CÁNDIDO DELGADO FITO


Argentina, 1898-1958

TIEMPO
 


¿Eres cinta o rueda?
¿Te enrollas y desenrollas,
O haces y deshaces vueltas?

¿Llevas a la eternidad,
O ya te muestras en ella?

Te imaginamos camino:
Algo que llega y se aleja…;
Quizá seas punto fijo
Y la mente quien da vueltas.

IMPOSIBLE ME PARECE…

Tiempo: 
Quisiera cambiar tu ritmo
Y hacerlo lento o ligero
Según me hieran las flechas
De la pena o del contento.

Imposible me parece
Y debe ser hacedero.

Tiempo:
También quisiera
Romper dentro de mi mente
La cinta de los sucesos,
Y así,
Dejar tu curso en suspenso.

Imposible me parece
Y debe ser hacedero.

ME ACODO EN LA VENTANA

Me acodo en la ventana;
Me abismo,
Y miro distraído
El trajín de la plaza.

Llega un auto veloz;
Pasa, lenta, una anciana.
Medito:
Mientras llegan y pasan;
¿van devorando espacio,
O es del hilo del tiempo
Del que tira su ansia?

Me abismo,
Y del pozo del tiempo,
De los instantes idos
Extraigo el agua clara.

Mi pasado es presente,
Viviendo estoy mi infancia:
Juegos en la plaza de un pueblo,
Paseos en la campiña llana,
Y en el pecho una sed de distancia…

Vivo ahora
En otro continente;
Los años me han traído
A la amada,
Y al hijo.
En este instante miro
El trajín de otra plaza:
En ella
Mi juego es abismarme
Pensando
Si mi tiempo se acaba…

¡Mi tiempo!
¿Será verdad que pasa,
Pues deseo
Y vivo sus etapas?
Pero el tiempo,
¿se acabará conmigo?,
¿está fuera de mí?,
¿es su ruta más larga?

¿ La eternidad será
Como un juego de discos
En que el tiempo del hombre,
De los pueblos y razas
Volverá siempre, siempre…?
¿Y se repetirá
Este instante que ahora
Humedezco de lágrimas?

¡OH DOLOR!

¡Oh, dolor, gran hornero,
Que amasas de las almas
El pan espiritual;
Echa leña a tu fuego,
Caldea bien tu horno,
Y cuece para todos
Mucho pan de tu pan!
¡Ve, dolor, que eres padre,
Y ve que nuestras hambres
Tú solo has de saciar!

EL DOLOR

Y el dolor, ¿qué es?...
El poeta
Piensa…
El dolor,
Ese dolor bueno de que hablo en mi verso,
¿no será todo él,
No vendrá todo él
De esta sed de vida que no sacia nada,
Que es como una boca que llevamos dentro,
Que nos va bebiendo
Y nos deja limpios,
Ligeros,
Para que podamos emprender el último,
Infinito vuelo?...

DESTINO

I

Para encontrarte, amor mío,
Tuve que cruzar el mar.
Brújula mi corazón,
La ruta supo encontrar.

II

Era en la ciudad inmensa,
Selva de millones de almas,
Y mi corazón fue al tuyo
Como una aguja imantada.

AMOR DESESPERADO

Amor alimentado
Por el recuerdo aun vivo
De una forma, que ya
La muerte ha destruido.
Amor con la raíz en los sentidos.
Amor desesperado,
¡cuándo tendrás tan sólo raíz en el espíritu!

TU RECUERDO

Mi pensamiento está incrustado en ti
Como en un cuerpo un alma,
Y eres sólo un recuerdo…

Tu recuerdo, remanso de agua quieta
Pero viva, que en el tiempo se aclara.

VERSOS AL HIJO RECIÉN NACIDO

El mundo ante mis ojos
Se iba tornando viejo;
Pero has llegado, hijo,
Y otra vez el mundo
Ante mí está naciendo.
¡Qué infinito tesoro de alegrías
Desde ahora presiento!
Retornaré a lo simple,
Y colores y ruidos,
Mariposas y juegos
Dejarán en mi alma
Un inefable goce cada día
Al irlos descubriendo.
¡Oh, gracias, hijo mío!:
Cuando de mi camino
La cuesta iba subiendo,
Y a mi alrededor, todo
Tenía un aire serio,

Porque empiezas a ver,
Ante mis ojos se abre
La nueva perspectiva
De otro mundo más bello.

¡HIJO MIO!

¡Hijo mío:
Te veo tan débil e indefenso,
Y el mal se me aparece
Con poder tan siniestro,
Que presiento tu lucha
Y, temeroso, tiemblo!
El mal:
¡Oh, el mal del hombre,
Que imagino distinto
Al mal del universo,
E inútil
Porque tiene remedio!
¡Hijo mío:
Siento remordimiento
Por el mal, la injusticia
Que no maté valiente,
Cuando yo pude hacerlo;
Y que ahora,
Puede salirte al paso
Y cebarse en tu cuerpo!

¡Hijo mío!, por ti, ya,
Ni en la carne morir temo,
Y alegre vivo, confiado:
Vencí a la muerte y al tiempo.

De Tiempo del hombre
https://docs.google.com/document/d/12bJ3ddgQFJSWXywV9pMXAb8yoku_itLLjsgJ4w-Cmcw/edit?hl=es&pli=1


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