ANTONIO ALEJANDRO GIL



Argentina, 1884-1952

DÉCIMAS

TINAJA

Tinaja en que recogí 
mi vino, mi sal, mi lluvia; 
unas gotas de miel rubia 
y una pizca de benjuí. 
Aquí estoy. Mírame aquí, 
bien limpio de polvo y paja; 
echa la mirada y baja 
al fondo de tu mirada, 
si quieres ver decantada 
mi vida en una tinaja. 

¿COMO SERÁ? 

Todo me pasó en la vida; 
todo, menos aburrirme. 
Tedio, no logró inferirme 
la más levísima herida. 
¿Como será la salida 
del laberinto en que giro 
me agito y ando y respiro, 
con este convencimiento, 
de haber vivido un momento 
tan leve como un suspiro?. 

CONFESIÓN 

Y que afirme es necesario 
de entrada, como castigo, 
que fui mi peor enemigo, 
mi más tenaz adversario. 
No fue el mundo, no fue el diario 
medio en que viví; 
no fue de allá...Fue de aquí 
desde mi misma pasión, 
que afloró la sinrazón 
de los males que sufrí. 

INEXORABLEMENTE

Como se mella un cuchillo, 
como se quiebra una copa, 
como envejece la ropa, 
como se gasta un anillo; 
-languidece todo brillo 
con lógica elemental-, 
como se seca un rosal, 
como se borra una huella, 
como se apaga una estrella 
como se triza un cristal. 

LA QUE NO SE LLORA. 

Lágrima que no se llora 
cuando debe ser llorada, 
insiste, transfigurada, 
hecha veneno a deshora. 
Alquimia desoladora 
de escondido fontanar. 
¡Quién pudiera sospechar 
que haya tanto ser injusto 
por no haber llorado a gusto 
en los trances de llorar!. 

NUNCA MÁS 

Está la jaula desierta; 
quién la habitó ya no existe. 
El cajón no tiene alpiste; 
la puerta, no tiene puerta: 
la arranqué. Mi alma no acierta 
con la fórmula cabal 
que explique aunque explique mal 
la paradoja risible 
de cómo a más de sensible 
se puede ser criminal. 

AGRADECIDO 

Sí, vida, yo te agradezco 
me hicieras como me hiciste, 
como soy, un poco triste 
y un mucho de quijotesco. 
Te agradezco el parentesco 
que con lo humilde me has dado; 
el sentir acrisolado 
de horror por las cosas malas, 
y el haber insertado alas 
a un pobre canto rodado. 

PERRO ABANDONADO 

Cuantas veces me consuelo 
-eterno desconsolado-, 
ante un perro abandonado 
hecho un ovillo en el suelo; 
mi desvelo a su desvelo 
pongo en linea de igualdad. 
Su orfandad con mi orfandad 
mido: a silencio me llamo. 
Porque ese perro sin amo, 
humilla mi soledad. 

Y EN SILENCIO 

Tiende tu mano al vecino, 
porque sí, por elegancia; 
que no todo sea ganancia 
a lo largo del camino. 
Cambia de sabor el vino 
cuando no hay con quién brindar... 
¿Qué harás con atesorar 
y ser opulento en bienes, 
si entre tus bienes no tienes 
el bien supremo de dar?. 

PLANTA UN ÁRBOL 

Planta un árbol convencido 
-aunque el sitio en que lo plantes 
no sea tuyo y mueras antes 
de saberlo florecido-, 
que hará un pájaro su nido 
a su abrigo acogedor; 
que a un hombre trabajador 
será su sombra propicia, 
y que siempre beneficia 
lo que se hace por amor.


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