GUSTAVO MEDINACELI GUTIÉRREZ


Potosí, Bolivia, 1923 – La Paz, 1956

LA NIÑA DEL SISTOLE INCONFORME
(Fragmentos)

Mi niña tiene el sístole inconforme
y una manzana en el bolsillo,
y un nombre de Septiembre,
y una cintura de Verano:
en su voz tiene silencio
y en sus pupilas olvido;
su presencia inviolable
tiene la magnitud de lo que existe,
su estatura se la mide por dentro
y su vida tiene la altura de mi muerte
y yo me muero por dentro buscando su estatura.
A mi niña la hicieron de Durazno
un Domingo en mediodía
y en los prados
la hicieron con un tórax de mimbre
flexible como un tallo,
sobre un esquema que trazaron los pájaros.
Mi niña tiene en los ojos agua
y en la garganta lirios,
(mi niña tiene trenzas)
su párpado una flor atardecida
y su latido un cisne en agonía.
Pero también mi niña tiene manos
y en las manos tiene frío.

Esta niña con su nombre judío
con su temperatura de "kantuta"
y con su Marzo sin idilios,
tiene la consistencia del maíz
y la expresión facial con norte en Mayo.
Esta niña con las pestañas
el nivel de la noche,
no sabe que tiene el sístole inconforme,
ignora que es como hecha en el silencio,
como nacida de naranja,
como arrancada de amapola,
no sabe que es como un "en vano"
dentro de un beso mío, contenida.

Esta niña catalogada
para el uso de la poesía, .
tiene los Martes sin besos,
todos los días cumple quince años
y de ella podría hacerse pan,
podría hacerse almíbar,
podría hacerse celofán.

Esta niña tiene quince años
despeinado el cabello
y blanco el delantal
Con su voz y su cintura de guitarra
y aunque ella no lo sabe...
de algo más...

Ellas modelada por cuatro mil kilómetros de brisa
y una sonora irradiación celeste,
desde mi límite frutal
ceñido de amapolas,
hasta su limite banal
donde terminan las palomas.

Esta niña formada por un poquito de otras.
Imaginaria Ella,
la del color del durazno,
la de fluviales contornos,
aunque nunca la vi.
Ella tiene quince años
despeinado el cabello
y blanco el delantal.

IMAGEN Y OBSESIÓN

Ala de mariposa que se esfuma
como una débil luz y que titila
cuando hila en la angustia y se consuma
el hilo musical que la deshila.

Digital alfabeto con que abruma
la fría languidez de una pupila
en la dúctil tensión que a ella se suma
hay un milagro azul que la aniquila.

Pero sopla también y decapita
en sus manos el mar, y la retiene
en su mística unción el cenobita;

en ella los contrastes se dan cita;
la hostia que en su orilla la contiene
y el fuego en su pasión la hace infinita.

EL PORTA DESCRIBE A PRELUDIO

Era Preludio Ala de Ola
sencilla y simple
hasta más allá de lo invisible.
Su corazón era una uva,
para decir mejor.
Preludio era una fruta
que no cupo
en todo el cuerpo.

¿Su edad?
la del indo,
fresca como una aurora
si acaso no era
la misma aurora, recién nacida.

Tiene Preludio
el delicado tórax de una espiga,
y para hacerla más mía,
diría:
se parece a mi madre
cuando tenía
los quince años
y una forma de nube
y una canción en sus manos
para el hijo juglar
que impresentía.

Preludio, qué más
para cantar el milagro azul
de tu presencia inmaterial?
¿qué más Preludio;
qué más?...

DETEN TU ADOLESCENCIA

Detén tu adolescencia.
te lo pide mi alma,
que guarda en recóndita
diafanidad sonora,
el mágico secreto de la infancia.

Detén tu adolescencia

Tiene tu simetría párvula
aptitud para ritos pastorales
y litúrgicos oficios de vestales
en la ritual anunciación
del nuevo día.

Despeja lo que turbe
tu líquida presencia
y sigue siendo niña
bajo la sencillez
fluvial de mis canciones.
Detén tu adolescencia.

En tu tórax de mimbre
flexible como un tallo,
improvisa mi vida
fantásticas quimeras
y resume el misterio
de su filosofía

Detén tu adolescencia,

chiquilla, detenla,
bajo esta luna que perfila
el triple lustro de tu vida.

http://fernando-sabido-sanchez.blogspot.com/2012/06/7220-gustavo-medinaceli-gutierrez.html

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