PO CHU-I


China, 772-846 D.De C.

DESPIDIENDO A HSIA CHAN EN EL RÍO

Porque usted es viejo y parte, he mojado mi pañuelo,
usted que no tiene hogar a los setenta, pertenece al descampado. 
Ansiosamente miro el viento que se levanta cuando el barco parte navegando,
un hombre de cabeza blanca entre olas de cabezas blancas.

EL CORAZÓN EN OTOÑO
Pocos visitantes traspasan esta puerta, 
muchos pinos y bambúes crecen frente a los escalones.
El aire de otoño no entra por la pared del Este, 
el viento fresco sopla en el jardín del Oeste. 
Tengo un arpa, soy muy perezoso para tocarla, 
tengo libros, no tengo tiempo para leer.
Todo el día en esta tierra de una pulgada cuadrada (el corazón),
sólo hay tranquilidad y no hay deseos.
¿Por qué debería hacer más grande esta casa? 
No es útil decir mucho.
Una habitación de diez pies cuadrados es bastante para el cuerpo,
un Peck de arroz es suficiente para el estómago. 
Además, sin capacidad para manejar los negocios,
recibo ociosamente el salario del emperador. 
Ni planto un solo árbol de morera,
ni cultivo una sola hilera de arroz.
Sin embargo me alimento bien todo el día, 
y estoy bien vestido todo el año.
Con una conciencia tal, y conociendo mi vergüenza,
¿por qué debería estar descontento?

MIRANDO EN EL LAGO

Miro y miro mi sombra en el lago,
no veo un rostro blanco, sólo cabello blanco. 
He perdido mi juventud, y nunca la encontraré otra vez,
¡inútil agitar las aguas del lago!

POEMA FRENTE AL VINO

¿Por qué pelear arriba de los cuernos de un caracol?
Este cuerpo dura lo que una chispa al chocar dos piedras.
Debe continuar la alegría sin que importen riqueza o pobreza,
es tonta la gente que no abre su boca para reír.

UNA SUGERENCIA A MI AMIGO LIU
Hay un brillo verde en una botella antigua, 
hay un agitarse rojo en la estufa tranquila. 
Hay un sentimiento de frío en la nieve afuera, 
¿qué tal un poco de vino adentro?

MENG HAO-REN


China, 689-740D. De C.

MAÑANA DE PRIMAVERA


Durmiendo en primavera no se advierte la aurora.
En el lugar dulce se oyen cantos de pájaros. 
Llega la noche, hay sonidos de viento y lluvia. 
Cayeron flores, quién sabe cuántas.

PERNOCTANDO EN EL RÍO CH’IENTE

Se mece el barco, anclado en la isla neblinosa, 
el Sol se pone, la preocupación del viajero surge.
En la vasta llanura, el cielo baja hasta los árboles,
en el río puro, la Luna se acerca al hombre.

WANG WEI



China, 699-759 D. De C.


EL PARQUE DE LOS CIERVOS
En la montaña vacía no se ve un hombre, 
Sólo se oye el eco de voces humanas. 
Vuelven las sombras, entran profundo en el bosque,
Otra vez brilla el sol, sobre los líquenes verdes.

EL BOSQUE DE BAMBÚ

Sentado solo, en el bosque de bambú, 
toco el laúd, silbo largo tiempo.
Al bosque profundo la gente no lo conoce, 
la luna brillante viene y acerca su claridad.

EL TORRENTE DEL CANTO DE PÁJAROS

El hombre reposa, las flores de acacia caen. 
La noche es tranquila, la montaña de primavera vacía.
La luna sale, sorprende a los pájaros de la montaña.
Entonces cantan, dentro del torrente de primavera.

MAÑANA

La flor de durazno está más roja por la lluvia de anoche,
Los sauces están más verdes en la niebla de la mañana.
Los pétalos que caen aún no fueron barridos por los sirvientes,
Los pájaros cantan, el huésped de la montaña aún duerme.

POEMA

Últimamente comprendí el significado de la tranquilidad,
día tras día me mantuve apartado de la multitud. 
Limpié mi cabaña y la preparé para la visita de un monje,
que llegó a visitarme desde las montañas lejanas.
Vino bajando desde los picos ocultos por las nubes,
para verme en mi casa de techo de paja. 
Sentados en el pasto compartimos la resina del pino,
quemando incienso leímos los sutras del Tao. 
Al terminar el día encendimos nuestra lámpara, 
las campanas del templo anuncian el
comienzo de la noche.
Repentinamente advertí que la 
tranquilidad es realmente Felicidad,
y sentí que mi vida tiene abundante ocio.


CHENG TZU-ANG


China, 656-698 661-702 D. De C.

HOMBRES DE NEGOCIOS


Los hombres de empresas están orgullosos de su habilidad y destreza,
Pero en el Tao aún tienen mucho que aprender. Están orgullosos de sus hazañas,
Pero no saben lo que le sucede al cuerpo. ¿Por qué no aprenden del Maestro de la Verdad Misteriosa,
Que veía al mundo entero en una pequeña botella de jade?
Cuya alma brillante estaba libre del Cielo y la Tierra,
Pues cabalgando en el Cambio entraba a la Libertad
 — 

TAO YAN-MING (TAO YUANMING)



China, 372-427 D.De C.

BORRACHO Y SOBRIO

Un huésped reside en mí,
nuestros intereses no son completamente los mismos.
Uno de nosotros está borracho, 
el otro está siempre despierto. 
Despierto y sobrio
nos reímos el uno del otro,
y no comprendemos el mundo del otro. 
Propiedades y convenciones,
qué tontería seguirlas muy seriamente. 
Sé orgulloso, no estés involucrado, 
entonces te acercarás a la sabiduría. 
Escucha tú, viejo borracho,
cuando el día muere, 
enciende una vela.

CANCIONES DE CRISANTEMOS
(para cantar bebiendo) 

Construir una casa en el mundo de los hombres 
y no oír el ruido del caballo y el carruaje, 
¿cómo se puede lograr esto?
Cuando la mente está desapegada, el lugar es tranquilo.
Junto crisantemos bajo el seto del Este
y miro silenciosamente las montañas del Sur. 
El aire de la montaña es hermoso al crepúsculo, 
y los pájaros en bandadas vuelven juntos a sus hogares.
En todas estas cosas hay un significado verdadero,
pero cuando quiero expresarlo, quedo perdido sin palabras.

MUDANZA DE CASA

Hubo un tiempo en el que quería vivir en una villa del Sur,
pero no porque me guiaran los augurios. 
Había escuchado que muchos hombres simples vivían allí,
con ellos estaría contento de pasar mis mañanas y noches.
Durante muchos años este fue mi deseo, 
y hoy voy a realizar mi tarea.
Una cabaña tan pobre no necesita ser espaciosa, 
todo lo que quiero es una cama y un colchón. 
Con frecuencia mis vecinos vendrán a verme, 
discutiremos vociferando acerca de los
tiempos de la antigüedad,
disfrutaremos leyendo juntos escritos raros, 
y aclararemos todas las interpretaciones dudosas.

VIVIENDO EN EL CAMPO

Al pie de la montaña del Sur cosecho porotos, 
los yuyos enredan, los brotes de porotos son débiles.
Me levanto temprano y zapo en el descampado,
bajo la luz de la luna retorno con la azada al hombro.
El sendero entre los surcos es tan estrecho, los pastos tan altos,
que mis ropas se humedecen con rocío.
¿Por qué debería preocuparme porque mis ropas estén mojadas?
Sólo espero poder ser un ermitaño


QIU JIN


Minhou, Fujian-China, 1875- Shānyīn, Zhejiang, 1907

No me digas que las mujeres
no están hechas de la madera de los héroes,
yo toda sola cabalgué sobre vientos
a la Mar del Este durante 300.000 millas.
Mis pensamientos poéticos entonces se extendieron,
como una vela entre el océano y el cielo.
Soñé tus tres islas,
todas gemas, todas resplandecientes con la luz de la luna.
Me entristezco al pensar en los camellos de bronce,
guardianes de la China, perdidos en espinas.
Avergonzada, no he hecho nada;
ninguna victoria a mi nombre.
Sólo hice sudar a mi caballo de guerra.
Contraída porque mi patria
me hace daño en el corazón. Así que dime;
¿como puedo aprovechar mis días aquí?
¿una invitada disfrutando las brisas de primavera?

http://elizabethrossmx.wordpress.com/2013/02/08/mujeres-chinas-y-qiu-jin/

YUAN CHI



China, 210-263

PÁJARO EXTRAÑO

El pájaro extraño hace su residencia en los bosques,
su nombre es "fénix".
Por la mañana bebe del arroyo de miel, 
por la noche busca reposo en la colina. 
A través del campo suena su nota penetrante, 
estirando el cuello, su ojo alcanza todos los rincones de la tierra.
Ahí va una ráfaga del viento Oeste, 
hace que su plumaje se deteriore. 
Entonces vuela al oeste, hacia las Montañas K'un-lung,
y ¿quién sabe cuándo regresará?
Ahora un gran lamento se apodera de mi mente.
¡Si sólo tuviese mi hogar en otro lugar!



LI QINGZHAO


Shandong-China, 1083-c. 1151

INMORTAL FRENTE EL RIO
(Lin Jiang Xian)

patio profundo
profundísimo
¡cuánta profundidad!
nubes en las ventanas
bruma en los pabellones
¡cómo tarda la primavera!
¿para quién será la tristeza
de mi marchito perfume?
anoche tuve un bello y nítido sueño:
las ramas que dan al sur 
deben de haber florecido
pétalos de jade
finos tallos de sándalo
¡tristeza que nunca acaba!
¡no quiero escuchar más
la flauta Qiang en el pabellón del sur!
densos perfumes se suspenden y se agotan
sin que nadie pueda percibirlos

¡qué dulce es la brisa
aunque se retrase el sol!
por eso, amor mío, 
no vengas todavía
los albaricoques aún no han florecido

Del libro La flor del ciruelo, publicado por la editorial Torremozas (caseta 161 de la Feria)

EBRIO A LA SOMBRA DE LAS FLORES
(Zui Hua Yin)

ligeras brumas
densas nubes
hacen más triste aún este largo día

el perfume Borneol
se desvanece en su animal dorado

hoy es nueve de septiembre:
otra vez, la Fiesta del Doble Yang

la almohada de jade y el biombo de seda
a media noche despiden su frescor


cerca de la Barrera del Este
cuando ella alza su copa ante el ocaso

sus mangas desprenden un mágico perfume

¡no digas que el alma
no sabría languidecer de amor!

tras las cortinas
que el viento del oeste ondea

ella aparece tan grácil
como un crisantemo

COMO EN SUEÑOS
(Ru Meng Ling)

a menudo recuerdo
en medio del crepúsculo
aquel pabellón cerca del río

cuando tú y yo
embriagados
no sabíamos por dónde era
el camino de vuelta

y agotados de placer
en plena noche
cogíamos una barca
que se enredaba sin querer
en una maraña de flores de loto

de la que intentábamos
una y otra vez
zafarnos
una y otra vez
zafarnos

hasta que se espantaban
volando 
todas las ocas y grullas
de la orilla

LAVANDO LA ARENA DEL ARROYO
(Huan Xi Sha)

su rostro
como una flor de loto
se abre en una sonrisa

el humo del pato de jade del pebetero
vuela hasta su mejilla también perfumada

mirada de olas que apenas se turban
y traslucen sus pensamientos


de perfil
con un gesto sentido
lleno de gracia y de encanto

ella escribe sobre un papel
el secreto de su corazón:

«cuando la luz de la luna
desvíe la sombra de todas las flores
¡amor mío!
regresa »

CANTO DEL SUR
(Nan Ge Zi)

Vía Láctea:
río de estrellas
girando por el cielo

todos los estores se han bajado

el frío va conquistando
mi lecho y mi almohada
llenos de lágrimas

entonces me levanto

me desabrocho el vestido de seda

solo quiero saber
qué tiempo es ya de la noche

se han desprendido algunos pétalos verdes
de los lotos que ornan mi ropa
y hay menos filamentos de oro en sus raíces

pero todo es igual que siempre:
la estación
este vestido

únicamente mi pena
no es la misma de antes

BODHITTSAVA BÁRBARO
(Pu Sa Man)

a la altura de mi sien 
sobre mi pelo
se cierne un gorrión de oro

la sombra de sus alas verdes
abiertas
se proyecta sobre mi ceño fruncido

ligera bruma de primavera

en el pabellón perfumado
ya se han cerrado los lotos

y en el biombo pintado
hay montañas y montañas superpuestas

el frescor de la ventana
precipita el amanecer

nuestros corazones unidos
son igual que dos llamas

y mis lágrimas caen
dejando un surco rosado
en mi vestido de seda

amor mío
¿cuándo regresarás?

COMO EN SUEÑOS
(Ru Meng Ling)

sola
sentada en la ventana
¿quién quiere acompañarme?

al menos con mi sombra
ya somos dos
pero anochece
la luz de mi lámpara se extingue
mi sombra me abandona
¿qué puedo hacer entonces?
¿qué puedo hacer?
¡tanta es la pena que me embarga!

De Poesía Completa
Traducción: Pilar González España
ediciones del oriente y del mediterráneo, Madrid, 2010


DU FU


Gongxian, provincia de Henan-China, 712-770

ASCENSIÓN
.
Alto el cielo.
Los monos aúllan sus tristezas
Sobre el islote blando y frígido,
Una ave vuela, revoloteando.
Arrastradas por el viento, miríadas de hojas
Caen silbando de los árboles,
Y el inmenso río Changliang corre tumultuosamente.
Lejos de mi tierra,
Lloro el triste otoño,
Y los viajes me parecen interminables
Abrumado por años y enfermedades,
Subo solo a esta terraza
Las penmurias y congojas
Han hecho abundar mis canas.
Me abandonan las fuerzas,
No puedo sino dejar a un lado mi copa.

PRIMAVERA CAUTIVA

En la destrozada tierra
Montaña y río perduran;
En la ciudad primaveral
Brotan árboles y plantas
El tiempo fugitivo
Provoca el llanto de las flores;
Hieren al pájaro libre
Los corazones separados.
Las llamas de la guerra crecen
Desde hace ya tres meses.
¡Una carta de la familia
Vale mil onzas de oro!
Los canos cabellos relean
Al dolor del exilio;
¡Bien pronto la horquilla
No habrá de sujetarlos!

http://spanish.peopledaily.com.cn/refran/denggao.jpg

LI BAI



China, 701-762

BEBIENDO SOLO BAJO LA LUNA



Bebiendo solo bajo la luna
Rodeado de flores, libo solo,
Ante un jarro de vino.
Alzando la copa, convido a la luna
Con mi sombra, somos tres.
Aunque la luna no puede beber,
Y mi sombra en vano me sigue,
Las tomo por compañeras transitorias.
¡Gocemos de la vida antes de que pase la primavera!
Canto, mientras la luna deambula
Bailo, mientras mi sombra duda.
Cuando estoy desvelado, nos solazamos juntos
Cuando estoy ebrio, se deshace nuestra compañía
¡Oh luna! ¡Oh sombra! Seréis mis inmortales amigas.
Y nos reuniremos algún día
En el cristalino mundo de las estrellas.

CONVERSACIÓN EN LA MONTAÑA

¿Me preguntas por qué habito
en estas colinas verdes jade?
Yo sonrío. No hay palabras para expresar
el sosiego de mi corazón.
¡Que fascinante la flor del melocotón
arrastrada por la corriente del agua!
Aquí vivo en otro reino
más allá del mundo de los hombres.

ALABANZA AL VINO


No amara el cielo el generoso vino 
el «astro-vino» en la serena noche 
no diera al hombre el celestial derroche 
de su fulgor lejano purpurino. 
Ni roja fiesta en tibia primavera 
llenara de alegría las campiñas 
si el jugo embriagador no nos lo diera 
el alma tierra con sus dulces viñas. 
Si cielo y tierra el vino te ofreciera 
¿Por qué temer tan santa borrachera? 
Hubo famosos sabios borrachines; 
con tres copas no más el cielo se abre 
y es tuyo el universo y sus confines. 
Es un rapto fugaz a lo ignorado 
que al abstemio infeliz nunca le es dado. 

UN DÍA DE VERANO, EN LA MONTAÑA


Agito suavemente un abanico de plumas blancas,
sentado, la camisa abierta, entre las hojas verdes.
Me quito el sombrero y lo cuelgo de un saliente en la roca;
Desde los pinos la brisa se desliza
sobre mi cabeza desnuda.

LOS CUERVOS QUE GRAZNAN POR LA TARDE


Doradas nubes bañan la muralla.
Los negros cuervos graznan sobre sus nidos,
nidos en los que quisieran descansar.
En tanto, la joven esposa suspira, sola y triste,
sus manos abandonan el telar,
sus ojos están fijos en la azul cortina del cielo,
cortina que parece separarla del mundo,
como la leve niebla oscurece el río.
Está sola: el esposo viaja por países lejanos;
todas las noches está sola en su alcoba.
La soledad le oprime el corazón,
y sus lágrimas, como fina lluvia, caen en tierra.

ESCUCHANDO LA MANDOLINA DE UN SACERDOTE BUDISTA

El sacerdote budista de Chou tiene una mandolina:
baja del Monte de las Cejas hacia el poniente,
y hace sonar sus cuerdas en mi honor.
Sus vibrantes notas se parecen al alboroto
de un bosquecillo de pinos mecidos por el viento.
Mi corazón se siente purificado
como si lo hubiesen lavado las aguas del río.
La dulce melodía se une a los lejanos tañidos de una campana.
Insensiblemente desciende, en torno, el crepúsculo,
y los montes se esfuman en la bruma ligera.



MENG HAORAN


Xiangyang-China , 689 o 691 – 740

AMANECER DE PRIMAVERA

Dulce es el sueño en la primavera 
No me despierta el alba
Por doquier se oye
el alborozado canto de las aves vocingleras
Anoche oía el rumor
del viento y de la lluvia,
y me pregunto: ¿cuántas flores se habrán caído?

EL RECOGEDOR DE LEÑA

Se va a la montaña a recoger leña,
en el bosque frondoso, inextricable.
La arranca de los troncos caídos,
de las ramas que se atraviesan por el camino.
El sol se pone, pronto anochecerá.
El viento de la montaña agita su ropa.
Con el haz al hombro, se pone a cantar.
A lo lejos, en el valle,
se eleva el humo en las casas.

Pernoctando en el río Ch' ien Te
Se mece el barco, anclado en la isla neblinosa, 
el Sol se pone, la preocupación del viajero surge.
En la vasta llanura, el cielo baja hasta los Árboles,
en el río puro, la Luna se acerca al hombre.

La recámara del Maestro I en el templo Tayu
El sitio de I Kung para practicar Ch'an:
Una cabaña situada en el bosque vacío.
Fuera de la Puerta, un bello pico.
Ante la escalera, aparecen valles profundos.
El sol tardío confunde las huellas en la lluvia.
El vacío azul da sombras a la corte.
Mira y ve: la pureza del capullo de loto.
Entonces sábelo: nada tiñe al corazón.

VISITO LA ALDEA DE UN AMIGO

Un viejo amigo preparará un pollo
y un budín de mijo,
Y me invitará a comer
a su casa de campo.
Verdes Arboles circundan 
su cortijo.
Los cerros azules
descienden a lo lejos.
Frente a una ventana abierta
el vergel sale a mi encuentro.
Bebemos vino y charlamos
sobre las moras y el lino.
Esperáme hasta el noveno día 
de la novena luna 
Volveré de nuevo a saborear
tu vino de crisantemo.



HE ZHIZHANG


China, 659 - 744 

RETORNO A MI PUEBLO NATAL


Dejé mi casa siendo niño
Hoy regreso cargado de años
Mi acento local no ha cambiado
Pero apenas me quedan unas cuantas canas
Los chicos me miran intrigados
y sonrientes me preguntan:
"¿De dónde viene usted, forastero?"

CANTO A LOS SAUCES

Tus troncos son verdes jades tallados.
De tus ramas cuelgan miles de cintas de seda.
¿Quien ha confeccionado estas hojas tan preciosas?.
Las tijeras del viento primaveral de febrero.



HAN SHAN


China, 618-907

"Ponga un pez en la tierra y él recordará el océano hasta el día de su muerte. Coloque un pájaro en una jaula, y aún así, el pájaro nunca se olvidará del cielo." 
Han Shan

Mi destino era morar
sobre crestas y barrancos
que sólo dejan paso a los pájaros.
Allí no hay ni huella de hombres.
En verdad, ¿ qué existe
en este jardín que contemplo?
Nubes blancas abrazan la negra piedra.
¿ Cuánto hace que vivo aquí ?
He visto muchos inviernos
hacerse primaveras.
Escuchad mis palabras, gente de la abundancia:
Los nombres vacíos no tienen valor alguno. 

Para comprender
un ejemplo de la vida y la muerte
mira un momento
el hielo y el agua. 
El agua se convierte en hielo;
el hielo se derrite y vuelve a ser agua,
lo que muere ha de renacer.
Para lo que nace, la muerte es inevitable.
Hielo y agua no se lastiman.
Vida y muerte,
¡ las dos son hermosas !

POEMAS DEL MONTE FRÍO

Voy al torrente, a comprobar el fluir de su jaspe,
o a la ladera vecina, a sentarme en las peñas.
Mi mente, nube solitaria, en nada se apoya.
Cosas del lejano mundo… ¿para qué ir tras ellas?

Desde que me retirá en el Monte Frío
subsito comiendo los frutos del monte.
Vivo una vida sin causas de tristeza:
conforme a mi condición cruzo este mundo.

El sol y la luna son ríos que pasan;
la luz y la sombra, fuegos en la piedra.
Te encomiendo el devenir de Cielo y Tierra:
yo estoy feliz con sentarme entre las cumbres.

Suelo vivir en lugares recoletos.
Alguna vez voy al templo de Guoquing
para visitar al anciano Feng Gan;
para ver, una vez más, al señor Shi.

Regreso solitario a mi Helada Cumbre,
sin nadie con quien hilar conversación.
Investigo el agua que no tiene fuente:
las fuentes se agotan, pero el agua no.

Mi mente, igual que la luna de otoño,
riela en su alberca de sereno jaspe;
si no existiera nada comparable,
decidme cómo podría expresarse.

http://wuwei-albert.blogspot.com/2008/05/poemas-de-han-shan.html
http://cuadernoquemado.wordpress.com/2011/02/06/han-shan-´el-maestro-del-monte-frio´-poemas/.