THORKILD BJORNVIG


Aarhus, Jutlandia, Dinamarca, 1918 - 2004

TARDE EN UNA CIUDAD DESCONOCIDA

¿Es esto la muerte?: en medio del alboroto de la fiesta.
Conversación, amigos y estrépito de música,
la amada descansando en mis brazos,
mientras el bramido como un zumbido melifluo
me invade el oído -me roza un frío helador.
Te vas. Detrás de ti se pierden las voces,
la música suena como un mosquito alto y lejano
O bien: un instante los salones estuvieron llenos
ahora la luz se apaga. Lo que esperas
ocurrió hace mucho tiempo. Cierro los ojos, los oídos,
intento recordar imágenes y palabras
entonces siento que una corriente gélida viene desde la puerta,

y oigo acercarse pasos a mi mesa,
y una voz baja que me dice: Tiene que marcharse.

Figur og ild, 1959

PESADILLA

La pesadilla, en ella
no eres cuerpo ni espíritu,
no eres más que un alma entre
las muelas de molino
de lo incorporal y de lo inespiritual.
Ahí sólo ayuda Platón
o el Cuerpo del Amado.

Vibrationer, 1966

DIVORCIO 3

La noche del Jueves Santo
al Viernes Santo
conocí el silencio.
Por un lado, ni la más ligera brisa,
cielo claro y luna llena,
pero por otra parte y además
ni un sonido
de esa violencia organizada
por el hombre contra la materia:
el estrépito de las máquinas,
que como un inmenso ruido de fondo
siempre está ahí,
esos importunos sonidos de motos, coches y reactores
que perforan el tímpano,
los .persistentes repiques y murmullos
de transistores, teléfonos y magnetófonos
incluso cuando cesan por breves instantes
siempre están ahí
incluso en esta isla.

Pero anoche me visitó el silencio,
el silencio,
uno de esos grandes dones menospreciados
gradualmente olvidados,
arrebatado a los hombres por los hombres
y ¿cómo va a hacerse valer el silencio?,
el silencio bueno,
siempre cediendo, a la defensiva, confinado en reservas naturales,
al borde de la civilización,
en alta mar y desiertos, zonas de heleros y montañas,
y de vez en cuando comprado por los ricos y poderosos
él -¿lanzarse a la ofensiva? ¿cómo?
imposible y contra su naturaleza -no,
el victorioso y omnipotente por medio de la violencia
es el estrépito.
Sólo un tipo de silencio es en definitiva más fuerte
y está provocado por la violencia final
que llega furtiva sigilosa o ruidosamente:
El silencio de la muerte,
el silencio definitivo, que la victoriosa estirpe del estrépito
aprende a conocer y a rehuir. La angustia
ante el cadáver, hasta que yace bajo la tapa del ataúd,
el horror más antiguo y mentalmente más perturbador,
el silencio de la peste, del hambre y del campo de batalla
y el silencio tras incendio e inundación,
las grandes detonaciones, aludes, terremotos
y el grito de muerte de Cristo en la cruz.

Pero el- silencio,
del cereal y de la semilla del cedro,
del huevo y del feto,
el silencio en la creación del aguacero y del pensamiento,
el que se prepara y escucha,
el silencio del descanso, del sueño y de la regeneración,
sólo se valora rara y excepcionalmente
en hospitales, en laboratorios o por tipos extraños.
Y el silencio del descanso de Pan
al mediodía, y finalmente el silencio
del espacio abierto y exterior de la noche,
ése que yo oí anoche
de pie al frío bajo la colina y la luna llena,
ése está completamente pasado de moda,
considerado totalmente inutilizable
y rechazado por todos los medios,
y sin embargo
si no conocemos estos silencios,
todos y cada uno
cada uno a su hora
y cada uno en su sitio,
perderemos la base,
se deformarán la germinación, el nacimiento, la creación
y el pensamiento mismo
dominarán la casualidad y la equivocación,
la confusión y la continua
corrección en vano de los cálculos.

Delfinen, Miijf/Jdigte, 1970-75


IVAN MALINOWSKI


Copenhagen-Dinamarca, 1926-1989

POEMA DE AMOR

I

No sólo el mundo
amada
no sólo la luzque bebo con otros
las manijas los escalones que desgastamos
no sólo el aire que respiran
y su historia sin sentido
en la que también yo tengo mis raíces

no sólo esos muros
los horrores que se acercan
porque están lejos
no sólo el mundo
amada
sino también tú

tú que eres diferente
de todo lo que ha pasado y va a pasar
lejos a mi lado
tú las ansias del enfermo:
el árbol detrás de la ventana

si te olvido
es poque me acuerdo de ti demasiado bien
ojalá no te recuerde más
como recuerdo el mundo

II

No sólo tú
amada
sino también el mundo

no sólo el grito del reloj desde el rincón
la terrible imagen
de una cara blanca bajo tu piel

también las caras blancas detrás de tus hombros
también las perseguidas sombras en tus ojos
y quejas de las que no sabes nada

nubes que no has visto
días que no compartimos
siempre otra cosa
nunca nosotros mismos

las manos se avergüenzan
como si hubiese un tercero en el cuarto
de repente alguien llora en arameo
de repente el cielo es un rugido abierto

lo sé: en alguna parte
esta casa ha sido ya apuntada
como dos números en una lista de víctimas

y por buenas razones distraído
voy a ti

Galgenfrist, 1958

POEMA ABIERTO A NUESTRO SEÑOR DIOS

Padre nuestro
Que estas en los cielos
Aquí ya has hecho
Más que suficiente
No te reprocho
Las Cruzadas la Inquisición
Los campos de concentración
Ni el terror de los justos en Brande
Que yo sepa no te as hecho
Directamente portavoz de
Impotencia frigidez
O recomendado públicamente
True Horrors o Reader's Digest
No creo que quisieses reconocer
Tus iglesias de campañas motorizadas
O las cámaras de gas rodantes
Pero yo te acuso
De ser la verdadera causa
De toda esta miseria
Te acuso
A ti estúpido
De haber dividido como una guillotina
Un mundo unánime
De haber azuzado el bien contra el mal y el mal contra el bien
Separado la cabeza del cuerpo
Sacado la luz de las tinieblas cerniéndola
Como un avaro que lava arenas de oro
Desterrado la noche como por miedo
E imposibilitado una coexistencia pacífica
Te acuso por tanto
Como con miedo
De haber consagrado el principio de la lucha
En el Estado en la cama
En guerra y en paz
Tú has roto todos los puentes
Tú has traído hostilidad a la tierra
Tú no has creado el mundo
Tú lo has devastado
Yo te acuso de éste
El más terrible de tus errores
Esta implacable separación
Este profundo corte que sangra en el universo
Sí padre nuestro
Tú que estás en los cielos
Quédate ahí arriba
Nosostros nos quedamos aquí
Y trataremos de empezar de nuevo

Abne digte, 1963

CRÍTICA DE LA RAZÓN

Por todo el mundo hay pequeñas habitaciones
Donde la gente copula, tozudamente
Contra toda razón

Kritik av Tavsheden, 1974

CRÍTICA DE LA ESPERANZA

Hoy, 19 de noviembre
El avellano tiene yemas verdes
A siete grados bajo cero.
Puede ser su muerte

Kritik av Tavsheden, 1974

CRÍTICA DE LOS QUE DEBERÍAN HABERSE
IDO A LA CAMA HACE RATO

En la mesa
La última oferta del día: un cigarrillo
La pipa, tabaco, unos
Restos de whisky, el reloj
Señala las 2:45, los libros
Se apoyan mutuamente
Para mantenerse de pie. Joplin
Canta por la radio, seguro que
Con los ojos cerrados
Para ver mejor

Kritik av Tavsheden, 1974

Selección de poesías extraída del libro Poesía Nórdica.
Antología preparada por Francisco J. Uriz y editada
por Ediciones de la Torre / Biblioteca Nórdica:

Todas las traducciones
pertenecen a Francisco J. Uriz.
ENFOCARTE

CRÍTICA AL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

Hace millones de años
descubrieron los camellos América
y se transformaron en llamas.
Hace miles de años
descubrieron los mongoles América
y se transformaron en indios.
Hace quinientos años
descubrieron los españoles
aquella América descubierta
hacía por tanto ya mucho tiempo
y se transformaron en antropófagos
y atracadores de bancos: vaciaron el continente
de metales preciosos
e introdujeron el gorrión.


Este sarcástico y demoledor poema, "Crítica del descubrimiento de América" -que hemos recordado sirviéndonos de una traducción al castellano debida a Francisco J. Uriz-, es obra de una de las voces más interesantes en el contexto de la literatura danesa tras la Segunda Guerra Mundial: el escritor Ivan Malinowski (1926-1989), que participó en el movimiento de resistencia contra la ocupación alemana de Dinamarca, y que siempre se distinguió por su compromiso y solidaridad con los pueblos del llamado "Tercer Mundo".


MICHAEL STRUNGE



Hvidovre, Dinamarca, 1958 – 1986


ESENCIA DOLIDA



Te amo cuando me despiertas
con un coño que brilla en la oscuridad
y tamiza de etéreo sol.
Tu pelo crujiente
gira sutil hacia el ombligo
la noche es pálida como una sábana
y jala mi vientre casi hasta sangrar.
Tus nalgas son ardientes mejillas de ángeles
y brillan más que la luna
brillan en tus manos
y llevan sangre a mi cuerpo.
Tus alas se disimulan bien,
se extienden con sol y besos
y cubren como suspendidas en vaporosa noche
Nadie puede silenciar tu boca
todos desean flamear en tus ojos así ahora
y extasiarse del Oro en rostro humano.
Esencia dolida
extiende tu cálido cuerpo sobre el mío
y deja que tus labios y tus alas
rieguen con besos mi piel.
Te amo cuando casi me violas
y rendimos nuestra vida a tu furioso coño.
Mas yo dependo, alucinado, de tu clítoris,
un tierno, enérgico navegador en mar de estrellas
y yo sé que puedo reposar en tu seno
plácido y sangrante
entonces me pregunto dónde terminará esta noche
en qué costa bajaré a tierra
abrazándome a esas hierbas salvajes
mientras nos tendemos como una anhelante estrella marina
en la futura cosecha de la semilla, sudor y sol.

SAGRADA, SAGRADAMENTE

Nuestra divinidad es el amor
ahora y siempre, encerrado en nosotros.
El rito es juego de cuerpos
bajo la suave frazada de la noche
o simplemente la tranquilidad
de las miradas en la mesa
cuando tú dibujas y yo escribo
o el acuerdo en comprar una botella de vino
a bajo precio.

Somos paganos a veces
me transformo en un ángel exigente
y tú dejas que se agite tu diablo interior.

Nuestra divinidad es el amor…
Sagrada, sagradamente nos bañamos juntos
y nos turnamos el agua caliente,
y sólo con señales, libres de palabras
nos turnamos el cigarrillo
Sagrada, sagradamente esperamos el bus
y damos una vuelta bajo tierra
en la noche con tres grados de frío
y cuando dormimos pegados cubiertos
sólo con la oscuridad y nuestros cuerpos tibios
Sagrada, sagradamente viajamos en bus
y te sientas con tu cabeza apoyada en mi hombro
y casi en sueños hablas sobre mañana
o cuando yo despierto
y me quedo una hora para sólo mirarte
y tu rostro es liviano como un ala
sagrada, sagradamente bajamos después de mediodía
a "nuestro" café a tomar "desayuno"
Sagradamente me llamas por teléfono
y el sonido es limpio como reloj
y tu voz vivaz como pájaro
sagrada, sagradamente cierras los ojos
y lanzas tu cabeza luminosa
hacia atrás para destruir la noche
mientras yo estoy sobre ti y en ti
y tiro de tu pelo
fuertemente como a ti te gusta,
sagrada, sagradamente.

Y nuestro rezo son palabras que nos decimos
en los momentos en que obviamos
ser modernos en este mundo.
Y nuestro rezo son los ojos que fijamos
con caricias para abrirnos paso, libres en el mundo.

MI MÁQUINA Y YO

Mi máquina y yo
yo y mi máquina
nosotros
escribimos estas palabras
yo pienso
ella obedece
nosotros
escribimos esta orden
escribe máquina
escribe yo
escribe nosotros
escribe nosotros para un folleto sobre nosotros
mi máquina y yo
escribimos nosotros para un folleto sobre nosotrosdoy gracias para mis adentros
sensiblemente y bajo control
ella escribe gracias allí fuera en el mundo sobre el papel
bajo control y con sentimiento
lee gracias
gracias
allí fuera en el mundo
donde los hombres están en las casas y fuera de las casas
así de sencillo es
tu casa y tú
tú y tu casa
mi máquina y yo
nosotros
ella es mecánica
yo soy orgánico
ella es eléctrica
yo soy eléctrico
puntas de nervios
teclas
botón de contacto
sistema nervioso central
somos eléctricos
somos orgamecánicos
somos mecaorgánicos
mi máquina y yo
ella es mecánica
yo soy automático
nosotros somos semiautomáticos
escribimos automáticamente
un texto mecánico
el texto está muerto
mi máquina susurra
mis oídos zumban
mis palabras son tiros
que viven en un breve chillido por el aire
antes de chocar con las columnas del texto
precisión y orden
en fila está ahora el ejército del texto
para que se ponga en marcha su escrito
invadiendo las conciencias de otros
que ahora están ocupadas
mi máquina y yo
hemos escrito estas palabras
y llenado minutos de sus conciencias
da las gracias
gracias
dentro de mi cabeza
donde las palabras están en el texto y fuera
así de sencillo es
la palabra y el texto
el texto y la palabra
que sólo espera ser inscrita
en un texto
por mi máquina y por mí



KAREN BLIXEN




Rungsted, Dinamarca, 1885 – 1962


En mi cárcel canta mi corazón
tan sólo de alas, tan sólo de alas,
ninguna de las demás bellas canciones
del mundo tan bellamente resuena.
también los pájaros nacidos en jaulas tuvieron sueño
desde los que alzarse hacia los cielos,
y en su cárcel canta mi corazón
tan sólo de alas, tan sólo de alas.
alto es el cielo, un abismo de claridad,
un pozo azul, de destellos brillantes,
en lo alto me elevaré sin sentir el vértigo,
veré cómo desaparece la tierra, jugaré con los vientos.
bella es la vida en verano
cuando todas las rosas de su envoltura brotan.
mas en su cárcel canta mi corazón
tan sólo de alas, tan sólo de alas.

Poema de Karen Blixen leído por Thomas Dinesen en su entierro

ALAS

(…)
Altura de cielo, honda claridad,
de radiante brillo azulada fosa
alta escala quiero hasta el vértigo,
ver anularse la tierra que hoy retoza.
Bella tierra en el tiempo de verano
cuando las rosas todas son liberadas,
mas en su cárcel canta mi corazón
apenas sobre alas, apenas sobre alas.

(in fine)
Trad.: Alejandro Drewes


JEPPE AAKJAER


Skive, Jutlandia/Dinamarca, 1866 - Jenle, 1930

JENS VEJMAND

Jens Vejmand está sentado en el refugio, 
sus manos se aferran a trapos parcheados 
y a zapatos diurnos encordados. Transforma 
con su propio martillo la dura piedra 
en pan. Si te despiertas una mañana 
cuando el alba comienza a elevarse y 
escuchas un sonido metálico una vez, 
otra vez y una vez más, no es más que 
Jens Vejmand cuyas chispas salvajes 
humedecen el rocío. Y si viajas tras las 
yeguas de los agricultores y pasas al lado 
de un anciano con lágrimas en los ojos, no es 
más que Jens Vejmand que busca en vano un 
refugio que no se congele. Y si viajando 
hacia casa, tiemblan los vendavales del suroeste, y 
escuchas el canto de un martillo en alguna parte, 
no es más que Jens Vejmand que todavía permanece 
allí. Y si el camino de la navidad se alisa ante 
la dificultad, no es más que Jens Vejmand, cuyo 
martillo declina en una fría noche de diciembre. 
Y si dentro de la iglesia hallaras una pintura débil y 
desgastada, sesgada oblicuamente hacia los lados, 
no es más que Jens Vejmand, cuya vida estaba llena 
de piedras y cuya tumba no marcan los huesos. 

LAS AVENAS

Tintineantes y abundantes campanas evocan y bendicen 
el alma honesta de la avena, sembrada en primavera 
mientras los felices pájaros cantan al anillo del 
firmamento, bajo la suave luz del sol. Crece el 
rocío de la soleada mañana en dulce sinfonía 
interior, escuchando el eco humilde. Los corazones 
fríos, insensibles, no pueden ver nada. Soy amigo 
de todo lo que crece con cada suave brisa que sopla, 
de los árboles ondulantes y de las margaritas con 
mariposas. La sonrisa de despedida del sol persiste 
un tiempo que se extiende lentamente, señal de 
paz. 

NOCHE

Todavía se pone el sol en mi corazón, 
mientras que al pacífico páramo regresan 
las cigüeñas que anidan en reposo. El 
silencio cae sobre el sinuoso camino, 
quebrado apenas por un abejorro. La abubilla 
vuela, se ruboriza el estanque, las alas 
se pliegan, el crepúsculo resplandece. 



JOHANNES VILHELM JENSEN



Farso, Jutlandia/Dinamarca, 1873 - Copenhague, 1950

ENVOI

La mayor esparciendo 
sus frías manos de rocío 
hacia la luna veraniega.
Un año después: 
Los mismos árboles de haya
y noches crepusculares
el mismo regocijo! 

ON MEMPHIS STATION

Half awake and half dozing,
Struck by a drear reality, but still lost
In an inner sea fog of Danaidean dreams
I stand teeth chattering
On Memphis Station, Tennessee.
It is raining.

The night is so desolate and extinguished,
And the rain flays the ground
With a senseless, dark energy.
Everything is clammy and impenetrable.

Why does the train wait here hour after hour?
Why has my lot ground to a halt here?
Am I to flee from rain and mind-numbingness
In Denmark, India and Japan
Only to be rained in and rot in Memphis
Tennessee, U.S.A.?

And now the day is dawning. Light dismally
Seeps in over this wet prison.
The day exposes mercilessly
The cold rails and all the black mud,
The waiting room with the chocolate vending machine,
Orange peel, cigar stubs and burnt-out matches,
The day gapes through with spewing gutters
And an eternal grid of rain,
Rain I say from heaven to earth.

How deaf and irremovable the world is,
How devoid of talent its creator!
And why do I keep on paying my dues
To this plebeian water cure of an existence!

Quiet! See how the engine,
That enormous contraption, stands calmly seething
Enveloping itself in smoke - it is patient.
Light your pipe on an empty stomach,
Curse God and swallow your pain!

Go on then and stay in Memphis!
After all, your life is nothing else
Than a soggy downpour, and it was always
Your lot to hang around delayed
In some miserable waiting room or other -
Stay in Memphis, Tennessee!

For inside one of these poster-yelling houses
Happiness awaits you, happiness,
If only you can devour your impatience -
Here too a curvaceous young maid sleeps
With her ear buried in her hair,
She will come to meet you
One fine day in the street
Like a wave of perfume
With a look as if she knew you.

Isn't it spring?
Doesn't the rain fall lushly?
Doesn't it sound like an amorous murmuring,
A long muted billing and cooing
Mouth to mouth
Between the rain and the earth?
The day dawned so mournfully,
But look - the rainfall gleams now!

Do you grudge the day its right to fight?
After all, it is light now. And the smell of soil
sets in between the rusty iron struts of the platform
Mixed with the rank breath of the rain-dust -
A hint of spring.
Isn't that consoling?

And see now how the Mississippi
In its bed of flooded forests
Wakes to the day!
See how the huge river enjoys its winding!
How regally it gushes in curves, swinging flotillas
of trees and tattered driftwood in its eddies!
See how it leads a huge paddle steamer
Into its Deluge-embrace
Like a dancer that masters the dance-floor!

See the sunken headlands - Oh what a vast calm
Over the landscape of drowning forests!
Can't you see how the morning waters of the current
Dress themselves a mile wide in the day's paltry light
And soundly journey under the rain-heavy clouds!

Compose yourself, you too, implacable one!
Will you never forget that eternity was promised you?
Do you withhold from the earth your poor gratitude?
What do you want then with your lover's heart?

Compose yourself and stay in Memphis,
Seek citizenship on the market square,
Go in and take out a life insurance among the others,
Pay your premium of meanness,
So that they can feel secure,
And you won't be thrown out of the association.
Court that maid with roses and a gold ring
And set up a sawmill like everyone else.
Look around, smoke your pipe of wisdom
In sphinx-abandoned Memphis,
Hitch up your rubber boots without a qualm...

Ah, there comes that miserable freight train
That we have waited six hours for.
It comes in slowly - with crushed sides,
It whistles feebly, the cars limping on three wheels,
And the stove roof dripping with earth and mud.
But on the tender among the coals
Lie four motionless figures
Covered with blood-drenched coats.

Then our great express train snorts,
Moves slightly forwards and stops with a deep sigh
Ready to leap forward. The track is clear.

And we journey on
Through the flooded forests
Beneath the gaping floodgates of the rain. 

 —