POETAS ESTADOUNIDENSES





ALAN DUGAN
ALAN SEEGER
ANNE SEXTON
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ARCHIE RANDOLPH AMMONS
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BOB DYLAN
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CHARLES BUKOWSKI
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EDGAR LEE MASTERS
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EDWARD CUMMINGS 
ELINOR WYLIE
EMILY DICKINSON
JACK LONDON
JOHN ALLAN WYETH
JOHN BERRYMAN
JOHN GILLESPIE MAGEE
JOHN MASEFIELD
JOHN PEALE BISHOP
LEONARD NIMOY
MARGARET ATWOOD
RAYMOND CARVER
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ROBERT LOWELL
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SYLVIA PLATH
THOMAS BAILEY ALDRICH
WALT WHITMAN
WILLIAM CHARLES WILLIAMS 

ARCHIE RANDOLPH AMMONS


Estados  Unidos, 1926-2001

LA VIDA ES INCOMPLETA

En el punto extremo del
futuro está

la muerte, por supuesto,
y a poca distancia
de eso algo no

muy parecido a la vida,
una inquietud despreocupada
y dolor tal vez

el cesar de uno
cesa: una
experiencia cuya

experiencia cierre
la experiencia:
en el

momento que uno tiene
toda la manera del mundo de
decir que uno

está más allá de las palabras
sólo palabras,
sólo más allá de las palabras.

OYEME, OH SEÑOR...

Oyeme, Oh Señor, de la altura
del alto lugar, donde hablar no es

necesario para oír y oír es
en todas las lenguas: óyeme, por favor,

ten misericordia, porque he herido a la gente,
aunque pienso que no mucho y donde

mucho nunca intencionalmente y he
acumulado un recuerdo (y alguna fantasía

pesada) lleno de culpa y como
persona no religiosa, no tengo manera

de mitigar, remediar, o perdonarme:
trabajo y trabajo para tratar de

redimir viejos agravios con bien actual:
pero ni siquiera estoy seguro de que mi bien sea bueno

o para quién es realmente: creo que
puedo ser perdonado, casi, al menos,

perdonando: es decir, comprendiendo
que otros también son cogidos por

las rachas de la pasión, de la ira y
el arrepentimiento y, vaya, vaya, los celos y

esas coincidencias y accidentes
no intencionales de resolver las cosas no pueden

saberse de antemano: lo que comenzó aquí,
digamos, no puede decirse adónde

irá y no se puede detener a medio camino y
peor, no se puede volver

atrás y comenzar de nuevo: no estamos,
Oh Tú, en la gran altura, quienquiera

o cualquier cosa que seas, si eres algo, nosotros
no estamos a cargo, aunque les

ponemos acertijos a los lugares con planes,
proyectos, también, y mecanismos, algunos de

ellos vergonzosos o desvergonzados: semiculpables
en la mayoría de los casos, algunas veces en todos,

somos semiculpables, y vivimos en
dolor pero ojalá suframos en tu fría

presencia, ojalá lloremos en tu entorno
que ya ha sido comprendido:

no pudimos caminar aquí sin nuestras
piernas, y los pies nos matan, nuestros

pasos, sin embargo, son cuidadosos: si no puedes
enviar una palabra de silenciosa sanación,

quiero decir si no es apropiado o realista
enviar una palabra, labios reales que dicen

estos sonidos interrumpidos, por qué se nos
podría permitir suponer que podemos obtener

esta cosa de la mejor manera posible y
habiendo sondeado nuestros pecados hasta sus

más profundas definiciones, ojalá podamos caminar
contigo como a lo largo de una fila de árboles, de vez

en cuando tu claridad y calor
despedazando nuestro sombrío camino

ALAN DUGAN


Brooklyn-Nueva York (Estados Unidos), 1923-2003


COMO OÍDO EL NOMBRE

El río trajo abajo 

los caballos muertos, hombres muertos 
y restos militares, 
indicativos de guerra 
o actos oficiales aguas arriba, 
pero pasó, todo 
pasa, que es la cosa 
sobre el río. Entonces 
un soldado en un tronco 
pasó. Parecía borracho 
y le preguntamos qué 
había basura y esto 
viene a nosotros para que 
desde el pasado contra la corriente. 
'' Amigos, dijo,'' la gran 
batalla de Gránico 
acaba de ser ganado 
por todos los griegos, excepto 
el lacedemonios y 
yo mismo: se trata de una broma 
entre mi persona y un hombre 
llamado Alexander, a quien 
todos ustedes ba-bas 
se oye como un dios''.

NOMENCLATURA

Mi madre nunca ha oído hablar de Freud 
y decidió cuando era una niña 
que iba a llamar a su esposo Dick 
no importa lo que su primer nombre era 
y hacía. Él llamó a su Ditty. Ellos 
me llamaban Bud, y nuestros nombres genéricos 
divertía a mi analista. Eso debe, dijo, 
explicar los tiempos locos que tenían en la cama 
y citó Freud: "La vida es dolor". 
"¿Qué quieren las mujeres?" y "Mi 
prótesis no habla francés ".

ADRIENNE RICH

Baltimore-Maryland (Estados Unidos), 1929-Santa Mónica, 2012

POEMA EMERGENTE, SIN NÚMERO


Pase lo que pase, vivirá en mí
tu cuerpo. El ondeante ejercicio de tu amor,
sensible, frágil como la fronda apenas enroscada
del helecho en espiral en los bosques
recién dorados por el sol.
Amplios, tus muslos, viajeros nobles y generosos
donde mi rostro entero se hunde una y otra vez...
La sabiduría honda y la inocencia de esa morada
descubierta para mi lengua...En mis labios, el ritmo
tembloroso e insaciable de tus pechos...
Sentir tu mano en mí, firme, protectora,
descubriéndome, con la fuerza de tu lengua
y tus dedos finos llegando allí, donde te esperé siempre,
en mi fondo húmedo y rosa.
Pase lo que pase, ahí estarás tú.


UN ATLAS DEL MUNDO DIFÍCIL


II. He aquí un mapa de nuestro país...

He aquí un mapa de nuestro país:
aquí está el Mar de la Indiferencia, barnizado de sal
Este es el río maléfico que fluye de la frente a la ingle
agua que no nos atrevemos a probar
Este es el desierto en el que se han plantado misiles como bulbos
Este es el granero de las granjas hipotecadas
Este es el lugar donde nació el chico rockero
Este es el cementerio de los pobres
que murieron por la democracia. Este es el campo de batalla
de una guerra del siglo diecinueve, el sepulcro es famoso:
Esta es la ciudad marina de mito e historia, cuando las flotas pesqueras se arruinaron aquí es donde había trabajo en el muelle
congelando pescado en trozos, paga por horas sin dividendos
Estos son otros campos de batalla Centralia Detroit
aquí están los bosques primitivos, los filones de cobre, de plata
Estos son los suburbios del consentimiento, el silencio se eleva como el
humo de las calles.
Esta es la capital del dinero y del dolor; sus pináculos
estallan en el aire caliente, sus puentes se desmoronan
sus hijos van a la deriva por ciegos callejones confinados
entre alambres de espinas enrollados
Prometí mostrarte un mapa y dices pero esto es un mural
entonces bien, déjalo estar, son pequeñas diferencias
la cuestión es desde dónde lo miramos


Versión de María Soledad Sánchez Gómez

SYLVIA PLATH


"Prefiero a los médicos, a los abogados, a las parteras... A cualquier cosa antes que a los escritores, son la cosa más narcisita que existe" 
Sylvia Plath
Boston-Estados Unidos, 1932 – Primrose Hill-Londres, 1963

CANCIÓN DE AMOR DE LA JOVEN LOCA

Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.
(Creo que te inventé en mi mente).

Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente)

LÍMITE
(último poema, escrito la víspera del suicidio)

La mujer alcanzó la perfección.
Su cuerpo muerto muestra la sonrisa de realización,
la apariencia de una necesidad griega
fluye por los pergaminos de su toga,
sus pies desnudos parecen decir,
hasta aquí hemos llegado, se acabó.
Los niños muertos, ovillados, blancas serpientes,
uno a cada pequeña jarra de leche ahora vacía.
Ella los ha plegado de nuevo hacia su cuerpo;
así los pétalos de una rosa cerrada,
cuando el jardín se envara
y los olores sangran de las dulces gargantas
profundas de la flor de la noche.
La luna no tiene por qué entristecerse,
mirando con fijeza desde su capucha de hueso.
Está acostumbrada a este tipo de cosas.
Sus negros crepitan y se arrastran.

http://olerki-poesia1.blogcindario.com/2007/03/00143-poemas-de-sylvia-plath.html

LEONARD NIMOY


Boston,Estados Unidos, 1931

PICTURES OF YOU


You’re surrounded by pictures of you.

Here you are so young and handsome
Here you are with a wife or two
Here you are, so happy and then some
Surrounded by pictures of you.
Your walls are covered
No more space
Too bad, you’re such a pretty face
And so adored
Do you ever get bored
Looking at pictures of you ?
You’re hit with a spotlight from above
Your fans are screaming words of love
You’re always so busy
Don’t you get dizzy
Looking at pictures of you ?

FOTOS DE TI

Estás rodeado de fotos de ti.
Aquí estás tan joven y guapo
Aquí estás con una mujer o dos
Aquí estás, tan feliz y algo más
Rodeado de fotos de ti.
Tus paredes están cubiertas
No hay más espacio
Es una pena, tienes una cara bonita
Y así adorado
¿Alguna vez se aburren
Mirando tus fotos?
Tú eres golpeado con un centro de atención desde arriba
Tus fans están gritando palabras de amor
Siempre estás tan ocupado
No te mareas
mirando fotos de ti?

IRIS EYES

Irish eyes, there for me
Laughter in the rain
You called me child
My heart ran wild
I must have been a pain
Irish eyes were kind to me
You said I was a kid
The one regret
I harbor still
Is what we never did
We sat in cars and later bars
I wish we could again
To pay to you
My gratitude
For what you gave back then.
They came to me too late to say
That you were gone from now
Oh, how I wish
That I had known
And could have helped somehow.
I carry still within my ear
The laughing voice I heard
When Irish eyes
Did smile at me
Now, fly away, my bird.

OJOS IRLANDESES

Ojos irlandeses, a mi lado
La risa en la lluvia
Me has llamado hijo
Mi corazón se volvieron salvajes
Debo haber sido un dolor
Los ojos irlandeses eran amables conmigo
Usted dijo que yo era un niño
El único pesar
No albergo aún
Es lo que nunca hicimos
Nos sentamos en los coches y las barras posteriores
Me hubiese gustado que podría volver a
Para pagar a usted
Mi gratitud
Por lo que se dio en ese entonces.
Ellos vinieron a mí demasiado tarde para decir
Que te fuiste de aquí
¡Oh, cómo me gustaría
Que había conocido
Y podría haber ayudado de alguna manera.
Llevo todavía en mi oído
La voz que oí reír
Cuando los ojos irlandeses
¿Si me sonríe
Ahora, vuela lejos, mi pájaro.

EDWARD ESTLIN CUMMINGS


"Nada retrocede tanto como el progreso"
Edward Estlin Cummings
Estados Unidos, 1894-1962


TANTO SER DIVERSO...

Tanto ser diverso (tantos dioses y demonios
éste más ávido que aquél) es un hombre

(tan fácilmente uno se esconde en otro;
y, no obstante, cada uno, siendo todos, no escapa de ninguno)
tumulto tan vasto es el deseo más simple:
tan despiadada mortandad la esperanza
más inocente (tan profundo el espíritu del cuerpo,
tan lúcido eso que la vigilia llama sueño)

tan solitario y tan nunca el hombre solo
su más breve latido dura un año terrestre
sus más largos años el latido de un sol;
su más leve quietud lo lleva hasta la estrella más joven)

¿Cómo podría ese tanto que se llama a sí mismo Yo
atreverse a comprender su innumerable Quién?



Traducción de Octavio Paz

ME GUSTA CUANDO MI CUERPO...

Me gusta cuando mi cuerpo esta junto
al tuyo. Es algo tan nuevo.
Mejores músculos y más nervioso.
Me gusta tu cuerpo. Lo que hace,
sus modos. Me gusta sentir la columna
de tu cuerpo y sus huesos, y la tembladera
–firme- delicadeza y de la cual
vez y vez y vez
besare, me gusta besar esto y eso de ti,
me gusta, lentamente acariciar, la pelusa chocante
de tu piel eléctrica, y de lo-que-es que
viene sobre tu carne abierta. . . .
Y los ojos grandes de amorosas migajas,
y posiblemente me gusta el encanto
bajo el mío del tuyo tan nuevo
..................................................................................

En algún lugar adonde nunca he ido, gozosamente más allá
de toda experiencia, tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más delicado hay cosas que me rodean,
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca

tu mirada más leve me abrirá sin esfuerzo
aunque me haya cerrado como unos dedos,
tú siempre me abres pétalo a pétalo como abre la Primavera
(tocando hábil, misteriosamente) su primera rosa

o si tu deseo fuera cerrarme, yo y mi vida
nos cerraremos muy delicadamente, de repente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosamente por todas partes;

nada de lo que podamos percibir en este mundo iguala
el poder de tu intensa fragilidad: su textura
me domina con el color de sus países,
produciendo muerte y eternidad a cada latido

(no sé qué hay en ti que se cierra
y se abre; pero algo en mí comprende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas)
nadie, ni siquiera la lluvia, tiene unas manos tan pequeñas.

http://cosasquehemosvisto.wordpress.com/2009/07/31/un-poema-de-edward-estlin-cummings/

RAYMOND CARVER


Clatskanie, Oregón (Estados Unidos), 1938-Yakima, Washington1988


DESOCUPADO


Los que eran mejores que nosotros

vivían cómodamente en casas recién pintadas

con inodoros a botón en todos los baños.
Manejaban autos de modelo y marca
reconocibles.
Los que no tenían trabajo, estaban apenados,
no les iba bien.
Sus autos extraños estaban estacionados
sobre cajones, ‘al fondo’ de casas polvorientas, 
donde se amontonaban infinidad de objetos inútiles.
Los años pasan y todo y todos son reemplazados.
Existen siempre, es lo que dicen, nuevas oportunidades.
Pero, para decir la verdad,
a mí nunca me gustó el trabajo.
Mi objetivo era permanecer desocupado.
Ése era mi mérito.
Me gustaba la idea de sentarme en una silla,
hora tras hora, frente a la casa, sin hacer nada
con un sombrero sobre mi cabeza y tomando una gaseosa.
¿Qué hay de malo en eso?
Fumar, escupir de vez en cuando.
Tallar madera con mi cuchillo. 
¿Hay daño o maldad en esto?
En ocasiones salgo con mi perro a perseguir conejos.
Tenés que hacerlo alguna vez.
A veces levanto a un chico gordo y rubio como yo, 
diciéndole: ‘‘¿de dónde te conozco?’’.
Nunca digas: ‘‘¿Que querés ser cuando seas grande?’’

NATURALMENTE

Un claro en las nubes.
El macizo perfil de las montañas azules
que recortan el horizonte.
El amarillo apagado de los rastrojos.
El río muy negro.
¿Qué estoy haciendo en este lugar,
solo y cargado de culpas?
Me pregunto.
Sigo comiendo las frambuesas de la fuente.
Sin hacerme problemas. Si estuviera muerto,
me recuerdo, no podría saborearlas.
Nada es tan simple.
Sí, todo es así de simple. Naturalmente.

HIJO

Esta mañana me despertó una voz
que regresaba desde mi infancia.
La voz dice: ‘‘despertate’’, 
y yo salto de la cama.
Es extraño, toda la noche, en mis sueños
yo busqué ‘ese’ bendito lugar
donde mi madre pueda vivir y ser feliz.
‘‘Si querés que enloquezca,
está bien, si ése no es tu deseo, 
por favor sacame de acá’’, repetía la voz.
Me reconozco único culpable.
Yo la mudé a esta ciudad que odia.
Yo alquilé la casa que odia, rodeada 
de vecinos que odia, llena de muebles 
que odia.
‘‘¿Por qué no me diste la plata para que yo la gastara?’’
‘‘Quiero volver a California, ¡ahora!’’, grita la voz.
‘‘Voy a morir si me quedo’’. ‘‘¿Vos querés que muera?’’
gime la voz.
Esta mañana en el mundo,
no existen respuestas a esta pregunta
ni a ninguna otra.
Suena el teléfono y suena, no deja de sonar.
No me acerco al aparato, tengo miedo de oír una vez más, 
la pronunciación de mi nombre.
El mismo nombre que mi padre escuchó durante 53 años.
Antes de abandonarnos en busca de su recompensa.
Murió después de decir: ‘‘llevá estas cosas a la cocina, hijo’’.
La palabra hijo emitida desde sus labios,
tembló en el aire para que todos la oyeran.

LA LAPICERA

La lapicera que no faltaba a la verdad,
por todas sus preocupaciones
terminó dentro del lavarropas.
Salió una hora más tarde y la tiraron
al secarropas junto con un par de ‘jeans’ viejos
y una camisa a cuadros.
Los días pasaron y ella permaneció
recostada tranquilamente sobre el escritorio
que estaba frente a la ventana.
Ella pensaba que estaba totalmente agotada.
Sin convicciones. Sin voluntad.
Una mañana, poco antes del amanecer, 
recuperó antiguas fuerzas
y escribió:
‘‘Los campos húmedos duermen
bañados por la luz de la luna’’.
Después de este esfuerzo
se quedó muy quieta,
nuevamente vacía, su utilidad
terminada.
Él la sacudió,
la golpeó sobre la tapa del escritorio.
La dejó a un lado.
Abandonó las pretensiones de hacerla trabajar
o casi todas.
Sin embargo
ella realizó un nuevo esfuerzo,
apeló a sus últimas reservas.
Esto es lo que escribió:
‘‘Un viento suave, y más allá del ventanal
los árboles flotan en el dorado aire de la mañana’’.
Él trató de hacerla escribir algo más,
pero eso fue todo. La lapicera
dejó de escribir, definitivamente.
Él la puso con otras cosas inservibles
en el incinerador.
El tiempo transcurrió, días o meses,
y fue otra lapicera
una que todavía no había demostrado nada
la que con facilidad escribió:
‘‘La oscuridad se posa en las ramas.
Quedate muy quieto, no salgas de la casa,
quedate muy quieto...’’

DURMIENDO

Él durmió sobre sus manos. 
Sobre una roca.
Sobre sus pies,
sobre los pies de algún desconocido.
Él durmió en micros, en trenes, en aviones.
Se durmió estando de guardia.
Se durmió a un costado de la ruta.
Se durmió apoyado en una bolsa de manzanas.
Él durmió en un baño público.
En un galpón. 
En el estadio.
Durmió en un Jaguar descapotable
y en la caja de una camioneta.
Durmió en los teatros.
En la cárcel.
Sobre los barcos.
Él durmió en casillas deshechas y en una ocasión
en un inmenso castillo.
Soportó dormido las frías gotas del agua de lluvia 
y los ardientes rayos del sol.
Durmió sobre caballos.
Se durmió sobre sillas.
Él durmió en iglesias, en hoteles de lujo.
Él durmió bajo techos extraños toda su vida.
Ahora él duerme cubierto por la tierra.
Duerme y seguirá durmiendo.
Igual que un rey antiguo.

EL RASGUÑO

Me desperté con una mancha de sangre reseca
pegoteada sobre uno de mis párpados. Un arañazo,
profundo, cruza transversalmente las arrugas de mi frente.
Sin embargo, últimamente, he estado durmiendo solo.
Y me pregunto por qué un hombre, incluso en un mal sueño,
alzaría la propia mano para lastimarse la cara.
Esta mañana pretendo responder esta pregunta
y otras similares, mientras observo en silencio
mi rostro que se refleja en los cristales de la ventana.

UNA TARDE

Mientras escribe, sin observar el océano, 
siente entre sus dedos
el temblor de la pluma de su lapicera.
La marea se retira arrastrando
pequeñas piedras, restos de vida marina.
Todo esto no tiene nada que ver, no, 
con el origen de su emoción. No.
Su corazón se acelera porque ella
en ese instante ha decidido entrar 
completamente desnuda en la habitación.
Somnolienta, por un momento no puede imaginar
dónde está. Se dirige al baño. Sacude su cabellera.
Se sienta en el inodoro con los ojos cerrados,
la cabeza inclinada; las piernas extendidas, abiertas.
No ha cerrado la puerta del baño, él puede verla.
Quizás,
ella esté recordando lo que sucedió esa madrugada.
Porque después de un rato, abre un ojo y lo mira.
Y sonríe con mucha dulzura.

ESPERANZA

‘‘Mi esposa’’, dijo Pinnegar, 
‘cuando me abandona desea que yo destruya 
‘‘ mi vida.".‘Ésa es su última esperanza’’.
‘‘D. H. Lawrence. Jimmy y la mujer desesperada

Me dejó el auto y doscientos dólares.
Dijo: ‘‘hasta luego, querido.
Tomate las cosas con tranquilidad ¿me entendés?
Esto es todo. Absolutamente todo.
Esto es lo que queda
después de veinte años de matrimonio.
Ella cree adivinar lo que sucederá.
Piensa que me voy a gastar la plata
en dos o tres días
y que tarde o temprano
voy a destruir el auto - que ya era mío
y que además necesitaba varios arreglos -.
Al momento de alejarme
Los vi, a ella y a su novio,
estaban cambiando la cerradura de la puerta.
Saludaron con el brazo en alto. 
Los saludé de la misma manera.
Sólo para que supieran
que no había malos sentimientos de mi parte.
Apreté el acelerador y me alejé rápidamente.
Estaba como atolondrado.
Ella, por lo menos, tenía razón en eso.
Seguí el camino de la ruina.
El alcohol fue mi compañero fiel.
Resultamos buenos amigos.
No me detuve.
Recorrí el largo camino sin escalas.
Pude, al fin, dejar en el pasado
A mi amiga, la botella.
Meses, quizás años más tarde,
cuando aparecí frente a la puerta 
de esa casa
manejando un auto diferente,
sobrio, vistiendo camisa y pantalones 
limpios y las botas bien lustradas,
ella lloró al ver mi cara.
Su última esperanza estalló en el aire.
Y ya no tendría más esperanzas.