SELVA SAAVEDRA


Pitrufquén-Chile, 1902 - Temuco, 1990

EN MI RINCÓN

Sobre la estufa amiga 
la tetera vaharea 
transpira 
bajo su disfraz de ollín. 
El zumo rojo de los leños 
quemados 
entibia el rastro perenne 
de mis sueños 
y este rincón de los recuerdos. 
El agua hierve su canción 
de vida, para tazas de distancia, 
de añoranzas idas, 
de cafés compartidos. 
Bebo el pasado 
tras estos ventanales 
por el que se filtran 
las rosas, picaflores 
y tantos olvidos. 
Bebo el pasado en mi rincón 
donde la torva soledad 
arremete. 
Sorbo, sola, 
una necesidad de compañía. 

MIS ARENAS

Si vas al mar no llores. 
Tu sal y la mía 
no podrán macerar 
tanta distancia.

Qué estatura infinita 
este dolor me ha dado. 
Si yo alcanzo 
a los labios de Dios, 
en la amarga marea 
dejaré mis arenas, 
mis soledades, 
la fibra que tocaste. 

ANOCHECER EN TEMUCO
Regreso apresurada. 
Por entre las últimas lluvias 
de Septiembre 
miro al cielo y pienso: 
para enrabiar 
al que firmó el decreto, 
por suerte, a las estrellas 
temuquenses no les importa 
el toque de queda. 

TESTAMENTO

Cuando yo muera 
no me cierren los ojos. 
Quiero, desde sus musgos, 
seguir mirando la vida, 
asomarme cada madrugada 
a los balcones del sol; 
ser parte de la lluvia, pues seguiré soñando 
cada noche callada 
en un país de savias, hojas y raíces 
rumoroso como la vida. 
Compartiré con todos, 
sin que me vean...

MI LÍNEA CREADORA

¿Cuál ha sido? 
¿La que marca el dolor en tantas almas? 
¿La que el amor dibuja? ¿Voz perdida 
o hallada en horas de tormenta y calma? 

Siempre un dardo sutil que hirió imprevisto 
el corazón, fue el que rompió la fuente, 
y en ella asisto 
con espinas y nardos en la frente 
al claro oficio eterno de la vida 
y al negro oficio eterno de la muerte. 

Pero algo nace de mi abierta herida 
y nada excusa la marcada suerte.

Pues debemos vivir para quedarnos 
eternamente en lo que ya perdimos 
y debemos amar, porque al amarnos, 
amarrados al mundo, algo seremos. 

DE: El claro oficio eterno de la vida. 

TOMA MI CORAZÓNToma mi corazón entre tus manos 
Y aviéntalo a lo incierto del destino 
Que nada importa mi mortal desgano 
Si son iguales todos los caminos. 

Todo es inútil ya, ceja en tu empeño 
Y envuélveme en la gracia de tu olvido, 
No hagas objeto de tu inútil sueño 
A algo que, sin hallar, ya está perdido.

DE: El claro oficio eterno de la vida. 

ÁRBOL 

Árbol, amigo mío.
Has sido tú en mi vida 
más que un humano corazón. 

Jamás pediste nada 
Y todo me lo has dado, 
Paz y frescura 
para mi sien ardiente, 
sabrosos frutos 
para mis labios llenos de ansiedad. 

Sobre tus brazos vigorosos 
Me alzaste muchas veces hacia el cielo, 
Y bajo ellos trenzados amorosos 
En el doliente signo de una cruz, 
Se dormirá mi corazón un día…
Árbol, amigo mío. 
Has sido tú en mi vida 
más que un humano corazón. 

ROSA DE OTOÑO

Palidez de aroma y se deshojan 
en esta hora de ausencias y del olvido. 
Mujeres de amor o muere de fragancia, 
Rosa gentil? En tu agonía escancia 
Mi alma, el recuerdo de un amor perdido 
En esta hora de ausencias y de olvido. 
Mientras cae la tarde, 
Entre tus sombras, 
Voces de seda en mi jardín te nombran.

http://fernando-sabido-sanchez.blogspot.com/search/label/CHILE?updated-max=2013-05-05T16%3A13%3A00%2B02%3A00&max-results=20&start=10&by-date=false

No hay comentarios:

Publicar un comentario