JUAN MARIN

Talca-Chile, 1900-1963

SUPERAVION


Sobre el trampolín de los vientos vírgenes
la mariposa férrea ha brincado
un corazón piloto sale a caza
de constelaciones
anteojos tetraédricos chaquetas
impermeables para el desconcierto
rrrrrrrrrrrrr...
¡cómo zumba el moscardón de la muerte
en la frentes graníticas de las cordilleras!
El espacio es la negación de sí mismo
y el tiempo va caminando hacia atrás
rrrrrrrrrrr...
la hélice va trizando
los espejos de niebla del silencio
¿cuántos faroles de la Broadway aérea
puso un alcalde loco en la Vía Láctea?
Una mirada de hombre apagó
4 aerolitos apaches
con la linterna de sus alas pobres
el hombre entra en el pozo de la mina
y encuentra filones de oro errante
en los cordeles de las nebulosas
como un pañuelo recién lavado
una luna de lienzo está colgando
rrrrrrrrrrr r...
tirabuzón de hierro
¡adelante adelante!
40Destapa todos los frascos del éter
10, 000 metros
olas que acarician la médula
el alma sale a columpiarse en Dios
allá abajo
la tierra se disfraza en el día de naranja
y luego se torna diminuta cabeza
de Jack Johnson
bajo las claraboyas del abismo
la placa micro-cósmica hace el cielo
de su vida
infinita escalera del espacio
mientras bajan las luces siderales
un Diógenes con alas va trepando
el hombre va embriagado de azul y de electrones
ya tiene en sus aurículas
la oscilación eterna
su advenimiento es fruto de una pasión de soles
muy lejos se ha apagado el último recuerdo
el beso de la novia y el adiós con lágrimas
cayeron al franquear los 5, 000 metros
el último terror la sugerencia
final de la muerte
quedó en los 10, 000
después
¡Oh! Borrachera de cósmicos brebajes!
¡Oh! Epilepsias de amores en el vértigo!
¡Succiones en los senos lactecentes
de la Venus de ámbar!
30, 000 metros
40, 000
50, 000...
por la película
de sus tálamos ópticos
Perla White va rodando disfrazada de estrella
41en el carrousel de fuego de su elíptica
con las tijeras de sus alas
el hombre ha cortado una guedeja al sol
¡vuela el superavión!
Lo atraen las lunas de arrabal de los Oriones
en los negros carnavales del silencio
100, 000 metros
hay una cruz vagabunda
donde murió de asfixia Julio Verne
y tuvo el primer síncope el enorme Einstein
el motor...
rrrrrrrrrrr...
se ha perdido en las fuerzas múltiples
el corazón del hombre sigue
sigue
ascendiendo en los vórtices infinitos
en el telón del universo
se proyectan los signos
gritos astrales
nacen se rompen y mueren en sí mismos
más allá de las líneas en la danza
de horizontes enanos y de siglos microscópicos
más allá de los astros sobre el polvo
de oro atómico de las constelaciones
sobre el galope de las ideologías
en medio de las sombras del Cosmos
el hombre afirma su existencia milenaria
con el superavión de su pensamiento

MECÁNICA

Oh poema de acero que abrazas el mundo nuevo
grito de los bronquios de la usina
tus rimas son los ejes biselados
fulgurantes de voluntad dinámica
como bíceps de gigantes caídos
desde un planeta Marte humanizado
a golpes de siglos
fierros luces poleas
leit-motiv de las hondas hertzianas
canto de los dinamos delirantes
las chispas son los besos pasionales
el moscardón azul de aquellas hélices
picotea los muros blancos
sierras tornos platinos
que eliminan esperanzas
dulce canción de los dientes
hieden los blancos metales
himno de la mecánica de ojos grises
fragancia de humos y carburantes
puertos angulares y ciudades geométricas
plástica libre de una nueva estética
linea armónica de los puentes de acero
fermentación metálica de las materias primas
virutas enrolladas válvulas
usina cúbica
duermen los hombres en tu seno
arrollados
por tus ritornelos de duraluminio
trituradora de romanticismo
madre de los sueños nuevos
tu aliento de benzol y gasolina
estremece las bielas
de los nuevos corazones del mundo
oh diosa recién nacida
convulsiones de jazz-band de hierro
despertaron las calles de América
y ventilan la Europa decadente
nuevo sentido del Universo
nuestro
poema de acero
canción mecánica
esperas un instrumento y una lengua
que exprese tu alma henchida
de alaridos inmensos
esperas al poeta titán
super-producto de una época
que recoja en su verso magnífico
gluglú de submarinos y zumbido de aviones
rechinar de calderas
sutil vibración de dinamómetros
caricias radiotelegráficas
nadie ha escrito el más divino verso
aquel que gira en la correa de un dinamo
el que teclea en un motor
el que como un monstruo eléctrico
en las noches silentes
corre su escalofrío lírico
por los alambres impertérritos
mecánica canción y sistema
filosofía oculta de una incógnita alquimia
ha de surgir el HOMBRE
que te muestre desnuda
que viole tus secretos
vuelque tu corazón en tus retortas
lo queme en tus hornazas
y escriba
la nueva lírica
la de las líneas rectas
la de los fuselajes
de las altas antenas
y de las ruedas infinitamente veloces
que te empujan
que te arrastran
suelta en el viento tu melena eléctrica
por los invisibles planos cósmicos.


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