JOSÉ VAL DEL OMAR

Granada-España,1904 - Madrid 1982

TIENTOS DE ERÓTICA CELESTE
 


Hermanos,
Estos tientos nacieron de dos intuiciones:
de la cohesión-amor, como energía táctil
ordenadora del Universo
y del tiempo, como misterio claro y mudo
donde se asienta el latido
de todos los temblores.

TIENTOS

Quiero verte en los lugares todos
buscar el agua del abismo, hermana,
morir de Dios por la descarga eléctrica
desquiciarme de amor,
soñar lo que se ama.

Tonto! Dios está en ti
búscalo en tu cubo de basura.
Fisión y fusión, la misma cosa
mira a tu alrededor
y descubre la apetencia eterna.

Ojalá que te ayude a saltar
fuera de nuestro yo, de nuestro día, de nuestro orden.
Ojalá que te ayude a respirar y arder
sin dejar rastro.

Ojalá tires
tu reloj al agua.

DE AMOR
Aguaflor, criatura,
blanda musa
que escapas.

Unidad-cohesión
desgarra por amor
siembra
latido entre diferencias.

Jardín/paraíso de brazos verdes.
Mira, besa, muere,
cima de hermosura.
Sobre el cataclismo
en el borde
ante la eternidad.

Des-prenderse
entre-devorarse
com-penetrarse
beberse
besar
mirar
tocar.

Rendija, ozono,
soledad cimera,
sincopado centelleo,
flotante plástica,
cósmicas entrañas.

Bindu orgón ondad
neuma fluido semen semilla
Punto gota eléctrica
violeta llama.

Si comes de esto,
saltas del caos incoherente.
Acelerar, retardar, suspender
espacios simultáneos, tiempos simultáneos
cápsula de vino
tejido de agonía
milisegundo eterno.

Oído amante
voz amorizante.
Zona sagrada.
Zona sagrada.

Ama y haz
lo que quieras.

Cuando se ama
se está fuera
del tiempo, de sí.

CELESTE

Ángeles y arcángeles eléctricos
sin gravedad de estómago
ni obligación de sexo.

Dios, finalidad de gozo colectivo.
Poesía, ilusión antes.
Religión, ilusión después.
Arte, expresión subreal del instante,
inteligencia prelógica.

Eléctrico éxtasis:
Movimiento continuo en alta frecuencia
temblor vertical que se sumerge en la clarividencia
ardor, temblor de viva luz.

Las formas, puñales de apariencia,
aupado de puntillas las vislumbro.

Tu cultura te tiene atrapado.
Sólo en la inconformidad de tu hijo
te salvarás.

El presente es la boca del manantial.
Si vivir es llegar
morir es volver.

El hombre se lava
y se desnuda
ardiendo.

Arder amando
es el prodigio.
Arder es perder peso.
Amar es un centrífugo sustento.

Arder amando a todo el mundo
es volar
llevando todo el peso
del dolor de hombre que nos sigue.

Amar es quedar unido.
Amar a los hermanos
es sólo amarse,
no poder desprenderse ya
del suelo.

Amar a los hermanos
es desvivirse
en un largo desgarro.
Inmensa distensión de tierra y cielo
que entreteje en el aire
colectiva escala de deseos.

¡Arriba, hermanos!
Aleluya
de subir a Dios
cuajado en nuestro velo.

|Fuente: José Val del Omar, Tientos de erótica celeste, selección y adaptación de Gonzalo Sáenz de Buruaga y María José Val del Omar (Granada: Diputación de Granada 1992), p.13-17|
http://fernando-sabido-sanchez.blo

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