HERMANOS ALVAREZ QUINTERO


Serafín Álvarez Quintero (Utrera, Sevilla-España, 1871 – Madrid, 1938) y su hermano Joaquín (Utrera, 1873 –Madrid, 1944) 


ABRIL

Con sus nieves y aguas mil 
al invierno el sol destierra; 
suspira alegre la tierra 
y ese suspiro es abril. 
¡Abril!, el primer albor 
de la mañana en el cielo; 
¡abril!, el primer anhelo; 
¡abril!, la primera flor. 
El primer ímpetu ardiente 
de la vida, antes en calma; 
el primer grito en el alma; 
el primer sueño en la frente. 
Abril es por maravilla 
flor de eterna juventud; 
abril es fuerza y salud; 
abril sabe a manzanilla. 
Abril es aura que cruza 
entre flores a escoger; 
abril es una mujer, 
y una mujer andaluza. 
Abril ama, sueña, engríe 
canta, bulle y alborota; 
abril es clavel que brota, 
abril es boca que ríe. 
¡Abril! ¿A quién no has dejado 
el recuerdo de un amor 
y las hojas de una flor 
en el libro más preciado? 

AÑO NUEVO

De su ventana, tras el verde herraje, 
entre flores de invierno prisionera, 
una mujer, humana primavera, 
teje, soñando, delicado encaje. 
Sus manos, palomitas sin plumaje, 
hacen labor paciente y duradera, 
y su alma, mariposa volandera, 
libre va de un paraje a otro paraje. 
Se lleva un año muertas ilusiones: 
ni amor de novio, ni amistad de amigo.. 
. ¿Dónde están los amantes corazones? 
Y entristecida, y sola, y sin testigo, 
piensa, al calor de ocultas emociones: 
"¡Ven, Año Nuevo! ¡Y el amor contigo!" 

CUANDO NACEN LOS BESOS EN EL ALMA



Cuando nacen los besos en el alma, 
nacen para buscar 
a unos besos que buscan a esos otros, 
sin saber donde están. 
Y cuando no se encuentran y se funden 
en uno cada dos, 
se consume su esencia delicada 
en un ¡ay! de dolor 
Esa nota doliente es el suspiro 
que lanzamos tal vez, 
y en el aire del suspiro es el aliento 
del beso que se fue. 
En mi alma nacen besos que a otros buscan 
y que mueren así... 
Yo sé que los que quieren son los tuyos: 
¡guárdalos para mí! 



DE AQUEL GUARDO SIEMPRE



De aquel amor guardo siempre, 
como reliquias sagradas 
una rosa y un recuerdo 
un suspiro y una lágrima. 
Misterios de mi ternura: 
guardo lo que nadie guarda. 
Óyeme: duerme la rosa 
de un libro en las hojas pálidas 
la contemplo, y de tu imagen 
nace el recuerdo del alma; 
y del recuerdo, el suspiro; 
y del suspiro, la lágrima 

(Amores y amoríos)

INSTANTES
Te beso, y como el agua de la roca 
hago saltar ternuras de tu boca 
me pides una rima, ya está hecha, 
es no más que tu nombre y una flecha. 

Vuelve a soñar, soñador, 
que también pueden nacer flores 
donde se entierra un amor. 

Si pudiera estar mirando 
tus ojos continuamente 
¡cómo se irían borrando 
las arrugas de mi frente! 

Yo no sé lo que daría 
por olvidar lo que sé 
y sin embargo, querría 
saber lo que no sabré. 

Por alejar de mi mente 
lo que me aleja de ti, 
quisiera no estar en mí 
cuando tú no estás presente 
Aunque se suele igualar 
en la copla popular 
a la mariposa loca 
en que vuela sin parar 
¡quién escribiera un cantar 
que se posara en tu boca 
y no quisiera volar! 

En pensar en tu belleza 
tengo mi mayor contento 
y en el mismo pensamiento 
tengo mi mayor tristeza. 

En mi mesa de labor 
gusto siempre de tener 
una cuartilla, una flor 
y una carta de mujer; 
la carta me hace soñar, 
la cuartilla sonreír, 
la flor... tal vez comparar 
y las tres cosas, vivir. 

Enfermo estaba de un mal 
con que la ciencia no atina 
y en tu boca de coral 
encontré la medicina. 

Callo, cuando estoy contigo, 
por el encanto de oírte 
y te digo y no te digo 
lo que quisiera decirte. 
Tu frente en que me recreo 
es hoja blanca no escrita 
donde sin palabras leo 
mi lectura favorita. 

Cuando me veo a tu lado 
quisiera que de repente 
el porvenir y el pasado 
pudieran ser el presente. 

No te veo y no deseo 
mas que ir a verte y hablarte 
y te veo y nunca te veo 
al momento de dejarte. 

Miraba al cielo pensando 
que de ti me separaba 
y me sorprendí llorando 
de pensar lo que pensaba. 
Ojos de armiño y terciopelo 
cuando me miro en vuestra llama; 
si hay en lo humano gloria o cielo, 
yo sé en verdad cómo se llama. 

Me alegro de ser quien soy 
cuanto te miro llorando, 
llorando porque me voy. 



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