GONZALO SOBEJANO



Murcia-España, 1928

INSOMNIO 

Cantan los pájaros en la noche 
ebrios de nido, monótonamente. 
En el cielo pulsan las estrellas 
desveladas; su millón refulgente. 

¿Quién es el dueño de esta noche? ¿Quién 
es el señor de esta noche que canta, 
de esta noche que brilla? ¿Quién es? 
¿Quién es el rey de esta noche que canta? 

Quiero mirarlo, tocarlo, ser él. 
Mi corazón es un pomo de llanto; 
a la alegría llorando se abre, 
en su dolor se recoge llorando. 

No soy un ave, y ellas ahora 
cantan a una en la sombra del mundo. 
No soy una estrella, y ellas palpitan 
ahora sobre la noche del mundo. 

Soy un hombre que escucha y contempla, 
que siente la noche y llora la noche. 
Y mi dolor se hace extraña alegría. 
por no sé qué música tan honda esta noche. 

Quiero llegar a tenerlo, ser él. 
Desde la fronda que late sonando, 
desde el espacio de aquella armonía 
divinizar sin memoria mi llanto. 

¿Quién es el dueño de esta noche? ¿Quién 
es el señor de esta noche que canta? 
¿Quién es el rey de esta noche que canta? 
¿Quién es el emperador de esta noche que canta?

RUTA 

Tú eres quien das y quitas la alegría, 
centro desconocido y silencioso. 
El corazón alegre o doloroso 
lo hace tu cercanía o lejanía. 

Profunda a tí fluye la vida mía 
como cansado río, deseoso 
del altamar de tu final reposo 
donde morir amanecer seria. 

Amanecer al cabo y, ya, no verla; 
ya nunca ver en otros ojos tristes 
la soledad, de todo amor testigo. 

Sino encontrarte al fin; mirarte perla, 
deslumbrante milflor, saber que existes 
y que mi muerte existirá contigo. 



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