SOPHIA DE MELLO BREYNER ANDRESEN



Oporto-Portugal, 1919 — Lisboa, 2004


INICIAL

El mar azul y blanco y las relumbrantes
Piedras El palpitante espacio
Donde lo que esta lavado se vuelve a lavar
Hacia el rito del
espanto y del comienzo
Donde soy a mí misma devuelta
En sal espuma y concha regresada
A la playa inicial de mi vida.

LA PEQUEÑA PLAZA

Mi vida había tomado la forma de la pequeña plaza
Aquel otoño en que tu muerte se organizaba meticulosamente
Yo me aferraba a la plaza porque tú amabas
La humanidad humilde y nostálgica de las pequeñas tiendas
Donde los empleados doblan y desdoblan cintas y telas
Yo quería cambiarme por ti, porque ibas a morir
Y la vida toda dejaba allí de ser la mía
Yo trataba de sonreír como tú sonreías
Al vendedor de periódicos al vendedor de tabaco
Y a la mujer sin piernas que vendía violetas
Yo le pedía a la mujer sin piernas que rezara por ti
Yo encendía velas en todos los altares
De las iglesias que quedan cerca de esta plaza
Pues tan pronto abrí los ojos fue para leer
La vocación de lo eterno escrita en tu rostro
Yo convocaba las calles los lugares las gentes
Que fueran testimonio de tu rostro
Para que ellos te llamaran para que ellos deshicieran
El tejido que la muerte entrelazaba en ti.

FELICIDAD

Por la flor por el viento por el fuego
Por la estrella de la noche tan límpida y serena
Por el nácar del tiempo por el agudo ciprés
Por el amor sin ironía por todo
Lo que atentamente esperamos
Reconocí tu presencia incierta
Tu presencia fantástica y liberta

VENECIA

Dentro de este cuarto otro cuarto
Como un Carpaccio en las calles de Venecia
Segunda imagen susurro de sorpresa
Y un poco así son las calles de Venecia

Con fondo glauco de laguna o vidrio
Y un poco así en nuestra vida el doble
Espejo sin perdón por lo que no vivimos
Camina destinado a perderse

LA PAZ SIN VENCEDORES NI VENCIDOS

Danos Señor la paz que te pedimos
La paz sin vencedores ni vencidos
Que el tiempo que nos diste
Sea un nuevo recomienzo de esperanza y de justicia
Danos Señor la paz que te pedimos

La paz sin vencedores ni vencidos

Eleva a la transparencia nuestro ser
Para poder leer mejor la vida
Para comprender tu mandamiento
Para que venga a nosotros tu reino
Danos Señor la paz que te pedimos

La paz sin vencedores ni vencidos

Haz Señor que la paz sea de todos
Danos la paz que nace de la verdad
Danos la paz que nace de la justicia
Danos la paz llamada libertad
Danos Señor la paz que te pedimos

La paz sin vencedores ni vencidos



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