PEDRO PICCATTO

Montevideo – Uruguay,1908 - 1944


AH CORAZÓN, DEJA QUE TUS LUCES SIEMBREN...

Ah corazón, deja que tus luces siembren otras estrellas sobre el cielo.

Deja corazón que tus luces vayan prendiendo rosas sobre la soledad

y sean ellas el dulce puente por donde cruzará la claridad del hombre.


Deja corazón que tus luces se abracen a la hierba que sostiene el rocío con amor,
y sea el recuerdo extasiadamente doloroso de la vida
un silencio lejano, no más...

Ah corazón deja que tus luces vayan prendiendo rosas sobre la soledad,
y acuérdate que eres sólo un rumor que no debió nacer.

EL AIRE...

El aire, 
enorme ala
se duerme bajo la claridad de la flor.

De ahí viene ese afán de quietud
que tienen los jardines.

En el fino relámpago de un beso
se tocan,
noche a noche, 
estrella y flor.

De ahí viene ese afán de amor
que tienen los jardines.

(Miel Estérill, IX)
De: Las anticipaciones

No hay comentarios:

Publicar un comentario