ELMER DIKTONIUS


Helsinki, Finlandia 1896 - 1961

¡CREA, CREADOR!


¡Crea, creador!
¡Saca tus herramientas, artista!
El mundo espera,
el mundo dormido espera impaciente
a aquel que lo despierte,
al que le infunda vida a latigazos.
El mundo espera
la naciente mañana de su alma.

Letargo, podredumbre,
zumbido de moscardas en la hendionda carne de los cadáveres,
vida en fermentación - eso es el mundo,
el mundo de los hombres,
el mundo de las imágenes de los hombres.
Tu dura mano, artista,
tu alma robusta,
el martillo de hierro de tu pensamiento,
el abrazo de tu fogosa brutalidad -
eso es lo que necesita el mundo,
si, el mundo, esa hembra cachonda,
la insatisfecha
que nunca tiene bastante.

Por eso: ¡golpea, artista!
No te preocupes de gemidos ni de gritos,
no te preocupes de que esa tarasca arañe.
Siempre que nace algo nuevo hay gritos
y los arañazos son simplemente una de las locuras del amor.
Abraza todo lo que el palpitante ardor de tu corazón
deja que se yerga la inmensa columna de fuego de tu pasión
y en lo más íntimo de tu intimidad, artista:
¡arde!
Porque
sólo lo que arde tiene fuego, sólo lo que tiene fuego resplandece.
Tus quemaduras, - sí, escuecen - pero tú resplandeces.
¡Arde y resplandece!

Traducción: Francisco Uriz
http://www.casadeltraductor.com/cuadernosdepoesia/poemas/index.php?id=5&t=0

BO CARPELAN


Finlandia, 1926 - 2011



PEQUEÑO POEMA


La veleta gira al viento,

su peso es el del viento.
Ahora cesa.
El silencio deviene piedra.
Cae a través de ti de ti
a tal velocidad, que te despiertas
aterrorizado, una noche de verano.

PASEO OTOÑAL

Un hombre camina por el bosque
un día de luz cambiante.
Se tropieza con muy poca gente,
se detiene, contempla el cielo otoñal.
Se dirige al cementerio
y no lo sigue nadie.

EL MANANTIAL

A distancia, cruzando los campos
se oye, débil pero nítidamente
el manantial de primavera.
Escucho,
me acerco.

Por los bosques estivales,
perfumados de sol y frescor,
suenan los ecos del agua cantarina.
Sigo mi camino,
buscando.

Ya se vislumbra
por entre las copas de los árboles otoñales
el valle donde susurra
el escondido arroyo.
Tengo que descansar.

Como si hubiese nieve en el aire,
como si los pasos fuesen infinitos.
Escucho, estoy cerca.
La voz del manantial, más débil,
continuamente allí,
invisible.

EDITH SÖDERGRAN


San Petersburgo-Rusia,1892 - Raivola-Finlandia 1923




EL TRIUNFO DEL SER…


¿Qué temo yo? Soy parte de la infinitud.

Parte soy de la gran fuerza del todo,

un mundo solitario dentro de millones de mundos,

una estrella de primera magnitud, la última en extinguirse.

¡Triunfo de vivir, triunfo de respirar, triunfo de ser!

Triunfo de sentir el tiempo, frío como el hielo, discurriendo por mis venas,

y de oír el silencioso río de la noche,

de erguirme sobre la montaña bajo el sol.
Tiempo: gran transformador, gran destructor, tiempo: mago,
¿vienes acaso con nuevas intrigas, con mil astucias, para ofrecerme existencia
como un poco de simiente, como una serpiente enroscada, como un peñasco en medio del mar?
¡Tiempo: asesino, aléjate de mí!
El sol me llena el pecho de dulce miel hasta el mismo borde,
y me dice: las estrellas acabarán apagándose, pero siempre lucen sin miedo

(De "Lira Septembrina", 1919)

ESPERANZA

Como quiero ser libre
me río de las nobles elegancias,
me remango la blusa.
La pasta de la poesía fermenta…
Qué tristeza
no poder cocer catedrales…
La altura de las formas:
diana de mis esfuerzos.
Hija de tu tiempo:
¿No tiene tu espíritu su propia corteza?
Antes de morir he de cocer
una catedral.

LA ÚLTIMA FLOR DEL OTOÑO

Yo soy la última flor del otoño.

Fui mecida en la cuna del verano,
fui puesta en guardia contra el viento del norte,
rojas llamas florecieron
en mis albas mejillas.
Yo soy la última flor del otoño.
Soy la simiente más joven de la primavera difunta,
es tan fácil ser la última en morir:
he visto el lago tan mágico y azul,
he oído latir el corazón del verano difunto,
mi cáliz sólo contiene la semilla de la muerte.
Yo soy la última flor del otoño.
He visto sus profundidades estelares,
he contemplado la luz de cálidos hogares lejanos,
es tan fácil seguir la misma senda,
cerraré las puertas de la muerte.
Yo soy la última flor del otoño.

Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen

EL ANSIA DE LOS COLORES

Porque soy pálida amo el rojo, el amarillo y el azul,
la gran blancura es melancólica como el crepúsculo
en la nieve,
como cuando la madre de Blancanieves a la ventana se sentaba
anhelando también para sí el rojo y el negro.
El ansia de los colores es el de la sangre. Si tienes sed
de belleza
cerrar debes los ojos y mirar en tu propio corazón.
Pero la belleza teme al día y a las miradas excesivas.
Pero la belleza no soporta el ruido ni los movimientos excesivos -
no debes llevar tu corazón hasta los labios,
perturbar no debemos los nobles anillos de la soledad y del silencio, -
¿se puede hallar algo más grande que un enigma sin resolver
y con extraños rasgos?
Taciturna seré toda mi vida,
una habladora es como el gárrulo arroyo que a sí mismo se traiciona,
un árbol solitario seré yo en la llanura,
los árboles del bosque perecen de ansia después de la tormenta,
debo estar sana de pies a cabeza y tener dorados rayos en la sangre,
debo ser inocente y pura como una llama de húmedos labios.

VIERGE MODERNE

No soy mujer. Soy un neutro.

Soy un niño, un paje y una osada decisión,
soy un rayo risueño de un sol escarlata...
Soy una red para todos los peces golosos,
soy un brindis en honor a todas las mujeres.
soy un paso hacia el azar y la ruina,
soy un salto en la libertad y en el yo...
Soy el murmullo de la sangre en el oído del hombre,
soy un escalofrío del alma, el ansia y la negación de la carne,
soy el anuncio de nuevos paraísos.
Soy una llama inquisitiva e intrépida,
soy agua, honda más audaz hasta las rodillas,
soy fuego y agua sinceramente unidos por libre decisión.

Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen

LASSI NUMMI


Helsinki-Finlandia, 1928

HOY
 


El árbol se ha hecho tan parecido a una flor
que olvida su copa,
que olvida sus raíces
cuando susurra;
“Cógeme, llévame.
Quiero hablar
a tus ojos. Quiero encontrar a alguien
y morir.”

La flor se ha hecho igual a un árbol.
Hoy –y el día como un milenio-
la flor ha florecido, eleva hacia la luz
su intemporal
mirada:
“Ven, ampárate
en mi susurrante hermosura.”

ESTA COSA INSIGNIFICANTE 


En la claridad del mediodía
vuelvo mi mirada.
En la oscuridad de medianoche
alargo la mano,
toco.
Piel contra piel:
aquí comienza el hombre.

ANTES DE QUE EL MAR SE NOS LLEVE EN SU ABRAZO 


Antes de que el mar se nos lleve en su abrazo,
te deseo una vez más.
Si nos obliga a separarnos, si nos desgarra las células
del alma y del cuerpo,
quiero que cada una de ellas
cada ciega partícula del cuerpo, cada
tembloroso movimiento del alma
lleve dentro de sí este instante, te lleve a ti,
imagen, recuerdo,
el más hermoso,
el más amargo.

http://www.poeticas.com.ar/Antologias/Poesia_Finlandesa/frame.html

LARS HULDÉN


Jakobstad-Finlandia, 1926


ABRUPTAMENTE ENTRO

Abruptamente entro
en el solemne salón de la lírica.

Allí están los poetas
escuchando música
en torno al muerto.

¡Qué manera de comportarme!
Algunos señalan mi gorra
otros las botas.
Lo único que me queda es disparar
una perdigonada a la araña de cristal.

HOY RECIBÍ

Hoy recibí
una nueva advertencia
al ver mi abrigo
caído en suelo sin vida
con la percha rota,
una nueva advertencia
de no meter tanta
basura en los bolsillos.

AUNQUE LA CORNEJA

Aunque la corneja lleva ya horas
atropellada en la carretera
completamente aplastada

porque el automovilista no se molestó en desviarse
sino que más bien apuntó hacia ella

el viento sin embargo no
ha abandonado completamente la esperanza,

acaricia delicadamente el cuello de la corneja
o lo que había sido su cuello
(las plumitas ondean levemente)
y dice con voz suave y sugerente:

¡Anda, levántate!

ME PREGUNTAN, NO INESPERADAMENTE

Me preguntan, no inesperadamente
por qué escribo.
Sé lo que debería contestar:
Escribo porque amo
a la humanidad y quiero
que mejore la situación de los hombres y que puedan vivir juntos
en paz, libertad e igualdad.
Con mis poemas quiero en la medida
de mi escaso talento, contribuir a alcanzar
esa noble meta.

Pero contestar de esa manera
sería pura palabrería.

Escribir es hundir la mano
en tinta, en alquitrán o en tinta de imprenta
y estamparla en una pared
por amor a la impresión,

por el sólo motivo de la impresión
de su mano.

Lo más negro que hay
donde hundir la mano
es la miseria del mundo.




EILA KIVIKKAHO


De Finlandia
Sortavala-Rusia, 1921


SÓLO UNA GASA


Buenas noches

en una habitación oscura
como excavada en carbón.

La noche gris,
allí hay luz,
aunque sólo sea una gasa.
Sólo la habitación es oscura, más oscura que la noche.

Ni siquiera mi melancolía es una imagen de la vida.
Allí hay alegría
aunque sólo sea un velo.
Contigo he enmarcado mi pensamiento
y mira, todo es mejor en la vida
que en mí.

OCULTAR LO MÁS INTIMO

Como un insecto
inmóvil en la rama
quiero semejar
algo que nadie
busque, vea, persiga.

CÁNTAROS

Ya no dependo
más de trozos.
Me dieron una felicidad entera.
¿Qué es lo que guardo en su jarrón?
-Los trozos del viejo cántaro.

LOS PODERES

El talón herrado
aplasta la azucena ardiente
haciéndola su escudo.

SOBRE LA MATERIA PRIMA

Hasta la palabra
impronunciada
pule
el bloque de silencio.



SOLVEIG VON SCHULTZ


Borga-Finlandia, 1907-1996


CORAZÓN

Le dábamos centeno, no mucho,
lo suficiente para que no se cansase,
le dábamos agua, un dedal,
para que tuviese que recordar el manantial
abríamos la puerta, ligeramente
para que el cielo le golpease el ojo
y fijamos un trozo de espejo en su jaula
para que viese directamente la nube.
Inmóvil permanecía con alas palpitantes.

Así cantaba.

CONVERSACIÓN

Cuarenta años habían vivido juntos
y el lenguaje se había ido haciendo más difícil de entender
al principio habían sabido algunas palabras
luego se fueron contentando con movimientos de cabeza:
cama y comida.
Durante cuarenta años se las arreglaron así en su vida diaria.
Sus rostros fueron adquiriendo calma, la de las piedras.

Pero alguna vez aparecía un intérprete ocasional:
un gato, una puesta de sol extraordinaria.

Escuchaban con un destello de inquietud
trataban de contestar
eran ya dos mudos.

LA ALEGRÍA

Por fin ella dejó de tratar de agradar
a quien no fuese dios o la muerte, ambos muy lejanos,
se permitió ser lo que era
(y como él decía)
una maldita vieja.
Se puso casi guapa del alivio
mandó a paseo el cuidado del pelo y de la ropa
decía lo que le apetecía.
Los hombres no eran más que niñitos
que alguien había parido alguna vez,
preocupaciones sobre todo, y el chupete de consuelo.

ZONA PRIVADA

Perdonar porque uno olvida
sucede como en la naturaleza
donde hasta la rama más espinosa muere,
olvidar porque uno perdona
sucede en el territorio de Dios
al que pocos tienen acceso.



EEVA LIISA MANNER


Helsinki-Finlandia, 1921 - 1994

JUEGOS PARA LOS QUE ESTÁN SOLOS


Los caminos son largos y ardientes.

El cielo está blanco. Las cornejas vuelan
gritando insultos, una nube ronca, chillona.
Las ventanas son ojos. Mi sombra, un muñón.

Adonde iría, mi casa
está llena de historias extrañas, frases como
trampas, palabras pesadas, que abrasan
como estaño líquido,
y presagian, proyectando sombras por las paredes.

Tengo mucho peso, desde mi herida crece un árbol
de hojas apolilladas.
A través del árbol se ve un cielo fulgurante,
mi entendimiento no alcanzará tan lejos.

MURIÓ EL OTOÑO DEBILITADO

Las alamedas se vuelven rojas, los bosques,
amarillos,
las montañas se oscurecen en una lluvia lejana,
en los corrales arden las hojas del otoño,
humeando,

El hacha resuena mas sonora que antes,
las voces más hondas del bosque cuentan
del paso del leñador por la cuesta
del Cerro del Halcón,
El eco corre por la orilla opuesta, agudo, claro,
como si una mano invisible cortara
en una orilla vacía árboles supuestos.
A veces se saludan,
aquél, y el otro, el hombre de los ecos,
gritándose algo
a través de un lago silvestre, calmo, profundo,
frío.

(Traducción de Matti Rossi)