POETAS HONDUREÑOS


POETAS DE HONDURAS:

OSCAR ACOSTA - ALFONSO GUILLEN CELAYA - JOAQUIN SOTO - DAVID MOYA POSES - FROYLAN TURCIOS - CLEMENTINA SUÁREZ - RODOLFO SORTO - JUAN RAMÓN MOLINA - JAIME FONTANA - ROBERTO SOSA

SAMUEL VILLEDA ARITA


San Marcos de Ocotepeque-Honduras, 1940

CONFIDENCIA
 


He vuelto a tu sepulcro para contarte cosas, 
no es que te crea allí, tendido en el letargo, 
por que sé, que estás en el viento, 
y ante todo: 
en la conciencia del que acordó tu muerte. 

Por que sé, que estas en la Patria 
y en esa otra que está presta a nacer; 
por qué estás en tu familia, en tus amigos, 
y por que le costará al olvido sitiarte en su 
poder. 

Pero eso no es el caso. 

Al que le diste fuerza aquella tarde 
que se sintió morir por la tristeza 
superó esa crisis 
y hoy hace fuego con la idea. 

Al que arengaba estudiantes, 
le compraron la voz, 
pero se les olvidó comprarle la mirada; 
al profesor que hilvanaba protestas 
y quería construir tantas justicias 
es funcionario ahora y eso no le importa; 
al que apareció en la tele 
queriendo controlar los altos precios 
está de embajador en otra sombra; 
aquél que se jactó de ser tu amigo 
y que era dirigente sindical 
y quería poner igualdad a juego idea, 
es hoy un gran señor de los silencios; 
al maestro que admiraste tanto 
por su humildad y sus consejos 
hoy le pinta los ojos al gobierno. 
En cuanto a tus amigos poetas, 
siguen siendo disparos de alegría 
pero con un trotar un poco lento. 
Te diré con tristeza, 
que el pueblo sigue equivocado al 
elegir gobernantes. 

Pero tampoco vine a eso. 
Vine a preguntarte si ahí donde te encuentras 
te acuerdas de nosotros tus amigos; 
si hay en el cielo niños pobres, campesinos, 
obreros 
y ese tipo de gente que vivió sin historia. 
Vine a pedirte que guardes un lugar a nuestros 
sueños, 
y me saludes a pleno corazón, con alegría, 
pletórico de amor y entusiasmo: a Pablo Neruda, 
a Rubén Darío a Juan Ramón Molina, 
a Claudio Barrera, a Jaime Fontana, 
a Raúl Gilberto Tróchez, a Daniel Laínez, 
a Jacobo Cárcamo a Clementina Suárez. 
a Lucila Gamero. a Felipe Elvir Rojas. En fin 
....a todos los poetas. 

VIENTO ARRIBA 


Un día de estos, 
ensillaré la idea, 
tomaré a la Patria de la mano 
y me iré viento arriba. 

Le cambiaré la música al jilguero, 
le quitaré al pinar los viajes largos 
y las heridas a los pasos lentos; 
le enseñaré al venado la justicia, 
al Tucán como esquivar la calma 
Y al ecosistema a defenderse. 

Subiré hasta la cumbre 
y juraré por tanto hermano muerto: 
por el que cayó pidiendo tierra, 
por el que destruyó el hambre. 
por tantos otros. 

(Ella estará sentada cara al viento) 

Le enseñaré sus valles, 
le diré que por ellos 
caminaron a pie sus bisabuelos; 
le contaré otra historia 
antes de continuar por el sendero. 

Le ocultaré el dolor del gran silencio, 
que la ciudad así es tiempo ebrio 
y que anda en las calles la neurosis 
vestida de elocuencia. 
No le diré, que ahí se muere un niño, 
como muere un anhelo o un anciano 
sin transición siquiera; 
que en ella, no hay lugar a la justicia, 
ni al quejido, 
ni al señor que pide una limosna. 

(Ella me mirará sin comprenderme) 

Si oímos el retumbo de un disparo 
le diré que fue el trueno; 
si vemos campesinos masacrados 
le diré que fue el rayo, 
o si acaso un ciudadano es asaltado 
le diré que es un juego. 
Ella, no debe mirar cosas extrañas, 
ni la sangre pudriéndose en el polvo, 
ni héroes trigueños olvidados, 
ni señales de luto en las fronteras; 
no debe ver al pájaro soborno 
ni el nido de sus cómodos empeños; 
no debe ver a su hermana libertad 
viajar así tan tímida y sin alba. 

No le diré -aunque me ahogue el ansia--- 
que sólo en su verdad d descansa el pueblo. 

Callaré que el dolor transita altivo 
por las venas humanas de las calles, 
que los niños platican con el hambre 
y que hay sudor constante en las espaldas. 
Callaré que en la cárcel vive el hombre 
a punta de abandono y deterioro, 
que en las calles transita el sobornado 
con una dignidad configurada; 
o que, el enfermo mental vive en los parques 
elaborando caracolas de aire. 

Callaré tantas cosas 
para que el dolor no caiga de repente. 

Si acaso se me duerme entre los brazos 
la dejaré soñar 
que va con su muñecas por el aire. 

HABLEMOS

Hablemos en susurro,
con silencios
y miradas,
no son necesarias las palabras
para decir: te quiero.

Basta que la piel
comunique sus ansias,
que el cerebro calle,
que el secreto se vuelva
relicario.

Basta
que nos miremos largamente,
con ternura,
con esa forma
de plácida inocencia.
Basta que sintamos
ese magnetismo,
esa atracción
que hace vivencia a los deseos.

Hablemos con verdad.
Si quieres,
cierra la puerta
para que el pudor
se sienta protegido,
pero deja abierta el alma
para aprende a amar.

PASE ADELANTE
Pase adelante,
conozca mi secreto:
lo del amor
que se quedó escondido
y que se hizo
soledad y espera.

De la lágrima azul
que se hizo viento,
y de su hermana
que se hizo nido.

De la esperanza 
que se hizo niña
y de la otra
que se volvió espejismo.

Conozca la verdad
de mi existencia:
el grito
convertido en silencio
y la amargura
en la cercana amiga;
Conozca la forma de sentir
del frágil convivir bohemio:
del hombre-pensamiento;
pase adelante,
que para eso está
mi noble corazón abierto

ANALISIS

Cuando te veo
repaso
mis conceptos
olvidados.

Veo tu rostro
y presiento
que ya no eres
como antes,
pero callo.
Ya no despiertas
el fragor
de los deseos,
el carro de la sangre
soltado instintos.

Ya todo en ti
se volvio rutina
y hasta el cuerpo
que antes balanceabas,
es hoy
trotar muy lento.

Cuelgan
de tus cabellos
cansancio retenidos
y ya tu piel
se està llenando
de altibajos morenos.

Solo presiento
al mismo
corazòn latiendo,
noble como antes,
preparando, 
sin decirlo,
su otra despedida.

FILADELFIO SUAZO


Honduras

ELEGIA A LA MADRE
 


En un vientre de estrellas germinaste mi nombre, 
tus caricias de azúcar se llevó la mañana,
yo anhelaba la cuna de tus brazos azules
pero un viento profano se llevó tu sonrisa.
Quedó preso el destino,
los caminos eternos a manera de ríos
arrastrando silencios y amarguras sin nombre.
De la sombra perdida donde estaba la aldea
vino el rayo inmediato, incendiario del sueño
y una voz estrujante raclamándome el verso.
La sombra del espíritu y el temblor del paisaje
y una voz estrujante reclamándole el verso.
La sombra de tu viaje hundiéndose en el tiemp
y una voz estrujante reclamándome el verso.
Dormida la mañana sobre los campos grises
y una voz estrujante reclamándome el verso.
Las rosas marchitas en los libros abiertos
y una voz estrujante raclamándome el verso.
Dios en medio de todo sin decirme palabra
y una voz estrujante reclamándome el verso.
Junto a la tumba tuya, el recuerdo perfecto.
Barro, estrella, esperanza y una luz que venía
de tus huesos perdidos bajo el altar de tierra.
Sobre la cruz de sombra que sembraron las gentes
una sola palabra señalando el misterio.
Madre, toda mi historia, mi canción y mi todo
amarrados a ti por un hilo de sangre.
Esta risa, esta azúcar y este sol de mis venas
amarrados a ti por un hilo de sangre.
Esta angustia, este cielo y esta diaria penumbra
que nace, nace y nace y no termina nunca.
Todo tiene su esencia, tu mensaje heredeado,
la casa de mi idea tiene un eco profundo
y siento que me llega desde tu lejanía
para romper a gritos las murallas del mundo


DANIEL LAINEZ


Honduras, 1908-1959

ELOGIO LIRICO A LA HUMILDAD DE LA TORTILLA
 


Tortilla, suave tortilla humilde,
humilde y simple como el agua
huérfana de alabanzas
como la vida misma de los parias.

! Voy a cantarte !
Nadie te ha dicho nada,
nada ....
Se le ha cantado al río,
al árbol,
al pájaro,
pero a tí
a tí te han olvidado....

Estamos frente a frente:
yo te contemplo extático,
sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una luna tibia y blanca...

Compañera inseparable de los pobres,
sangre de nuestra sangre,
vida de nuestra vida,
consuelo de los tristes,
muralla contra el hambre,
¡ bendita seas!

Tu sabor es simple,
mas no es simple tu historia:

Yo he visto al indio nuestro
cómo se encorba para abrir el surco
sobre la tierra que se muestra indócil,
y cómo va regando la semilla
que luego con amor sepulta.

¿Despues?

La ansiedad, la espera,
la zozobra cotinua...
Oraciones porque el agua caiga
sobre el campo reseco.
Por fin el agua se desprende,
próvida,
y el maíz revienta.

¡Nuevos cuidados
y oraciones nuevas!

El chapulin,
el viento...
!La inquietud!
Y emprende fiera guerra a los zanates,
y triunfa y se emborracha
con cicha que del maíz él mismo saca,
pero en las manos de nuestra hembra amada
se santifica el grano y transfigura.

Eres hija del maíz,
tortilla clara.
Estamos frente a frente
y no encuentro una voz para alabarte.

Sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una hostia tibia y blanca....
Hija legítima del maíz del trópico.
de ese maíz tan blanco,
tan puro y fino
como los dientes de mi novia casta.

Tortilla:
Tú vas a la sierra
en el morral del indio
que se encamina a trabajar cual bestia,
tú en el bolsón del peregrino
y en la mochila del soldado fiero,
en las manos del mendigo tú eres vida,
y en las del poeta triste tú eres canto ... Por eso,
yo te contemplo extático,
sobre el lino impoluto de mi mesa
pareces una hostia tibia y blanca....

Compañera inseparable de los pobres,
sangre de nuestra sangre,
sangre de nuestra vida,
consuelo de los tristes,
muralla contra el hambre,
! bendita seas!
! Se bendita,
tortilla clara,
músculo y sangre de heroica raza!

RECOJA USTE SU ARADO

Patrón:
allá queda el arado
en el hediondo patio de su rancho;
y allá quedan también los güeyes tristes
que ya con yo los pobres siabian encariñado...
!Toy jarto d'injusticias!.
Uste no sabe, patrón, lo que's este trabajo;
mandar.....mandar....!Mandar!
Cualquiera puede, patrón, cualquiera puede.

Puede gritar cualquiera pataleando de cólera;
decir: ésto astá sucio.... límpialo puñetero!
Se'stá cayendo el cerco, andáte a levantarlo,
andá ordeñá la vaca...! Anda limpiá la milpa!
Anda cuidá el ternero!
Cualquiera puede, pátron eso es muy fácil
Estar en todo... En todo!, patrón, eso es dificil...

Y sin embargo,
yo siempre he estado atento a los quiaceres de la casa;
siempre quedando bien con su señora
y con sus mesmos hijos.. ..
Que digan si alguna vez el indio Pancho
se ha resestido a hacer algún mandado,
o si en la loma alguna vez lo han visto
durmiendo panza arriba en la sabana;
que digan ellos mesmos si es mentira
o es verdá lo que le'stoy contando...
y mal comido patrón
!y peor pagado!

Y usté,
me trata de haragán y de mañoso,
y mu poquita cosa liá faltado
pa'agarrarme también a macanazos...
Dios l'ubiera librado, Dios sabe lo quiace, patrón;
!que nosotros los piones somos güenos,
cuando güenos también son los patrones!

!Recoja usté su arado,
sus güeyes y su rancho!

LAS ROMERÍAS DE JUEAN

Siñor de Esquipulas: yo vengo de lejos;
de allá de mi rancho que'sta tras del cerro...
!Tres días andando y tres noches pa'verte!
Pa'verte tan triste, tan sacrificao,
tan afligidito..., pero siempre güeno, 
güeno con el rico, también con el pogre.
No vino Petrona... Tu sierva Petrona.
Como ansiaba verte mi pobre siñora!
Murió de ese parto. !Deste parto macho!,
porque va'ser hombre iguar que su pagre.
Miralo que asiado, miralo que hermoso;
que negras las mechas, que linces los ojos.
pa'eso lo treigo, po'eso dejamos el rancho,
tres días andando y tres noches pa'verte;
pa'que me lo mires como hijo'e tu arma,
ya que no pudiste sarvármela a ella...
Siñor de mi anima... !Que farta me jace!
Que farta..., que farta....Los dos siempre juntos;
los dos a la huerta, los dos al mercado,
los dos al comercio del pueblo cercano,
los dos en las jiestas, los dos trabajando;
y agora yo solo, sin ella, dicime... ¿que hago?
¿Que hago con esta criatura yo solo en los brazos?
!Como ansiaba verte mi pobre Petrona!
Como le brincaban los ojos... !Como le brincaban!
y nunca, !ay! la pogre pudo conocerte
mas que en una estampa que hallo no se donde.
Siñor de mi anima... si vos que sos justo,
si vos que sos güeno la hubieras mirado
siguro, siguro, lu'bieras sarvado...
Ella era tan chula... !Si lu'bieras visto!
Si vieras, tan linda como aquella virgen
que esta en el rincón del altar dest'iglesia;
y, tan durce, tan durce, la indina,
como las zarciles que truje del cerro.
Y cómo sonreiba la pogre cuando en el invierno,
y el calor de jogón que prendíamos juntos,
puntiaba pa'ella, y !solo pa'ella! bajito,
mi pogre guitarra que daba quejíos tan jondos,
!tan jondos! que más paecían quejíos de pena....
!Que mas paecian sollozos del alma...!
Pagre, pagre nuestro que'stás en el Cielo
y en esta Iglesia milagrienta del pueblo:
!Cuidámelo mucho que es éntico a ella!

AGORA Y'ES TARDE

Eran bien fundados todos mis temores; 
que vayan al diantre todos los dotores 
con sus porquerias, que agora y'es tarde. 

Agora y'es tarde, 
querida hermanita, 

ya duerme pa'siempre nuestra magrecita... 
Botá toititas esas medecinas; 
guindá de las puertas las negras cortinas; 

pero antes de todo 

ayudáme a vestirla de cualquier modo, 
pongámole aquella brillante camisa 
que trujo del pueblo en la feria pasada, 

aquella camisa 
de seda floreada. 

Pongámole aquellas enaguas de lana 
q'el día e'su santo le trujo ña Juana; 

y el escapulario, 

y aquel collarcito de negros pacones 
con q'ella mesmita rezaba el rosario 
a toititos los santos de sus devociones... 

Bien te lo decia 

que al brincar la luna se nos morería... 

Ya lo presentía, 
querida hermanita, 
ya lo presentía. 

La gallina zapa toitita la noche paso cacareando. 
Que tristes cantaban los gallos en los corredores... 

Toitita la noche 
pasaron cantando, 
toitita la noche... 

¡Que noche tan triste, tan larga y oscura! 
Mi cuerpo temblaba de justos temores, 

pos ya presentía 
que al brincar la luna se nos moreria... 

¡Se juerte, hermanita, no seas cobarde! 
Yo voy ora mesmo a'brir la sipultura... 
Y si acaso se asoman po'aqui los dotores, 
deciles llorando q'agora y'es tarde... 
¡Que vayan al diantre con sus medecinas! 
Deciles q'estarde, querida hermanita... 
¡Que duerme pa'siempre nuestra magrecita!