ÁGNES NEMES NAGY


Budapest-Hungría, 1922 



ÁRBOLES


Hay que aprender. Los árboles de invierno.

Ese cubrirse hasta los pies de escarcha.

Inamovibles cortinajes.

Hay que aprender la franja
donde el cristal ya humea,
y el árbol va cruzando la neblina
como los cuerpos la memoria.
Y tras los árboles el río,
las alas silenciosas de los ánades,
la cegadora noche azul y blanca
donde hay paradas cosas en capuchas.
Hay que aprender aquí los gestos
inenarrables de los árboles.

DE LAS METÁFORAS

¡Cuánto amé las metáforas!
Dios, cuánto disfrutaba
su resoplido en torno mío,
su piafar de caballos agitados -
Les ponía la brida y ¡adelante!
Les soltaba la rienda, y sólo a punto
de desbocarse ya, la recogía,
tirando y refrenando, con el doble
placer en ambos brazos,
de galopar y detener.
Hoy les vuelvo la espalda.
Voy pateando las piedras de la plaza.
Sólo un músculo tiembla con el ruido
De una que otra que viene por la espalda
Y me apoya el su testa nervuda sobre el hombro.

ANTE EL ESPEJO

Con lentitud te quitas el color de la cara,
y aún la misma cara quitártela quisieras;
esperas que el sillón se alce y haga un gesto
aburrido, surgiendo tras de ti.

FLOTA

Viento, viento.
La casa como proa
a babor y estribor bandea en la noche,
crujiendo se estremecen
el papel y el batiente
y abajo en negras barricadas
por cauce de asfalto estridente
estalla un son de acorazados,
olas y olas dan en las casas,
barriendo a los que están ahogándose,
y las casas, restos de barcos,
están jadeando y tambalean
con finos mástiles de antenas,
se balancean y hasta vuelcan,
y vibra en el bajío nocturno,
quebrantada, la ciudad-flota.
En el cielo ígneas señas mudas.
y en las cumbres sobre la noche,
olvidadas y ya en jirones,
las banderas descoloridas.
Rugen, rugen la noche entera
filas de tanques en el Campo
de Sangre: océano indomable.

1957

PARA EL INFIERNO

Un tranvía con luces y vacío.
Un hospital de guerra.
Hubo aquí un tiempo una herrería.
Un montoncito gris de nieve.
Parque infantil en ruinas,
Cadena de columpio.
Una estación de tren desierta. Marca
El reloj media noche.

(Noche: sandía llena de agujeros).
Traducido por Rodrigo Escobar Holguín y Vera Székács(2)

KÁLMÁN KALOCSAY


Abaújszántó- Imperio austrohúngaro, 1891-Budapest-Hungría, 1976


SUMMER NIGHT (OF ESPERANTO)

Traducido al ingles por A.Z. Foreman 

The summer's night begins abuzz
Humming a secret arietta.
Night beds and lulls us breast to breast
Upon the isle of Margaretta1.

Out here where once a cloister stood
Haven to pale and silent nuns,
Where now a love-secluding wood
Grows pagan over ruined stones,

The night incenses us with mint,
Mallow, narcissus and the wind,
Anoints us with a sacrament
Of love: a kiss we cannot end. 

What jubilee the reveling crickets
Chirrup in one frenetic drone!
Amid the grass the glow-worms flicker
Discreetly for themselves alone.

Like an enormous tinsel veil
Round us lies the celestial arc,
And slowly, with us, now sets sail
The island like a bridal barque.

NOCHE DE VERANO (DE ESPERANTO)

La noche de verano comienza un hervidero
Tarareando una arietta secreto.
Camas de noche y nos arrulla pecho contra pecho
En la isla de Margaretta1.

Aquí fuera, donde una vez al claustro estaba
Haven para monjas pálido y silencioso,
¿Dónde está ahora un bosque de amor recluirse
Crece pagano sobre piedras en ruinas,

La noche nos inciensa con menta,
Mallow, narciso y el viento,
Nos unge con un sacramento
De amor: un beso que no puede terminar.

¿Qué jubileo los grillos deleitándose
Chirrup en un frenético zumbido!
En medio de la hierba el parpadeo luciérnagas
Discretamente para ellos solos.

Como un velo de oropel enorme
Alrededor de nosotros se encuentra el arco celeste,
Y poco a poco, con nosotros, ahora se embarca
La isla como una barca de novia.

SÁNDOR WEÖRES


Szombathely-Hungría, 1913 – Budapest, 1989



AUTORRETRATO CON PERRO

El que he sido, es apenas un cadáver ahogándose:

el corazón obstruye, como piedra, las fauces.

Del miserable cuerpo, la chispa de la vida,
para ganar por fin algo de aliento,
fluye hacia un perro en busca de descanso:
inclino mi cabeza sobre los pies del Amo,
no siento su dolor, y no recuerdo.



Traducción de Vera Székács



SOBRE EL POEMA



Lee poemas también en idiomas que no comprendas. No

mucho, solo algunas pocas líneas, cada vez, pero léelos mas veces

en sucesión. No te preocupes por su significado, pero entérate si
es posible, de su pronunciación y su sonoridad originales.



De este modo podrás conocer la música de las lenguas y la música

interior de las almas creadoras. Y podrás llegar hasta el punto de

poder leer también los textos de tu idioma, independientemente de
su contenido; solo de este modo podrás penetrar en la belleza
interna y verdadera del poema, su baile incorpóreo


http://unamenteobsesionadacon.blogspot.com/2011/01/1-poema-de-sandor-weores.html

SANDOR PETÖFI


Kiskőrös, Hungría, 1823 - Segesvár, 1849


GÉZA GÁRDONYI


Agárdpuszta- Hungría, 1863 – Eger, 1922


A FASORBAN

Árnyas, csöndes fasor a temető mellett.
Nekünk éppen ilyen csendes fasor kellett.
Se szembe nem jönnek, se pedig utánunk.
Kezembe a keze: sétálunk, sétálunk.


Lám, mégis valaki...ül az árok partján

egy vén sánta koldus, a kalapját tartván.
Mit keres ez itt, hol csak a rigók járnak?
Vilma szól: Óh adjon az istenadtának!"



" Hát persze hogy adunk: ihol az erszényem."

S Vilma két pénzt adott: egyiket énértem.
Köszönte a koldus, rezgő öreg hangon:
"Áldja meg magukat az Isten, kisasszony!"



Némán megyünk tovább. Az öreg áldása

kísér mint a harang elbúgó dongása.
Az akácsort szellő borzolja meg végig,
Vilma mosolyog. A szemén könnycsepp fénylik.



EL CALLEJÓN



Callejón sombrío, tranquilo, cerca del cementerio.

Solo tuvimos un callejón tranquilo.
Ningún rostro no llega, no después.
Me dio la mano: caminar, caminar.



Bueno, es alguien sentado en la cuneta ...

un viejo mendigo cojo, sosteniendo el sombrero.
¿Qué estás haciendo aquí, donde sólo se puede ir para la candidiasis?
Vilma dice: Oh dan la istenadtának "!



"Por supuesto que era: ihol la bolsa."

Y Vilma dio dinero a dos: uno para mí.
Dio las gracias el mendigo, una vieja voz vibrante:
"Dios te bendiga, jovencita!"



En silencio pasando. El anciano bendijo

El búgó tarareando estridente campana-como experimento.
La acacia brisa sofocar líneas,
Vilma sonríe. Los ojos de lágrima brillan. 



FIAMNAK



Mint a magasban lengő sasmadár,

úgy kóvályog fölöttünk a halál:
hol itt, hol ott egy lelket elragad.
Csupán a test marad.



Ha engem látsz majd némán, hidegen,

és szólítasz és nem nyitom szemem,
az égre nézz: én immár arra lengek.
Csupán a testem az, mit eltemettek.



Elhagylak. De ha sírva szólsz nekem,

leszállok hozzád édes gyermekem,
s mint éji szellő a virágokat,
megcsókolom harmatos arcodat.



S ha majd te is testet vetkezed,

a végső órán melletted leszek,
s míg a harang kong gyászos fájdalommal,
én átölelve viszlek fel magammal!



HIJO



Al igual que la oscilación de arriba águila,

Yo traipse sobre nuestra muerte:
ahora aquí, ahora allí, ir a buscar un alma.
Pero el cuerpo permanece.



Si me ves en el silencio y el frío,

Abro los ojos y me llaman y no lo hacen,
Mira el cielo: me hiere ahora.
Sólo mi cuerpo es lo que comí.



Me voy. Pero si usted me dice con lágrimas,

Salgo a ti mi querido hijo,
y como las flores de la noche la brisa
Beso tu cara cubierta de rocío.



Y cuando tu cuerpo es pecado

Voy a estar a tu lado en la hora final,
y aunque el dolor toque lúgubre
Te llevaré hasta abrazarme a mí mismo!


GYULA JUHASZ


Szeged- Hungría, 1883-1937



ANNA ETERNA

Los años vinieron, pasaron, tú desapareciste
poco a poco de mis recuerdos, se apagó
tu rostro en mi corazón, se borró
el arco de tus hombros, fluyó
tu voz y no fuí tras de tí
en el bosque cada vez más profundo de la vida.
Hoy ya pronuncio tranquilo tu nombre,
hoy ya no tiemblo ante tu mirada,
hoy ya sé que eras una entre muchas,
que la juventud es locura, aún así,
no creas, corazón, que fue en vano,
y que todo pasó, !no lo creas!,
porque vives dentro, en todas mis corbatas
mal atadas, en cada palabra equivocada,
y en cada saludo perdido
y en cada carta rasgada
y en toda mi vida errada
vives y reinas eternamente. Amén.


ANNA ÖRÖK

Az évek jöttek, mentek, elmaradtál
Emlékeimbõl lassan, elfakult
Arcképed a szívemben, elmosódott
A vállaidnak íve, elsuhant
A hangod és én nem mentem utánad
Az élet egyre mélyebb erdejében.
Ma már nyugodtan ejtem a neved ki,
Ma már nem reszketek tekintetedre,
Ma már tudom, hogy egy voltál a sokból,
Hogy ifjúság bolondság, ó de mégis
Ne hidd szívem, hogy ez hiába volt
És hogy egészen elmúlt, ó ne hidd!
Mert benne élsz te minden félrecsúszott
Nyakkendõmben és elvétett szavamban
És minden eltévesztett köszönésben
És minden összetépett levelemben
És egész elhibázott életemben
Élsz és uralkodol örökkön, Amen.

ATILLA JÓZSEF


Ferencváros-Budapest (Hungría), 1905-1937


FUGACES RECUERDOS(*)


Fugaces recuerdos, ¿en dónde desaparecisteis? 

Mi corazón, pesaroso, quiere echarse a llorar. 

Ya no puedo vivir sin vosotros. 

Lo que mis manos tocan no toca ya mis manos. 

¿Acaso no soy digno de jugar otro poco? 
¡Frágiles mariposas, venid, volad aquí! 
Fugaces recuerdos, soldaditos de plomo 
que tanto anhelé otrora 
y cuyas bayonetas supe enderezar 
¡Turcos, bóers, venid, rodeadme aquí! 
¡Oh, cañoncitos, formad las baterías! 
Tan pesaroso está mi corazón... ¡Ay, defendedme!

(*)Esta poesía fue escrita tres días antes del suicidio del poeta bajo las ruedas de un tren.

CORAZÓN PURO

No tengo padre ni madre, 
no tengo beso ni amante. 
Vivo sin Dios y sin patria, 
y sin cuna y sin mortaja.
Van tres días que no como 
nada, ni mucho ni poco. 
Pongo en venta mis veinte años, 
la potencia de mi estado.
Si nadie los compra luego, 
que el diablo arree con ellos. 
Corazón puro: robar — 
¿por qué no?— y hasta matar.
Me capturan y me cuelgan 
y en tierra santa me entierran. 
Y una hierba en que viaja la muerte 
sobre mi corazón crece y crece.

(1925.)

SIN LLAMAR

Si te quiero, en mi casa sin llamar 
puedes entrar. 
Pero fíjate muy bien: 
te acostaré en bolsas de paja — susurrante paja 
que suspira en el polvo.
En un vaso he de traerte el agua fresca, 
limpiaré tus zapatos antes de que hayas partido — 
acá nadie ha de estorbarnos, 
de modo que tranquilamente puedes inclinarte y 
remendar la ropa. 
El silencio es un silencio enorme. Pero yo te hablo. 
Si estás cansado, siéntate en mi silla, la única que tengo. 
Si hace calor, quítate corbata y cuello. 
Si tienes hambre, acepta como plato un papel blanco; 
pero si hallamos algo más, 
entonces déjame que también yo coma. También yo, 
también yo tengo hambre.
Si te quiero, en mi casa sin llamar 
puedes entrar. 
Pero fíjate muy bien: 
me dolería que después huyeses.

TRABAJADORES

Se agitan los imperios capitalistas. Muévense. 
Les rechinan los dientes desmembrando al planeta. 
Devoran la suave Asia, el África erizada. 
Y como a nidos echan abajo nuestros pueblos. 
El mar, un productor voraz, sólo es saliva. 
Eructa la amarilla boca del capital 
en los agazapados países. Pegajosas 
nubes de fetidez caen sobre nosotros.
Y en la zona violenta de la ciudad, en donde 
muele el molar, en donde planea el aire férreo 
de las minas, en donde patalea la máquina, 
chasquea la polea, clama el listón y zumba 
la cadena y chillidos trasformadores chupan 
los pezones metálicos del dínamo, acá, 
acá sobrevivimos. Y nuestra suerte está 
poblada de mujeres, niños y agitadores.
¡Acá vivimos! Red convulsa nuestros nervios, 
en ella se debate el huidizo pasado. 
El jornal —precio de la fuerza del trabajo— 
maúlla en el bolsillo. Y así vamos a casa. 
Una hoja de diario sobre la mesa, y pan. 
Y en la hoja: que todos, que todos somos libres. 
Perseguimos las chinches con el goce y la lámpara. 
Nos creemos gran cosa con un cuarto de vino.
Camarada y soplón cruzan por el silencio. 
Un borracho tropieza. Un joven va al prostíbulo. 
La noche, boca abajo, deja caer sus pechos 
con sarpullido, como una camisa sucia, 
bajo el humo. Dormimos roncando, destrozados, 
espalda contra espalda —pilas de leños huecos—, 
y el moho en la pared semiderruida marca 
las húmedas fronteras de nuestra triste patria.
Pero —¡mis camaradas!— éstos son los peones 
que en la lucha de clases se vistieron de acero. 
Y nosotros con ellos, cual chimeneas: ¡ved! 
Nos ocultamos, como perseguidos, por ellos. 
¡Así está preparándose el mundo, a la cadena 
de la historia montado, donde la clase obrera 
clavará sobre todas las fábricas oscuras 
la estrella, sí, la estrella, roja estrella del Hombre!

(1931.)

BALADA

Hornea el pan en débil luz de gas, 
pon a cocer ladrillos colorados, 
desuéllese tu mano por la azada, 
ponte de espaldas y haz el encofrado, 
puedes venderte: ondeen tus polleras, 
puedes ir a estibar en el mercado: 
ten un oficio o hazte un destajista — 
las ganancias a los capitalistas.
Anda a enjuagar la seda con bencina, 
las cebollas cosecha acuclillado, 
degüella cabras que por ti berrean, 
que el pantalón te salga bien cortado, 
si te echan, ¿qué tienes por ganar?, 
¡vamos!, prosigue si es que has terminado: 
¿mendigas?, ¿robas?, ¡Que la ley te asista! 
las ganancias a los capitalistas.
Compone poesías suspirantes, 
escabecha jamón de Praga ahumado, 
saca carbón, extrae hierbas santas, 
el secreto contable ten guardado,
ponte una gorra con galón de oro, 
vive en París o en Szatymaz nublado: 
cuando tu paga esté por fin bien lista 
las ganancias a los capitalistas.
Detente, Attila: qué aburrido estás. 
Sabes que tú no vives de caviar. 
Ya trabajes, ya seas un huelguista — 
las ganancias a los capitalistas.

(1933.)

SÓLO ÉL LEA

Sólo lea mis poemas 
quien cierto como el profeta 
bogando en la nada viene 
y me conoce y me quiere,
porque apareció en mis sueños 
tallado en hombre el silencio 
y en su corazón discurren 
el tigre y la mansedumbre.

(1937.)

SÁNDOR REMÉNYIK


Kolozsvár-Hungría 1890– 1941


SIEMPRE NOS DESPEDIMOS



Les digo: Siempre nos despedimos.

De la noche a la mañana,

Del día al anochecer,
De los colores, si la bruma los esconde,
Del silencio, si un sonido lo interrumpe,
Y del sonido si de pronto se apaga....
De las sonrisas cuando nos iluminaron,
De las heridas si nos hicieron daño,
De los sueños que no se cumplieron,
De los deseos cuando se enfriaron.
Porque el sol nunca se levanta igual,
Cada sonrisa, cada lágrima es diferente,
Pasa el minuto, lo traga el tiempo.
Muchas veces ni nos damos cuenta,
No pensamos que nunca vendrá de vuelta.
Por eso les digo que la vida
No es más que una eterna despedida