VICTOR SOLIÑO


Pontevedra-Galicia (España), 1897 – 1983


MUÑEQUITA
Canción

Muñequita de ilusión

más fragante que un rosal,
no desdeñes mi pasión
escucha mi madrigal.
Es tu cara sin par,
tan fresca como una poma
donde la sonrisa asoma
cual aurora al despertar.

Son tus ojazos tan negros,

Ladrones que acechan
en la oscuridad.
Es tu boca pecado
como un paraíso
de felicidad,
y tu sonrisa la estrella
que alumbra las noches
de mi soledad.


Tu voz es como una alondra

que arrulla su nido
con suave cantar.
Tus manos blancas de reina
parecen que fueran
espuma de mar.
Y las perlas de tus dientes
joyas escapadas
de un regio collar.


Al excelente amigo y cantor Alberto Vila.

ADIÓS MI BARRIO

Tango 1930

Viejo barrio que te vas

te doy mi último adiós
ya no te veré más.
Con tu negro murallón,
desaparecerá
toda una tradición.
Mi viejo Barrio Sur,
triste y sentimental,
la civilización
te clava su puñal.
En tu costa de ilusón
fue donde se acunó
el tango compadrón.


Ya se fue tu famosa muralla,

cuyas sombras sirvieron mil veces
de testigo a los guapos de laya
que morían por un corazón.
Y en las noches de luna febriles,
al compás rezongón de las olas,
los muchachos con sus tamboriles
ya no entonan su alegre canción.


El boliche ha cerrado su puerta,

ya no hay risas, ni luz, ni alegría
y en la calle ruinosa y desierta
sopla un viento de desolación.
La piqueta fatal del progreso
arrancó mil recuerdos queridos
y parece que el mar en un rezo,
demostrara también su emoción.


(Recitado)

Barrio Sur... Viejo barrio querido
que te van arrancando a pedazos
perfumao con olor de leyenda,
para vos es mi canto.
Para vos Barrio Sur de mis sueños
que me has visto jugar de muchacho
y guardás en tus calles estrechas
mil recuerdos sagrados.
Para vos viejo barrio compadre,
de pañuelo y chambergo ladeado,
que tenés mansedumbre de niño
y arrogancia de macho.
Para vos viejo Barrio Sur de mi vida
que engendraste el tango
con pasiones, tragedias y risas
para vos es mi canto.
Viejo barrio que te vas
te doy mi último adiós
ya no te veré más.


GARUFA

Tango 1927

Del barrio La Mondiola sos el más rana

y te llaman Garufa por lo bacán;
tenés más pretensiones que bataclana
que hubiera hecho suceso con un gotán.
Durante la semana, meta laburo,
y el sábado a la noche sos un doctor:
te encajás las polainas y el cuello duro
y te venís p'al centro de rompedor.


Garufa,

¡pucha que sos divertido!
Garufa,
ya sos un caso perdido;
tu vieja
dice que sos un bandido
porque supo que te vieron
la otra noche
en el Parque Japonés.

Caés a la milonga en cuanto empieza

y sos para las minas el vareador;
sos capaz de bailarte la Marsellesa,
la Marcha a Garibaldi y El Trovador.
Con un café con leche y una ensaimada
rematás esa noche de bacanal
y al volver a tu casa, de madrugada,
decís: "Yo soy un rana fenomenal".

MAULA

Tango 1927

No pises el cotorro

que no te puedo ver.
No ves que hasta vergüenza
me da ser tu mujer.
Yo quiero, pa' que sepas
tener siempre a mi lado
a un hombre bien templado,
no a un maula como vos.
A un hombre que se juegue,
si llega la ocasión,
la vida en una carta,
sin sentir emoción.
A un hombre que sea hombre
y sepa responder
y no llore cobarde,
igual que una mujer.

Maula

que ante el insulto callaste.
Maula
que cobarde te achicaste.
Maula
que sólo te creés valiente
cuando una noche de farra
te ves enfrente de una mujer.


La barra del boliche

borracha de pernod
mi nombre que es el tuyo
por el suelo arrastró
y vos que de una mesa
oíste aquella infamia
bajaste la cabeza,
cobarde, sin chistar.
Al verte tan compadre,
con tu aire de matón,
te juro por mi madre
te tengo compasión.
No vuelvas al cotorro,
porque mi corazón,
se ha hecho para un hombre
y vos no sos varón.



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