GABINO CORIA PEÑALOZA



La Paz-Mendoza-Argentina, 1881-1975


CAMINITO
Tango



Caminito que el tiempo ha borrado 

Que juntos un día nos viste pasar 

He venido por última vez 
He venido a contarte mi mal. 


Caminito que entonces estabas 
Bordeado de trébol y juncos en flor 
Una sombra ya pronto serás 
Una sombra lo mismo que yo. 



Desde que se fue 
Triste vivo yo 
Caminito amigo 
Yo también me voy. 



Desde que se fue 
Nunca más volvió 
Seguiré sus pasos 
Caminito, adiós. 



Caminito abierto de cardos 
La mano del tiempo tu huella borró 
Y a tu lado quisiera caer 
Y que el tiempo nos mate a los dos. 



Desde que se fue 
Triste vivo yo 
Caminito amigo 
Yo también me voy. 



Desde que se fue 
Nunca más volvió 
Seguiré sus pasos 
Caminito, adiós. 



MARGARITAS

Tango 1929



¡Pobre manojito de flores que un día
silenciosamente cambiamos los dos!
Sólo me han quedado las dos margaritas,
las dos margaritas del último adiós.
Con pesar deshojo sus pétalos blancos,
blancos como el alma de quien me las dio:
una me responde que sí, que me quiere;
la otra me confiesa que ya me olvidó.



Blancas margaritas
que hoy deshojo aquí,
digan que me quiere
que de nuevo un día
volverá por mí.
Blancas margaritas
que hoy recojo aquí,
díganme si, triste,
hoy también deshoja
las que yo le di.



Viendo deshojadas las dos margaritas
pienso que he destruido mi propia ilusión
y otra vez recojo los pétalos rotos
para acariciarlos en mi corazón.
Con voz misteriosa que sólo yo entiendo
mi corazón noble latiendo me habló:
me contó que un alma, llorando de ausencia,
sus dos margaritas también deshojó.



TARDE AZUL

Vals



Desde la tarde azul
que tu mirar me iluminó.
Desde la tarde azul
que tu mirar me cautivó...
Pensando en cada distante
me encuentro en las auroras,
pensando a todas horas:
¡qué esclavo vivo yo!



Te vi sólo una vez
y nunca más te pude ver.
Cuando anunciaba el sol
con tenue luz su atardecer.
Y, desde entonces, pienso,
que al no poder ya verte
quizá tronchó la muerte
la flor de tu ser.



Ave sin nido,
ave sin nido soy yo,
ave que tiene nostalgia
de un niño sin madre,
de planta sin flor.



Brisa nocturna,
brisa nocturna eres tú,
brisa que deja tristezas
de un ave sin alas
de estrella sin luz.



Pensar que nunca más,
ya nunca más no te veré,
Pensar que nunca más,
ya nunca más te encontraré...
¡Qué cosa es el destino,
qué cosa incomprensible,
queriendo un imposible
por siempre viviré!



Esclavo tuyo soy
desde esa vez en que te vi,
desde la tarde azul
que tu mirar cautivo fui...
Y quiero que tú sepas
que un corazón amante
se pasa en todo instante
latiendo por ti.



Gabino Coria Peñaloza (1881-1975) fue un poeta y escritor argentino, mendocino de nacimiento pero radicado en Chilecito (La Rioja), célebre por haber compuesto las letras de tangos famosos como "Caminito" y "El Pañuelito". 


Pero de toda su obra, Coria Peñaloza se ha vuelto célebre por haber compuesto en 1926, con música de Juan de Dios Filiberto, la letra del tango "Caminito" (poema escrito en 1903 cuando Coria Peñaloza se encontraba en Villa Mercedes, provincia de San Luis), mundialmente famoso. Si bien Filiberto se inspiró para componer la música en un sendero del barrio de La Boca, que ha sido preservado como patrimonio cultural, los versos de Coria Peñaloza están referidos a un sendero que comunica al pueblo riojano de Olta con Loma Blanca, y a los sentimientos que le inspirara un amor perdido. 
Otros importantes tangos escritos por Coria Peñaloza son "La Cartita", "El Besito", "El Ramito", "La Vuelta de Rocha", "La Tacuarita", todas grabadas por Gardel. También fue colaborador de varias revistas, entre ellas Caras y Caretas y Nativa, de la que fue cofundador. Publicó tres libros de poemas, Cantares y La Canción de Mis Canciones en 1939 y El Profeta Indio en 1950.



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