ELIZARDO MARTINEZ VILAS –MARVIL


Buenos Aires-Argentina, 1911 - 1976

FRENTE AL ESPEJO
Tango

Porque escondo este cariño como un loco apasionado,
es que salgo por las calles en su negra soledad.
Me pregunto vida mía, alma mía, qué ha pasado
que ya no estás más a mi lado y no sé encontrarte más.
Y si arden los deseos de este amor atormentado,
me refugio en la bohemia y entre copas sé cantar.
Pero nadie, nadie sabe con qué celos he guardado
este amor desesperado que jamás podré olvidar.

Luego, a solas, y de pie frente al espejo
 yo no sé a quién desprecio
si a mí mismo, si al alcohol... o a la vida,
a la vida que me cobra tanto precio
para un poco de cariño que la vida me negó.
Luego, a solas, y de pie frente al espejo
he llorado como un hombre,
he llorado como un hombre
por tu amor y por mi amor.

Porque adoro cada hora de este amargo sufrimiento,
 es que quiero atormentarme y adorarte más y más.
Y si paso por tu casa y en tu cuarto te presiento,
me detengo algún momento por si escucho que llorás,

LA VIDA ME ENGAÑÓ
 Tango

La vida me engañó, la vida me mintió,
 al ofrecerme un mundo color rosa.
Iluso la soñé, temblando la esperé,
haciéndome la vida más hermosa.
La dicha me sonrió y ciego la seguí,
pero ella se burlaba de mi corazón.
La dicha nunca vino hasta mi olvido,
la vida me ha mentido, la vida me engañó.

Qué días más tristes,
 qué noche de tortura horrible.
Las sombras, el miedo,
caricias que olvidar no puedo.
La busco, la llamo,
y en medio de mi angustia tiemblo
pensando que nunca,
que nunca, yo he tenido amor.
Si todos un día tuvieron cariño,
quién soy que no tengo
ni un poco de amor.

Mas cuando desperté, deshecha la ilusión,
 sus risas me golpeaban en el corazón.
La dicha nunca vino hasta mi olvido,
la vida me ha mentido, la vida me engañó.

 CÓMO NOS CAMBIA LA VIDA
 Tango

Quítate el rouge de los labios
 que no me marque su sello...
Estoy herido de agravios
y ese rouge es un veneno...

 Vení, sentate a mi lado...
 ¿Por qué te has pintado el pelo?
¿Por qué has tiznado tus ojos?,
si son tus ojos tan negros.

¿No te bastaba un cariño?...
 Si me dan ganas de ahogarte,
pero es tan blanco tu cuello
que termino por besarte.

 ¡Cómo nos cambia la vida!...
 Toma ese espejo y mirá...
Vos sos aquella que un día
llevé confiado al altar.

Pero... qué estoy diciendo...
 Si la culpa es solo mía.
Te arranqué de la pobreza
para traerte hasta aquí.

Te hicieron mal las alturas,
 toda esa falsa alegría
que destrozó la pureza
de la flor que recogí.

¿Por qué me acerco a tus labios,
 si son dos brasas de fuego?
¿Por qué me acerco a tus labios,
si sé que en ellos me quemo?

Salí, salí de mi lado,
 mirá el color de tu pelo,
mirá el dolor de tus ojos
que eran más puros que un cielo.

Vos destrozaste mi vida
 y, ya ves, por no matarte,
cierro los ojos y sueño
y te veo como antes..

¡Cómo nos cambia la vida!...
 Toma ese espejo y mirá...
Vos sos aquella que un día
llevé confiado al altar.


Elizardo Martínez Vilas, poeta argentino. Fue un hacedor de páginas de gran popularidad que,aún hoy, se siguen escuchando enlas milongas y difundiendo, enlas pocas radios que ofrecenmúsica de tango. Los  ejemplos Asi se baila eltango, Frente al espejo, Asi se canta, son elocuentes. Murió joven como mueren los bohemios testigos de las noches porteñas, con 65 años y todo el cariño de los que tuvieronla suerte de conocerlo.

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