DANIEL DE LA VEGA



Quilpué-Chile, 1892 - Santiago de Chile, 1971


LAS PALABRAS

Las palabras humildes son armoniosos vuelos

de pájaros celestes que no han venido al mundo.

Cada una posee un sentido profundo.
Hablar con sencillez es un don de los cielos.

Tienen un resplandor inmortal. Es preciso
saber amar las buenas palabras transparentes.
Yo las amo. Conozco sus perfiles ardientes.
Cada palabra tiene su oculto paraíso.

Son arcas de milagro. Nuestros grandes anhelos
se dicen con palabras claras. La poesía
de verdad, amanece más diáfana que el día.
Hablar con sencillez es un don de los cielos.

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