ALEDO MELONI


Estación María Lucila, provincia de Buenos Aires, Argentina,  1912

MAÑANA DE NOVIEMBRE

Mañana 
de noviembre en el oeste.

Como a un diapasón gigante
el fragor de las chicharras
hacía vibrar el monte.

El viento norte bramaba.

Todo el territorio ardía
en una inmensa fogata.

Muy lejos, alucinado,
un crespín se desangraba.

Mañana 
de noviembre en la memoria
y en la añoranza.

Mi corazón aquel día
cómo olvidarlo,
era también una brasa.

DISTANCIA

En la polvareda verde
Del monte, al sol, galopando,
Desde mi escuela a tu escuela
Hay una legua de canto.

Si lo sabremos
Yo y mi caballo…

Y en la polvareda oscura
De la noche, paso a paso,
Hay de tu escuela a mi escuela
Diez leguas de sobresalto.

Si lo sabremos
Yo y mi caballo… 

PUEBLO

Cuatro calles polvorientas,
Y un puñadito de casas,
Bajo la cúpula verde
De algarrobos y catalpas.

Una iglesia, casi en ruinas,
Santificando la plaza.

En la plaza, algunas tipas,
Y en las tipas, las cigarras
Echando a rodar los ríos
Estivales de sus flautas…

Para la dicha es muy poco,
Y con ser tan poco, basta.

HERENCIAS

Sólo dejamos, al final, unas palabras.

Son las únicas huellas transitorias
de nuestro paso
sobre un tembladeral de olvidos y silencios.

De su fuego
después no queda nada.

Tendrá más vida que ellas
la ceniza glacial
de nuestros huesos.

No, la palabra no es un ave fénix:
no conoce el milagro
de la resurrección.

COPLAS

El hombre llega al otoño
como a una tierra de nadie:
para morir es muy pronto
y para amar es muy tarde.

Alguien le ofreció una viola 
a un inversor extranjero;
por las uñas que tenía
creyó que era guitarrero.

Con rara equidad el Fondo 
como a una fruta nos trata:
nos come toda la pulpa 
pero nos deja la cáscara.

Por las torres de Manhattan,
por las torres que cayeron,
llora, llora el primer mundo
mientras explota al tercero.

Ya no le pido a la vida 
cosas de mucho valer;
Solo le pido una nada: 
que me devuelva la sed.

http://aromitorevista.blogspot.com/2010/02/aledo-luis-meloni-poemas-y-coplas.html


Aledo Luis Meloni  es un poeta y docente argentino radicado en la Provincia del Chaco desde 1937, catalogado frecuentemente como uno de los máximos exponentes literarios chaqueños. Su obra se basa en las coplas para describir austeramente el entorno de la zona occidental del Chaco, y hoy forman parte de las lecturas del nivel educativo obligatorio de dicha provincia. Se mudó al Chaco cuando el Consejo Nacional de Educación lo designó al frente de una escuela rural en el departamento Doce de Octubre (en ese entonces llamado Campo del Cielo), a 17 kilómetros de General Pinedo; un año más tarde fue puesto al frente de una escuela rural que él mismo inauguró, a 5 km de allí en Colonia San Antonio, la primera colonia de alemanes del Volga fundada en la provincia. En 1956 se trasladó a Resistencia —donde vive desde entonces— para encargarse de la secretaría técnica de la Inspección de Escuelas Nacionales; se jubiló en 1963 pero siguió trabajando en la Biblioteca Popular Herrera de esa ciudad. También colaboró en el desaparecido diario El Territorio y en el diario Norte.
Recibió diversos premios por sus poesías, entre ellos Caballero de la Orden de Mérito de Italia en 1982 y el Premio Santa Clara de Asís en 1990. El 24 de mayo de 2006 recibió por parte de la Universidad Nacional del Nordeste el título de Doctor Honoris Causa, en reconocimiento a su trayectoria en la poesía. En reconocimiento a su labor en la zona, en General Pinedo fueron bautizado un complejo deportivo y cultural con su nombre, y una escuela de Fontana.

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