ABEL AZNAR


Buenos Aires-Argentina, 1913 -1983

DE PURO CURDA 
 Tango

¡Che mozo! Sirva un trago más de caña, 
yo tomo sin motivo y sin razón; 
no lo hago por amor que es vieja maña, 
tampoco pa'engañar al corazón. 
No tengo un mal recuerdo que me aturda, 
no tengo que olvidar una traición, 
yo tomo porque sí... ¡de puro curda! 
Pa'mi es siempre buena la ocasión. 


Y a mi, qué me importa que diga la gente 
que paso la vida en un mostrador. 
Por eso no dejo de ser bien decente, 
no pierdo mi hombría ni enturbio mi honor. 
Me gusta y por eso, le pego al escabio, 
a nadie provoco ni obligo jamás 
y al fin, si tomando me hago algún daño, 
lo hago conmigo... ¡De curda nomás! 


Si un hombre pa'tomar un trago e'caña 
precisa la traición de una mujer, 
no es hombre, no se cura, no se engaña. 
¡Es maula p'al sufrir y p'al perder! 
Yo tengo bien templado el de la zurda 
no tomo p'aguantar un tropezón, 
yo tomo porque sí... ¡De puro curda! 
Pa'mi es siempre buena la ocasión.


LO QUE VOS TE MERECÉS 
Tango


¡Que querés, no te esperaba! 
Perdoname la franqueza 
porque desde que te fuiste 
no pensaba verte más. 
Y hoy que honrás con tu presencia 
la miseria de esta pieza, 
la sorpresa del encuentro 
la podés imaginar... 


Perdoná, no me di cuenta, 
casi ni te di la mano. 
Si querés quedarte un rato 
sin ninguna pretensión, 
poco tengo pa' ofrecerte, 
no sabés como he quedado, 
si estoy dando lo que he dado 
pa' pagar mi metejón 


Y vos, estoy seguro 
que habrás echado buena 
y que te dio vergüenza 
entrar en el bulín. 
Ya no andarás cuerpeándole 
al hambre y a la pena. 
Tu vida noche y día 
será un solo festín 


Me alegra que hayas vuelto 
después de todo un año 
con ese vestidito 
que yo te regalé. 
Tu lujo, tus alhajas, 
me hubieran hecho daño 
¡Qué bien que te has portado, 
volviendo como ayer! 


¿Qué tenés? ¿Estás llorando? 
No te pongas de ese modo, 
si no vas a consolarme 
con tenerme compasión. 
No fue sólo por tu culpa 
que he perdido todo, todo. 
Es que, entonces, yo tenía 
un otario corazón 


¿Qué decís? ¿Que te engañaron 
con un mundo de promesas? 
Que volvés arrepentida, 
que hoy recién me comprendés. 
¡Que querés si se acabaron 
tus delirios de grandeza! 
Hoy tenés de recompensa 
lo que vos te merecés.


Abel Mariano Aznar fue un poeta que le cantó al amor y al engaño. Careció de fuego sagrado de los grandes autores de su época, pero tuvo la virtud de la regular  corrección de su rima y de haber captado el gusto popular a través de varios éxitos que se tradujeron en importantes logros comerciales Nació en Libertad, partido de Merlo (30 km al oeste de la ciudad de Buenos Aires. Su padre, español de Aragón, era empleado ferroviario y tocaba la guitarra y el bandoneón. Algunos de sus mas famosos tangos: De puro curda, Lo que vos te merecés, Y todavía te quiero, y otros más.

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