JOSÉ DE CIRIA Y ESCALANTE


Santander-España, 1903 - Madrid, 1924


ACUARELA DE LAS CARRERAS


A Cecilia Bonet 


Pasa tu figura airosa, 
de una suprema elegancia, 
exhalando la fragancia 
de la rosa 
y de las lises de Francia. 

Posas tu mirada honda 
en el lejano confín 
al pasar bajo la fronda 
del jardín… 
Y una mariposa ronda 
por el sangriento clavel 
de tu boca de escarlata 
que dibuja una sonrisa 
que recuerda a Mona-Lisa, 
y la mariposa trata 
de libar allí la miel. 
Hay en tu rostro inquietante 
una sombra de tristeza, 
y en tus ojos una llama 
de dolor… 
Pareces por tu semblante 
de insuperable belleza 
de una dama 
de la corte del Terror. 

¡Oh, el cuadro sangriento 
del viejo París 
después del viento 
de la guillotina!... 
Perdieron fragancia 
las flores de lis 
del reino de Francia, 
y el pueblo asesina 
con saña cruel 
a los cortesanos, 
que mueren a manos 
de sus servidores… 
¡Reino de dolores 
fue el reinado aquél! 
Pasa tu figura airosa 
de una suprema elegancia 
exhalando la fragancia 
de la rosa 
de la Casa Real de Francia.


ANHELO

Para José del Río Sainz 

Que nuestra voz, poetas, la voz del pueblo sea, 
del pueblo que trabaja y sufre resignado. 
Que sus grandes dolores en nuestros versos vea 
y en ellos halle alivio su cuerpo fatigado. 

Que nuestra musa sea toda la Humanidad 
con sus negros dolores y sus ruínes miserias. 
¡Fecundemos su cuerpo con nuestra sangre! ¡Amad,
hermanos, sus bellezas igual que sus lacerías! 

Cantemos en un verso todo el dolor del mundo, 
del mundo pobre y ciego que marcha lentamente. 
Cantemos optimistas su supremo ideal 
y será nuestro arte vigoroso y fecundo 
y nosotros, poetas, marcharemos al frente 
de la vida a los sones de una marcha triunfal.

RELOJ

Para Adolfo Salazar 

La madre abadesa 
reza 
con voz de estrella 
Las novicias se han dormido 
soñando 
con los trasnochadores 
La pantalla cinematográfica 
aborta 
un paisaje lunar 
Y en lo alto del FARO 
el torrero y su novia 
se dan un beso en la boca 
Los luceros agitan 
las campanillas

JORNADA
Para Isaac del Vando-Villar, cuya sangre está plena del optimismo de una media verónica. 

Mis ojos se han manchado 
de Sol 

Todos los ruiseñores tienen un libro 
abierto 
¿Será de Campoamor? 
Al traje de Belmonte 
le apolilló una estrella 
El toro ha destripado con sus cuernos 
al Sol 
y todos los recuerdos 
se han vestido de blanco 
en mi corazón

VERBENA
Para Eugenio Montes 

Las carreteras vírgenes 
cogidas de las manos 
ofrecen sus vientres desnudos 
a los aeroplanos 

En un beso sin alas 
me remonté a una estrella 
Aquella nube blanca 
que me enjugó las lágrimas 
hoy ha muerto de pena 
De mi sortija penden 
todos los merenderos 
y en mis hombros reposan 
los senderos 
HE CAÍDO 
Las miradas de todas las doncellas 
se habían enroscado en mis pies 
ADELANTE 
El humo de mi pipa pita como un tren

ANGUSTIA

Para Mauricio Bacarisse 

Los árboles gimnastas 
que han saltado en la pista 
van recogiendo aplausos con el pico 

Las banderas desnudas 
sollozan en sus cárceles 

Canciones insospechadas 
naufragan en mi pecho 

El otoño ha deshojado mi cartera 

Un lucero extraviado 
me canta junto a la almohada

VELERO

Hoy el mar es un balandro dominguero 
su vela llega al cielo 

Un viejo marinero 
al fondo del crepúsculo 
da de beber ginebra 
a las olas heridas 

Perlas recién paridas 
gimen en los rincones de la barca 

El capitán antes de levar anclas 
adoptó como hijas 
a dos estrellas huérfanas 

Verde amarillo azul 

Los peces humoristas 
ensayan en el agua 
pinturas puntillistas

MATERNIDAD

Para Rafael P. Barradas 

Las canciones perdidas 
duermen en los faroles 

Yo quisiera beberlas en un beso 

Pero 
si se despiertan morirán sus hijas

ESPUMA

Las banderas rebeldes 
cruzan los horizontes 

Cristo 
sobre las aguas 
apacienta el rebaño de olas

MOMENTO

Mi boca 
plena de luminosos rayos 
se sumergió 
en el cuenco de tu imagen 
gustando aquel beso 
que un día 
dejaste olvidado 
entre mis dedos 
Y tus cabellos de cuerdas de guitarra 
ahogaron mis palabras 
palomas temblorosas que 
JAMÁS 
hubieran 
podido 
volar 
ARENA
Olas 
Almohadas de sueños de niñas 

Olas 
Lechos de miradas 
para los desvelos 
de los nautas 

Olas 
Lomo de horizontes en flor 


El sol 
se abre en la playa 
como un fruto en sazón

ESTANCIA

Los poemas aun no nacidos 
gimen bajo la lámpara 

Sobre mi frente 
se deshojan como flores 
tus palabras 

Las canciones perdidas 
sueñan en la ventana 

El silencio 
en el espejo 
naufraga 

Un lucero extraviado nos canta 
junto a la almohada

ALBA

Zumo de luna en la estancia 

Los poemas aun no nacidos 
gimen 
bajo la lámpara 

Y mis recuerdos en corro 
dicen la buenaventura 
a las estrellas ancladas 

El silencio en el espejo naufraga 

De mis párpados volaron 
las mariposas del alba 
y mis lágrimas 
dormidas 
ruedan hacia la mañana 

Nubes blancas en hilera 
momias de mis horas cándidas 
Y un lucerito extraviado 
camino de la Vía Láctea 

No hay comentarios:

Publicar un comentario