FRANCISCO "PACO" URONDO


"Yo empuñé las armas porque busco la palabra justa"
Francisco Urondo
Santa Fe-Argentina, 1930-Mendoza, 1976

A SU LADO

No serán muertos los pasos del amor, vacío
Vino al mundo, tibio aún
Por el viento que lo aposentaba
Tan deliciosamente.

Y la tibieza fue
Frío y el agua piedra
Y las sombras cuchillos y el grito, la primera vez.

Lloró como nunca no fueron
Los muertos los pasos del amor-, pudo hablar
Y mentir y deslizar su vida y su alegría
Hasta quedar harto de leche y sueños, y olvidar
Y empezar a morir como todos:

Un día cualquiera termina
El año, el sol termina
Y comienza todo donde una mano empieza.

Su mano, su calor
Llegado desde del vientre
Hacia mí; inspirado por otro calor,
Para levantar ahora los pasos del amor,
Para impedir que mueran.

Por eso, aquélla o ésta, principio
O fin, madre o amante; ella
Estará donde mis ojos vayan

AMARLA ES DIFÍCIL

Es buena, cuando duerme;
El calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
Que remonta los sueños.

Cuando calla, es buena
Y su voz una premonición olvidada y peligrosa
Que arruina el silencio

Cuando grita o llora
O se lamenta o se divierte o se cansa,
Nada puede contener
Este dolor alegre que envenena
Mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
En ella, en su cara bondadosa;
Abandonarse, por eso
Es una cobardía retenerla
Y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
No sé qué hacer con ella,
Con este destino luminoso.

Militó en las organizaciones guerrilleras argentinas FAR y Montoneros. Se le atribuye el asesinato del almirante Emilio Rodolfo Berisso, ocurrido el 28 de diciembre de 1972, en Lomas de Zamora (provincia de Buenos Aires).
En febrero de 1973 fueron detenidos en Ingeniero Maschwitz (provincia de Buenos Aires) Iván RoquéLili MassaferroAlicia Rabboy y Paco. La policía allanó el domicilio de Chela Murúa, ex esposa de Paco, que vivía en el barrio de Colegiales, y la llevaron detenida, a pesar de que no participaba en política y estaba separada de Paco desde 1959. 
En 2011, varios policías fueron condenados por su muerte y la de otras 23 personas. La pena máxima recayó sobre el ex comisario inspector Juan Agustín Oyarzábal, el ex oficial inspector Eduardo Smahá Borzuk, el ex subcomisario Alberto Rodríguez Vázquez y el ex sargento Celustiano Lucero. El ex teniente Dardo Migno recibió 12 años de cárcel.
Durante el juicio se pudo determinar que no se suicidó tragando una pastilla de cianuro, sino que seguramente le mintió a su pareja para quedarse en el automóvil como blanco fácil de los policías, e incitarla a escapar con su hija de dos años. Urondo falleció por estallido de cráneo provocado por un culatazo de fusil que le propinó el policía Celustiano Lucero.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada