CONCHA LAGOS


 Córdoba-España, 1913-Madrid, 2007



OTRA VEZ

Otra vez a soñar desde el oscuro

imposible por qué, mano tendida,

intentando apresar amor y vida,
fijarle a lo inseguro lo seguro.

Otras veces cabalgando hacia tu muro,
soledad que me tiras de la brida,
seguidora incansable de mi huida,
vencedora en la lucha en que perduro.

Otra vez a mirar arena y cielo
en tu playa sin fin siempre desnuda,
bebiéndome el silencio que te nombra.

Otra vez como ayer perdido el vuelo
por el salto hacia atrás de miedo y duda,
seguida y seguidora de tu sombra. Otra vez

Otra vez a soñar desde el oscuro
imposible por qué, mano tendida,
intentando apresar amor y vida,
fijarle a lo inseguro lo seguro.

Otras veces cabalgando hacia tu muro,
soledad que me tiras de la brida,
seguidora incansable de mi huida,
vencedora en la lucha en que perduro.

Otra vez a mirar arena y cielo
en tu playa sin fin siempre desnuda,
bebiéndome el silencio que te nombra.

Otra vez como ayer perdido el vuelo
por el salto hacia atrás de miedo y duda,
seguida y seguidora de tu sombra.

DEL AMOR

Todos saben su niño abecedario,
Sus cárceles de pluma
Donde, con el mirar absorto,
Se conjugan futuros.

Todos saben la primordial caricia
Que acrecienta la llama
Y, cómo luego, queda la copa en el olvido.

Que no hay caminos, saben todos,
Para desandarlo, que de un amor
No se regresa nunca.

Algunos juegan a esperar en calma,
Ponen otros veletas
En lo que ayer fue campanario
O dibujan al aire una sonrisa,
Una interrogación...

Lágrimas, sueños,
Recuerdos insistentes,
También son válidos recursos
A veces, con mano en corazón hay quien afirma,
Que el desamor le deja liberado.

Para este ser ya todos son caminos,
Búsqueda intacta, un estreno de luz,
Una adelante.
Su soledad le canta, le adormece,
Llenándole la copa de agua clara.

(De Los Anales)

QUE FÁCIL ESTE AHORA

Después de tanto y cuanto, aquí estamos de nuevo
Ahorrando las palabras, sabiéndonos a fondo,
Porque el silencio dice de nuestra paz ganada.

Nos tenemos compactos, casi a renglón seguido:
Una página escrita con tu nombre y mi nombre,
Encuadernada a pulso de sucesos y tiempo.

Qué fácil este ahora, resumen de los días,
Y qué nueva tu mano por caricias antiguas
Estrenando otra vez la mirada y el beso.

Te me vas y te quedas en aire que respiro,
En ausencia y presencia que nada me entorpece,
Como un llevarte dentro aladamente en alto.

Y te me quedas más, como el hilo en la malla
De un pasar que se anuda, de un quedar avanzando,
De un agua inagotable siempre de cara al cielo.

(De Luna de enero)



Antología de Poesía Amorosa Contemporánea 
Recopilación de Carmen Conde 
Editorial Bruguera, Barcelona, 1969

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