ANTONIO RAMOS ROSA



Faro-Portugal, 1924


Porque no supe merecer la gloria,la más dulce
la de quedarme a tu lado
y que la sangre
la palabra
aboliera la diferencia
entre mi cuerpo y mi voz
porque te perdí
no se quien soy

POEMA DE UN FUNCIONARIO CANSADO

La noche me cambió los sueños y las manos
me dispersó los amigos
tengo el corazón confuso y la calle es estrecha
estrecha en cada paso
las casas nos devoran
nos consumen
estoy en un cuarto solo en un cuarto solo
con los sueños cambiados
con toda la vida contrariada ardiendo en un cuarto solo
Soy un funcionario apagado
un funcionario triste
mi alma no acompaña mi mano
Débito y Crédito Débito y Crédito
mi alma no baila con los números
intento esconderla avergonzado
el jefe me pescó con el ojo lírico en la jaula de la casa
y debitó mi cuenta de empleado
Soy un funcionario cansado de un día ejemplar
¿Por qué no me siento orgulloso de haber cumplido mi deber?
¿Por qué me siento irremediablemente perdido en mi cansancio
deletreo viejas palabras generosas
flor muchacha amigo niño
hermano beso novia
madre estrella música
son las palabras cruzadas en mi sueño
palabras soterradas en la prisión de mi vida
esto todas las noches del mundo en una sóla noche larga
en un cuarto solo.

NACIMIENTO ÚLTIMO

Como si no tuviera sustancia y con los miembros apagados.
Desearía enrollarme en una hoja y dormir en la sombra.
Y germinar en el sueño, germinar en el árbol.
Todo acabaría en la noche, lentamente, bajo la lluvia densa.
Todo acabaría por el más alto deseo en una sonrisa de nada.
En el encuentro y en el abandono, en la última desnudez,
respiraría al ritmo del viento, en la relación más viva.
Sería de nuevo el germen que fui, el rostro indivisible.
Y ebrias las palabras dirían el vino y la arcilla
y el reposo de ser en el ser, sus oscuras terrazas.
Entre rumores y ríos la muerte se perdería.

LA MUJER FELIZ

Está de pié sobre las blancas dunas.
Las olas la conducirán
y los vientos la llevarán. Está ahí
en la redonda perfección de la ofrenda.
Duerme en el sereno esplendor.

Dice luz porque dice ahora y eres tú y
soy yo en un círculo solitario.
Está ebria de aire como una fuerte lámpara.

Es un área de equilibrio, de movimientos flexibles,
un reposo incendiado, la victoria de una piedra.
Se abren aguas hondas y un nuevo fuego aparece.
¡Que lentas son las largas hojas y las arenas!
¡Que denso es este cuerpo, esta luna de arcilla!

Desnuda como una piedra ardiente, más que una
Promesa
fulgurante, la amorosa presencia de una mujer feliz.
En ella duermen los pájaros, duermen los nombres puros.
Ahora crepita la noche, las lenguas que circulan.

Crecen, crecen los músculos de la más intima distancia.

CUERPO DE AROMA

Fuiste corola o barco
¿pero cuando?
mi hermana
mi amante leve, mi árbol,
que el mundo eleva
en la inocencia absoluta
del instante.
Alta estabas en lo amplio y recogida
como una lámpara,
alta estabas en la baranda blanca.
Si acaso aún puedes ser aroma
de mis ojos.
Cuerpo en el cuerpo,
retiro y sustancia, línea alta
de la delicia,
nada te pediré en mi ansia
de puro espacio,
de azul inmediato,
de luz para el olvido y el desierto

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