SALUSTIANO MASÓ


Alcalá de Henares-España, 1923


EL BOSQUE AUSENTE


El alto cedro solo enla ladera
Llora su sino de superviviente
¡Cuánto huracán y cuánto fuego siente
Roto contra su pecho de madera!

La tempestad rindióle su bandera
Forjó el alud su gesto combatiente
Y hoy es el capitán de un bosque ausente
Sobre los hombros de la cordillera.

Podéis oír al viento todavía
Agitar ese bosque en cada una
De sus ramas. Un pájaro de hielo

Se posa sobre su melancolía.
Y lo vigila, leñador, el cielo
Con el hacha menguante de la luna.

POEMA

Atrás en la distancia queda el humo
quedan las siemprevivas avergonzadas de morir
el pañuelo con que se dice adiós a un amor imposible
quedan las máscaras con sus medias lágrimas
el pan de la boda y el de los años de hambre
atrás en la distancia queda la fuente
tú y yo como dos llamas niñas que se dan alimento
granos de uva que se disputan las avispas
quedan abrazos con dolor de diamante partido
el juguete mágico que jamás nos regalaron
la pena que nos cayó de los aleros
el vino que nunca nos emborrachó bastante
quedan los caballitos de cartón-piedra dando vueltas dando vueltas
los ángeles linfáticos de las iglesias restauradas
allá atrás allá atrás
no hay ojos para tanto
basta con un notario para dar fe del humo
para dar fe de nada
basta con no mirar y seguir pian piano
aparejando músicas a hurtadillas del viento

POBLADA SOLEDAD

Alzo la voz
en el desierto que ha venido a ser
la propia voz
mordida por la rabia
de todas las arenas, ofuscada
por todos los fantasmas de la sed:
postrer aliento de deseo incumplido
La voz que quizá es mía y quizás no,
de la que en esta soledad me veo
sumiso prestatario, indefenso guiñol
Así, mientras guerrean huestes o seducen
esplendorosos espejismos
o un vengativo demiurgo arrasa
sus ciudades,
díceme, rúgeme, martirízame,
perentoria, tenaz, con no sé qué
de vana presunción testamentaria,
aquí donde es quimera el escucharse
y la sordera es número
y las dunas cimiento de más dunas,
la voz que en mí se vive y se desvive,
la voz ahogándose en ausencia:
toda aquesta prosodia del delirio
La voz, mi voz, tu voz, en los acosos
insoportables del silencio
La voz que es voz de todos o de nadie
La voz que en sí más cae si más se alza
La voz que al mismo tiempo es voz y oído

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