FRANCISCO AÑON PAZ


Outes-Galicia (España) 1812 - Madrid, 1878

EL BORRACHO Y EL ECO


Noche oscura y tenebrosa 
Tan achispado iba Antón 
Que cayó de un tropezón
En la senda borrascosa
Lanzó un recio juramento
Diciendo: 
¿quién se cayó? 


Y en la pared del convento 
Resonó el eco;
-YOOOOOOOO…



-Mientes, fui yo quien caí 
Y si el casco me rompí 
Tendré que gastar pelucas
-LUCASSSSSSS…



-No soy Lucas, ¡voto a Dios! 
Y nos veremos los dos 
Tunante de farfantón
-ANTONNNNN… 



-¿Me conoces? ¡Eh tunate!!
Pues espérate un instante, 
conocerás mi navaja. 
-BAJAAAAAAA… 



-Bajaré con mucho gusto 
¿Te figuras que me asusto? 
Al contrario, más me exalto. 
-ALTOOOOOOO… 




-Alto yo! Piensa el osado. 
Que cien lauros que he ganado 
Hoy con mengua los marchito? 
-CHITOOO....! 




-Y se atreve este insolente 
Mandar callar a un valiente
¿Que calle yo, miserable?
-HABLEEEEEEE… 



-Hablaré por vida mía
Hasta que con este acero
tu lengua impía taladre.
-LADREEEEEE…



-¿¡Ladrar yo!? ¿Soy perro quizás?
Dime villano ¿do estás?
Que de no verte me aburro.
-BURROOOOOO…



-¿Burro yo? ¡Insulto tamaño!



Vengaré de un modo extraño; 
Que el sitio me es oportuno 
- TUNOOOO....! 



- ¿Mas, dónde está el majadero 
Que ya hacerle rajas quiero? 
Responda ¿dónde se encuentra?
- ENTRAAAA.....




- ¿Porqué no sales, bellaco? 
¿Es que tu valor es flaco 
Contra el mío colosal? 
- SAAAALL...




Aquí me tienes, cobarde, 
Dime ¿quieres que te aguarde? 
Do estas? bali!, nadie se me acerca? 
— CERCA! 



— Pero ¿dónde estás? repito. 
Que escuchando estoy tu grito 
Mas el no verte me admira? 
—MIRA! 



— Ya miro; pero que diablo! 
Si no veo con quien hablo, 
Pues no parece ninguno 
—UNO!



— Uno? pues bien, salga ya: 
Mi coraje probará: 
Le aguardo, aquí me coloco
— LOCO! 



— Chanceaste acaso tú? 
Por vida de Belcebú 
Sal presto; me desespero 
— ESPERO! 



— Así te burlas de mí? 
Responde: quién eres di? 
Ya de colera reviento 
— VIENTO!. 



— Eres algún trasgo inmundo 
Ó eres cosa de este mundo? 
Habla: nada hay que me asombre 
— HOMBRE! 



— Mas eres vivo ó difunto? 
Aclárame todo al punto 
Y con quien hablas repara 
— PARA! 



— Si eres ánima afligida. 
Bien; mas si eres de esta vida, 
Hoy mi brazo te destruye 
— HUYE! 



— En vano intentarlo quieres, 
Pues mientras no sé quién eres, 
Mi espíritu no se asombra 
— SOMBRA! 



— Sombra? Dios mío! en tal caso 
Perdóneme, que eché un vaso, 
Tres cepitas y un bizcocho 
—OCHO! 



— Ocho! se engaña, pardiez!: 
Serían siete tal vez, 
Que otra la tomó Ramona 
— MONA! 



— Lo que es mona, no señor: 
Me puso alegre el licor, 
Y á Ramonita también 
—BIEN! 



— Señor, no volveré más: 
Fué en el café de D. Blas, 
Do estuve con ella sola 
—HOLA! 



— Es un poco vivaracha, 
Pero muy guapa muchacha, 
Muy salada y oportuna 
—TUNA! 



— Eso es tal vez impostura; 
Mas ya que V. lo asegura; 
Sobre ese punto no alterco 
— TERCO! 



— Bien, señor, ya no replico. 
Si queréis, callaré el pico, 
Como si fuera de tabla 
—HABLA! 



— Pues señor, iba diciendo. 
Con ella hablando y riendo 
Tomé lo que me convino 
—VINO! 



— Vino, si señor, un poco: 
Dos vasos me han vuelto loco; 
Que echase más no penséis.
—SEIS! 



— ¡¿Seis?!; No me acuerdo en efecto, 
Que tengo siempre el defecto 
De no contarlos después 
— PUES! 



— Mas en medio de todo eso 
No se me ha turbado el seso. 
Ni á la muchacha toqué 
—QUÉ? 



— Que no quise abusar de ella. 
Pues aunque es muy fresca y bella 
Aun tengo alguna virtud 
—TÚ? 



— Yó, pues que mal hice?, diga. 
Cuando le cayó una liga 
Se la puse y nada más 
—MÁS! 



— Ah! sí, me acuerdo, de prisa 
Le miré si la camisa 
Era lienzo de Cambray 
-AY! 



— Sombra que todo lo sabes, 
Despáchame cuando acabes, 
Que por mi parte acabó 
—VE. 



— Si, gracias, me voy que es tarde: 
Adiós! el Cielo te guarde! 
Triste sombra veneranda 
— ANDA. 



Marchóse Antón taciturno 
Con tímida planta lista. 
Recelando que aun le embista 
Aquel fantasma nocturno 
Que se ocultara á su vista. 



Llega á su casa al momento, 
Do le esperaba su esposa, 
Y afirmó con juramento 
Que una sombra pavorosa 
Le hablara junto al convento. 



Madrid, 15 Noviembre 1858. 



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