THOMAS BAILEY ALDRICH


Portsmouth, New Hampshire,(Estados Unidos) 1836 - Boston, Massachusetts, 1907


A SHADOW OF THE NIGHT

Close on the edge of a midsummer dawn

In troubled dreams I went from land to land,
Each seven-colored like the rainbow's arc,
Regions where never fancy's foot had trod
Till then; yet all the strangeness seemed not strange,
At which I wondered, reasoning in my dream
With twofold sense, well knowing that I slept.
At last I came to this our cloud-hung earth,
And somewhere by the seashore was a grave,
A woman's grave, new-made, and heaped with flowers;
And near it stood an ancient holy man
That fain would comfort me, who sorrowed not
For this unknown dead woman at my feet.
But I, because his sacred office held
My reverence, listened; and 'twas thus he spake:--
'When next thou comest thou shalt find her still
In all the rare perfection that she was.
Thou shalt have gentle greeting of thy love!
Her eyelids will have turned to violets,
Her bosom to white lilies, and her breath
To roses. What is lovely never dies,
But passes into other loveliness,
Star-dust, or sea-foam, flower, or winged air.
If this befalls our poor unworthy flesh,
Think thee what destiny awaits the soul!
What glorious vesture it shall wear at last!'
While yet he spoke, seashore and grave and priest
Vanished, and faintly from a neighboring spire
Fell five slow solemn strokes upon my ear.
Then I awoke with a keen pain at heart,
A sense of swift unutterable loss,
And through the darkness reached my hand to touch
Her cheek, soft-pillowed on one restful palm--
To be quite sure! 

UNA SOMBRA EN LA NOCHE

Cerrar en el borde de un amanecer de verano
En los sueños turbulentos Pasé de tierra en tierra,
Cada uno, siete colores como el arco del arco iris
Las regiones donde nunca fantasía del pie había pisado
Hasta entonces, sin embargo, todo lo extraño no me pareció extraño,
Al que me preguntaba, el razonamiento en mi sueño
Con doble sentido, sabiendo bien que yo dormía.
Por fin he llegado a esta nuestra nube-hung tierra,
Y en algún lugar de la costa era una tumba,
Una mujer grave, recién hecho, y colmada de flores;
Y cerca de él había un hombre santo antiguo
Que buena gana me consuele, que no contristados
Para esta mujer desconocida muerto a mis pies.
Pero yo, porque su oficio sagrado lugar
Mi reverencia, escuchó, y 'twas decía así:: -
"La próxima vez vengas tú a encontrar todavía
En toda la perfección rara que era.
No tendrás saludo amable de tu amor!
Sus párpados se han dirigido a violetas,
Su pecho a lirios blancos y el aliento
Para las rosas. ¿Qué es una maravilla nunca muere,
Pero pasa a la otra hermosura,
Star-polvo o espuma de mar, flores, o el aire con alas.
Si esto sucede a nuestro cuerpo indigno pobres,
Piense en lo que el destino te espera el alma!
¿Qué vestidura gloriosa que llevará al fin!
Mientras todavía hablaba, orilla del mar y de la tumba y el sacerdote
Vanished, y levemente desde una torre vecina
Cayó cinco golpes solemnes lentos en mi oído.
Entonces me desperté con un dolor agudo en el corazón,
Una sensación de pérdida indecible rápida,
Y a través de la oscuridad alcanzó mi mano para tocar
Su mejilla, suave-apoyada en un descanso de palma -
Para estar completamente seguro!

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