MIHÁLY VACI


Nyíregyháza -Ókisteleki uvas-Hungría, 1924 - Hanoi-Vietnam , 1970

No es suficiente el deseo: 
hacer el bien debe quiero! 

Y no es suficiente como para querer: 
pero no puede hacer! 
Una buena voluntad poco! 
necesitar más - la razón! 
¿De qué sirve un sentido genial? 
necesitar más - la emoción! 
No sólo las cosas sentir , 
pero la herida y la pasión, 
mira, ¿por qué vivir, 
amar, sufrir, confía en!
No es suficiente - para el mundo 
que necesitamos más - de la nación 
no es suficiente - la Patria 
necesita más ahora - népedért 
no es suficiente - Justicia 
- lucha por su derecho para usted, 
vestida de fiesta hace mucho tiempo, 
no se puede ver, sin embargo, 
eso no es suficiente! 
absolutamente no!

DESDE ENTONCES

El 8 de mayo de 1945 terminó la segunda guerra mundial.
Se inició una nueva era.
Se proclamó la época de la paz mundial.
Y de inmediato se pusieron a:
acorralar en campamentos de prisiones a millones de soldados rasos, tener bajo custodia a cientos de miles en distintos campos del mundo, encarcelar a decenas de miles en el globo de la paz,
condenar a espías y contraespías, a traidores y confidentes
en procesos de resplandor histórico; perfeccionar el descubrimiento más azaroso de la ciencia,
elaborar el sistema seguro del golpe y
del contragolpe totales, lograron insuperables resultados
en el humanitario uso de las armas químicas,
del napalm, de los medios para paralizar, defoliar, esterilizar
el suelo, se produjeron dos veces más bombas, y las lanzaron sobre pueblos pasmados de terror, que en la segunda
guerra mundial en Europa, desde entonces murieron casi tantos amarillos, negros y blancos
por el furor del odio racial y de clase
como en las cámaras de gas de la segunda guerra mundial, ejecutaron por lo menos tres veces más revolucionarios
que los que murieron por la revolución española,
mataron a cientos de miles en inescudriñables guerras locales, desde entonces pesa en el alma de la humanidad por el legalizado exterminio del pueblo vietnamita de alma de crisantemo un crimen
mayor que el de las fosas comunes de Ucrania, desde entonces más cinismo,
más sadismo, más odios y prejuicios nacionales acometieron la Tierra
que lo encarnado por el aparato de Hitler; el dinero, el afán de conquista, el poder en manos perversas
ha cometido más crímenes en el tercer mundo
que los cuatrocientos años de colonización aún no pagados en la misma moneda,
los blindados atravesaron ensangrentando las revoluciones de pequeños países intrépidos,
araron y sembraron sal en el alma prometedora de cosecha
de Lumumba, en el campo de batalla del Segesvár de nuestro siglo
apuñalaron a Che Guevara,
con armas made in USA abatieron a dos hijos de América que quisieron
entrar no ya a la luna, sino a una América más cuerda,
mataron a King, cuando abrió la ventana de la miseria sofocante de los negros, entre los indios de América del Sur
lograron más exterminio del que durante el mismo tiempo Cortés y el porquero Pizarro.
La pequeña Italia regordeta chupetea entre sus dedos
los ruiseñores de Europa, engulle nuestras codornices,
el hombre hartado traga la carne exquisita de cientos de animales en vías de extinción, nuestras prostitutas emancipadas
cubren su cuerpo semidesnudo con plumas de pájaros que se van extinguiendo,
calzan botas de piel de foca sus piernas abiertas hasta el cielo, los señores con automóvil exterminan las divinas bandadas
de palomas en las ciudades históricas porque ellas ensucian las carrocerías,
derraman hormigón en los jardines respiratorios de las ciudades
para convertirlos en estacionamientos.
Desde entonces contaminaron las aguas dulces de la Tierra, con materiales radiactivos
intoxicaron los mares del mundo, apestaron
el aire, en campos minados convirtieron
las carreteras, en cuartel la luna, en arsenal la estratosfera, transplantaron nuevos corazones y nuevos miedos en nosotros,
acobardan nuestras modestas pretensiones

la rentabilidad, la racionalización, la histeria de la productividad, en los pensamientos
de nuestros espíritus mejores desaparece la preocupación
por planear la salud humana, la desaloja
la euforia de la conquista del cosmos. Progresa el mundo material
y se detiene en seco el hombre, más cómoda es la vida
y bastante más triste. Sabemos mucho más de la existencia
de lo que se la puede soportar, hemos descubierto
todo lo que concierne a la materia y pierde su seguridad
el espíritu humano. Regulamos la naturaleza
y nos devora nuestra misma naturaleza irregulable,
entre tantos artículos perfectos
el hombre va perdiendo cada vez más su perfección.

Y desde entonces siempre volvemos a ponernos, conspiradores por el bien,
a refutar esta historia
y presentar algo en defensa del género humano.


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