UGO FOSCOLO


De Italia
Zante (entonces República Veneciana) Grecia, 1778 -Londres, 1827






LOS SEPULCROS


¿Del ciprés a la sombra, en rica urna
Bañada por el llanto, es menos duro
El sueño de la muerte? Cuando yazga
Yo de la tumba en el helado seno,
Y no contemple más del sol la lumbre
Dorar las mieses, fecundar la tierra,
Y de yerbas cubrirla y de animales,
Y cuando bellas, de ilusión henchidas,
No pasen ya mis fugitivas horas,
Ni, dulce amigo, tu cantar escuche
Que en armonía lúgubre resuena;
Ni en mi pecho el amor, ni arda en mi mente
El puro aliento de las sacras Musas,
¿Bastará a consolarme yerto mármol
Que mis huesos distinga entre infinitos
Que en la tierra y el mar siembra la Muerte?


A MI HERMANO


Un día, si no fuera siempre huyendo,

me sentaré en tu tumba con agudo

dolor, ¡oh hermano de mi amor!, gimiendo
que tan joven hallaras fin tan crudo.


Sola hoy la Madre, lágrimas vertiendo,

habla de mí con tu cadáver mudo;
mas yo ambos brazos vanamente os tiendo
y de lejos mi dulce hogar saludo.


Siento tus mismos males torticeros,

y al puerto pido paz do te acogiste,
ya fatigado de estos mares fieros.


Es la última esperanza que me asiste;

¡siquiera mis huesos, píos extranjeros,
volved al pecho de la madre triste!


A LA AMADA


Así el entero día en largo, incierto

sueño gimo; mas luego cuando aduna
la noche las estrellas y la luna,
frío el aire y de sombras ya cubierto,


donde el llano es selvoso y más desierto

lento entonces vagando, una por una,
palpo las llagas que la vil fortuna
y Amor y el mundo han en mi pecho abierto.


Tal vez cansado, apoyo me da un pino

o con mis esperanzas, allí donde
suena la onda, tal vez hablo y deliro.


Mas las iras del mundo y del destino

olvidando por ti, por ti suspiro
luz de mis ojos, ¿quién a mí te esconde?


No hay comentarios:

Publicar un comentario