TORCUATO TASSO


Sorrento, cerca de Nápoles (Italia), 1544 – Roma, 1595



A LA QUE MÁS HE AMADO

A la que más he amado y adorado
cortando flores vi por la ribera;
más de las que su mano recogiera
fueron las que su pie abrió en el prado.

Millar de lazos que el Amor ha armado,

flotaba el oro de su cabellera;

el aire de su voz alivio era

del fuego de sus ojos escapado.



El río se detuvo -tal vez quiso


d'esa hermosura, vivo paraíso,
ser el espejo y de su crencha blonda.


Parecía decirle: Oh Tú, fulgente

faz, digna sólo de imperial corriente,
ven a radiar en mi tranquila onda.


No hay comentarios:

Publicar un comentario