JORGE TEILLIER

De Lautaro-Chile, 1935-1996

OTOÑO SECRETO

Cuando las amadas palabras cotidianas 
 pierden su sentido 
y no se puede nombrar ni el pan, 
 ni el agua, ni la ventana, 
 y la tristeza ha sido un anillo perdido bajo nieve, 
y el recuerdo una falsa esperanza de mendigo, 
y ha sido falso todo diálogo que no sea 
 con nuestra desolada imagen, 
 aún se miran las destrozadas estampas 
 en el libro del hermano menor,
 es bueno saludar los platos y el mantel puestos sobre la mesa, 
 y ver que en el viejo armario conservan su alegría 
 el licor de guindas que preparó la abuela 
 y las manzanas puestas a guardar. 

 Cuando la forma de los árboles 
ya no es sino el leve recuerdo de su forma, 
 una mentira inventada por la turbia 
 memoria del otoño, 
 y los días tienen la confusión 
 del desván a donde nadie sube 
 y la cruel blancura de la eternidad 
 hace que la luz huya de sí misma, 
 algo nos recuerda la verdad 
 que amamos antes de conocer: 
 las ramas se quiebran levemente, 
 el palomar se llena de aleteos, 
 el granero sueña otra vez con el sol, 
 encendemos para la fiesta
 los pálidos candelabros del salón polvoriento 
 y el silencio nos revela el secreto 
 que no queríamos escuchar. 

 BAJO UN VIEJO TECHO 

 Esta noche duermo bajo un viejo techo, 
los ratones corren sobre él, como hace mucho tiempo, 
 y el niño que hay en mí renace en mi sueño, 
 aspira de nuevo el olor de los muebles de roble, 
 y mira lleno de miedo hacia la ventana, 
 pues sabe que ninguna estrella resucita. 

 Esa noche oí caer las nueces desde el nogal, 
 escuché los consejos del reloj de péndulo, 
 supe que el viento vuelca una copa del cielo, 
 que las sombras se extienden 
 y la tierra las bebe sin amarlas, 
 pero el árbol de mi sueño sólo daba hojas verdes 
que maduraban en la mañana con el canto del gallo.

 Esta noche duermo bajo un viejo techo,
 los ratones corren sobre él, como hace mucho tiempo, 
 pero sé que no hay mañanas y no hay cantos de gallos, 
 abro los ojos, para no ver reseco el árbol de mis sueños, 
 y bajo él, la muerte que me tiende la mano.

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