ARSENI TARKOVSKI


Elisavetgrad-Rusia, 1907 - Moscú, 1989

Palidece la visión, mi fuerza, 

Dos invisibles lanzas de diamantes; 
Se ensordece el oído, repleto de un antiguo trueno 
Y de la casa paterna el aliento; 
De los músculos firmes se aflojan los nudos, 
Bueyes encanecidos en tierras de cultivo; 
Y ya no brillan por las noches 
Las alas en mi espalda. 
Soy una vela, me consumí en un banquete. 
Recojan mi cera después del alba, 
Y les dictará esta hoja, 
Cómo llorar y de qué sentirse orgullosos, 
Cómo de la alegría, su último tercio 
Repartir y morir fácilmente, 
Y al amparo de un techo fortuito 
Encenderse a título póstumo, como la palabra. 
*** 
Soy una sombra, de aquellas sombras que una vez 
Al beber el agua terrestre, no han calmado la sed 
Y vuelven en su camino pedregoso, 
Alterando los sueños de los vivos, para tomar un trago de agua viva. 
Como la primera barca del vientre del océano, 
Como un cántaro sacrificial emerge de un túmulo, 
Así alcanzaré los escalones 
Donde me aguardará tu viva sombra. 
¿Y si es un engaño, y si es un cuento, 
Y no es una cara, sino una máscara en yeso 
Que nos observa desde el centro de la Tierra 
Con sus ojos de duras piedras y sin lágrimas? 
*** 
Cuánta hojarasca se ha amontonado. Son los pulmones de nuestros árboles, 
Desoladas, aplanadas burbujas de oxígeno, 
El techo de los nidos de los pájaros, sostén del cielo en verano, 
Alas de mariposas torturadas, ocre y púrpura de un anhelo, 
En la vida preciosa, en la discordia y la reconciliación, 
Caigan a tierra oblicuamente, ardan en las hogueras, redúzcanse a cenizas, 
Barquillos de sílfides tontas yacen bajo nuestros pies. Pero hijos 
De los pájaros del norte vuelan al sur, sin despedirse de nadie, 
Hojas, hermanas mías, dénme una señal, que al cabo de medio año Su verde reemplazo vestirá los árboles desnudos. 
Hojas, hermanas mías, inspírenme plena confianza 
En mi fuerza, en la buena vista y en el tacto, 
Hojas, hermanas mías, refuércenme en esta vida, 
Hojas, hermanas mías, sosténganse en las ramas hasta la nieve. 

Traducción de Ludmila Biriukova

No hay comentarios:

Publicar un comentario