JUAN BAUTISTA ARRIAZA


Madrid-España, 1770

LA GUARDIA DEL AMOR

Amor, como se vio desnudo y ciego,
Pasando entre las gentes mil sonrojos,
Pensó en buscar unos hermosos ojos
Donde vivir oculto y con sosiego.

¡Ay, Silvia!, vio los tuyos, vio aquel fuego
Que rinde a tu beldad tantos despojos,
Y hallando satisfechos sus antojos,
En ellos parte a refugiarse, luego,

¡Qué extraño es ver a tantos corazones
Rendir, bien mío, los soberbios cuellos
Y el yugo recibir que tú les pones!

Si a más de que esos ojos son tan bellos
Está todo el amor con sus traiciones
Haciéndonos la guerra dentro de ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario