TULSIDAS



Rajapur-Uttar Pradesh-La India, 1532-1623

MAYA
 


Hasta hoy perdí el tiempo y la vida en cosas insignificantes.
La gracia del dios Rama me despierta de mi sueño.
Despierto, no permitiré que Maya (la Ilusión) me haga su presa.
El Señor me concedió su gracia,
como un tesoro la aferro contra mi pecho
y ni un sólo segundo la alejaré de mí.
En mi mente está la bella presencia del Señor.
Fui engañado durante mucho tiempo,
esclavo de los sentidos terrenales.
Pero ya no me aferraré a ellos nunca más.
Me he vuelto como una abeja
a los pies del Loto del Señor
y no permitiré a mi mente
dejar por un instante el disfrute de su néctar.

Gosvami Tulsidas
http://milyunpoetas.blogspot.com/2011/03/928-gosvami-tulsidas.html

HENRY LOUIS VIVIAN DEROZIO


Calcuta-La India, 1809 - 1831

A WALK BY MOONLIGHT
 


Last night - it was a lovely night, 
And I was very blest - 
Shall it not be for Memory 
A happy spot to rest? 

Yes; there are in the backward past 
Soft hours to which we turn - 
Hours which, at distance, mildly shine, 
Shine on, but never burn. 

And some of these but yesternight 
Across my path were thrown, 
Which made my heart so very light, 
I think it could have flown. 

I had been out to see a friend 
With whom I others saw: 
Like minds to like minds ever tend - 
An universal law. 

And when we were returning home, 
'Come who will walk with me, 
A little way', I said, and lo! 
I straight was joined by three: 

Three whom I loved - two had high thoughts 
And were, in age, my peers; 
And one was young, but oh! endeared 
As much as youth endears. 

The moon stood silent in the sky, 
And looked upon our earth: 
The clouds divided, passing by, 
In homage to her worth. 

There was a dance among the leaves 
Rejoicing at her power, 
Who robes for them of silver weaves 
Within one mystic hour. 

There was a song among the winds, 
Hymning her influence - 
That low-breathed minstrelsy which binds 
The soul to thought intense.

And there was something in the night 
That with its magic wound us; 
For we - oh! we not only saw, 
But felt the moonlight around us. 

How vague are all the mysteries 
Which bind us to our earth; 
How far they send into the heart 
Their tones of holy mirth; 

How lovely are the phantoms dim 
Which bless that better sight, 
That man enjoys when proud he stands 
In his own spirit's light; 

When, like a thing that is not ours. 
This earthliness goes by, 
And we behold the spiritualness 
Of all that cannot die. 

'Tis then we understand the voice 
Which in the night-wind sings, 
And feel the mystic melody 
Played on the forest's strings. 

The silken language of the stars 
Becomes the tongue we speak, 
And then we read the sympathy 
That pales the young moon's cheek. 

The inward eye is open then 
To glories, which in dreams 
Visit the sleeper's couch, in robes 
Woven of the rainbow's beams. 

I bless my nature that I am 
Allied to all the bliss, 
Which other worlds we're told afford, 
But which I find in this. 

My heart is bettered when I feel 
That even this human heart 
To all around is gently bound, 
And forms of all a part; 

That, cold and lifeless as they seem, 
The flowers, the stars, the sky 
Have more than common minds may deem 
To stir our sympathy. 

Oh! in such moments can I crush 
The grass beneath my feet? 
Ah no; the grass has then a voice, 
Its heart - I hear it beat. 

UN PASEO AL CLARO DE LUNA

Ayer por la noche - fue una noche encantadora ,
Y yo estaba muy bendecido -
¿Será que no sea para la Memoria
Un lugar feliz de descansar?

Sí , hay en el pasado hacia atrás
Hora suaves a las que nos dirigimos -
Horas que , a la distancia , ligeramente brillan,
Sigue brillando , pero nunca quemar .

Y algunos de ellos, pero anoche
Al otro lado de mi camino fueron arrojados ,
Lo que hizo mi corazón tan ligero,
Creo que podría haber volado .

Yo había estado fuera a ver a un amigo
Con quien otros vieron :
Al igual que las mentes a gusto mentes siempre tienden -
Una ley universal.

Y cuando volvíamos a casa,
-Vamos , que caminarán conmigo,
Un poco más ' , le dije, y he aquí!
Me recta reuní con tres:

Tres a quien amé - dos tenían altos pensamientos
Y eran, de edad, mis compañeros ;
Y uno era joven , pero, ¡oh ! endeared
Por mucho que la juventud se hace querer .

La luna se quedó en silencio en el cielo,
Y mirado sobre nuestra tierra :
Las nubes divididas, que pasan por,
En homenaje a su valor.

Hubo un baile entre las hojas
Regocijo en su poder,
Quién Batas para ellos de los tejidos de plata
Dentro de una hora místico .

Había una canción entre los vientos ,
Hymning su influencia -
Eso juglaría bajo el aliento de los que se une
El alma al pensamiento intenso.

Y había algo en la noche
Que con su magia herirnos ;
Para que - ¡oh! no sólo lo vimos ,
Pero sintió la luz de la luna que nos rodea.

Cómo vagos son todos los misterios
Lo que nos unen a nuestra tierra ;
¿Hasta dónde se envían al corazón
Sus tonos de regocijo santo ;

Qué bonito son los fantasmas tenue
Que bendiga eso mejor vista,
Ese hombre disfruta cuando él está orgulloso
A la luz de su propio espíritu ;

Cuando , como una cosa que no es nuestra.
Esta mundanalidad pasa,
Y contemplamos el spiritualness
De todo lo que no puede morir .

' Tis entonces entendemos la voz
Lo que en la noche - viento canta ,
Y sentir la melodía mística
Jugado en las cuerdas del bosque.

El lenguaje de la seda de las estrellas
Se convierte en la lengua que hablamos,
Y luego leemos la simpatía
Que palidece la mejilla de la joven luna .

El ojo interior es abierto, entonces
Para glorias , que en los sueños
Visite el sofá de la cama, con ropas
Tejido de vigas del arco iris.

Yo bendigo a mi naturaleza que soy
Aliado a todos la bienaventuranza ,
¿Qué otros mundos que nos dicen permitirse ,
Pero lo que me parece en este .

Mi corazón se mejoró cuando me siento
Que incluso este corazón humano
Para todo se une suavemente ,
Y las formas de toda una parte ;

Eso , frío y sin vida como parecen,
Las flores, las estrellas , el cielo
Tener más de mentes comunes estimen
Para mover nuestra simpatía .

Oh ! en estos momentos puedo aplastar
La hierba bajo mis pies?
Ah no, la hierba tiene entonces una voz,
Su corazón - Me han dicho que venció .

http://www.poemhunter.com/poem/a-walk-by-moonlight/

SURJIT PATAR

La India, 1944

NOMBRE
 


al mirar los bellos árboles,
te transformas en nube
al mirar la nube
te transformas en pavo real
si ves un pavo real
entonces te transformas en serpiente
si ves una serpiente
te transformas en piedra

si ves una piedra
te transformas en espejo
si ves un espejo
entonces te preguntas
¿quién eres? ¿quién eres?
eres serpiente, nube o pavo real
espejo, piedra o algo
ya sea noche, mañana o atardecer
pero por lo menos llámate algo
es agua, ora vapor, ora lluvia
el hielo se convierte en río, luego en mar de nuevo

esta existencia de endurecer y derretir
¿qué nombre puedo darle
a esta existencia que cambia?

EN LA CIUDAD DE MEDELLÌN 


En la ciudad de Medellín
en el Parque Obrero
un niño en su bicicleta
se me acercó.
Mirando mi turbante y
mi barba, me preguntó:
- ¿Es usted un mago?
Me reí y quise decirle que no.
Pero dije:
- Sí, yo soy un mago.
Puedo bajar estrellas del cielo
y hacer collares.
Puedo tornar las heridas
en flores.
Puedo transformar los árboles
en instrumentos musicales
y el viento en músicos.

- ¿De verdad? dijo el niño.
Por favor, cambie mi bicicleta
en un caballo.

Dije yo: ¡Oh,... No...!
No puedo hacer eso,
no soy el mago de los niños.
Soy el mago de los adultos.
- Entonces, ¿puede cambiar mi casa
en un palacio?
- ¡Oh, no. En realidad
yo no soy el mago de las cosas.
Soy un mago de las palabras.
- Ya entiendo.
Usted es un poeta,
dijo el niño,
y se fue en su bicicleta
diciéndome adiós con su mano.
Se alejó del parque
y entró
en mi poesía.

Traducción de Lisa Harrison
http://fernando-sabido-sanchez.blogspot.com/search/label/INDIA?updated-max=2010-09-21T22%3A57%3A00%2B02%3A00&max-results=20&start=34&by-date=false

HARIVANSH RAI BACHCHAN



La India, 1907 - 2003

MADHUSHALA

4. De la tierna viña de mis emociones
El vino de imágenes he extraído yo;
El poeta ahora es atento sirviente
Que a muchos ofrece la línea fluida;
En la copa donde millones se sacian
El vino que vierto no se ha de agotar.
Mis lectores son huéspedes sedientos,
Mi libro de versos, la Casa del Vino.

6. El hombre sediento su hogar abandona
La Casa del Vino busca, sin saber
Cómo llegar a ella, temiendo que apenas
Su vía secreta no muchos conocen;
A todos pregunta, todos le dedican
Extrañas respuestas, enigmas sin fin;
Elige una vía, síguela sin falta,
Que todas te acercan a la Casa del Vino.

7. Ay, el tiempo que he dejado, tanto
Buscando la casa que añoro, que ansío;
Aún en la vía los guías me hablan
De aquellos placeres distantes, etéreos.
Apenas si puedo proseguir mi anhelo
Pero me resisto a volver los pasos.
La Casa del Vino siempre se me aleja
Y sigue llamándome, imperiosa, cierta.

73. Ay, el hombre es la copa tan frágil,
Precaria, fugaz en el barro que la forma, sí;
De ese agridulce fluido repleta,
Vino de la vida, que a diario se vierte;
Con miríada de brazos, la muerte nos llama
La sombría sirvienta proclama su ley;
Y tiempo, sediento, insaciable se bebe
De un sorbo este mundo creado, hasta el fin.

99. Copa inmaculada, vino no probado,
Codicias atizan, deseos atraen;
Cuando encuentre un día la Casa del Vino
Dejaré en la puerta mi avidez por fin.
No es amor tener, guardar, poseer,
Amor es el ansia, infinita, de hallar,
Mi sed insaciable se encarna en la espera
Del inmortal fuego que abrasa mi ser.

Traducción de María Helena Barrera-Agarwal

JIDDU KRISHNAMURTI


Madanapalle, Andhra Pradesh, La India, 1895– en Ojai, California, EEUU, 1986

EL AMIGO INMORTAL

- 1 -
Dondequiera que miro, descubro Tu presencia;
Pleno estoy de la gloria de Tu magnificencia,
Y ardo en el fuego sacro de Tu felicidad.
Yo lloro por aquellos
Que jamás te contemplan,
Por los que nada sienten
De Tu gloriosa Paz.
¿En cuál humana forma
Pudiera demostrarles
Tu inmarcesible gloria?

Yo me senté a soñar en un albergue
De imponente quietud.
Estaba la mañana somnolienta
Y tranquila;
De pie, frente a los cielos,

Los montes, en azul,
Impasibles, serenos.
En redor de la casa de madera,
Idos pájaros en negro y amarillo
Saludaban al sol de primavera.

Me senté sobre el suelo
Con las piernas cruzadas
Meditando;
Y me olvidé de los montes azules,
De los pájaros,
Del silencio imponente
Y del dorado sol naciente.

Perdí la sensación de todo el cuerpo,
Y mis miembros inmóviles
Reposaban en paz de gracia llenos.
Un júbilo profundo, inmensurable,
Llenó mi corazón.
Y mi mente,
Anhelosa e impaciente
En la concentración,
Perdía, insensible, el mundo de lo irreal.
Yo estaba rebosante de poder inmortal.

Como la fresca brisa de levante
Que de súbito surge a la existencia
Y embalsama el ambiente circundante,
Allí, frente por frente,
Sentado a lo oriental,
En la forma que el mundo Le conoce,
Con Su amarilla túnica habitual,
Sencillo y majestuoso,
Así estaba el Maestro de Maestros.
Fija Su vista en mí,
Y sin un gesto,
Tomó asiento el Poderoso Ser.

Yo le miré y, fervorosamente,
La cabeza incliné
A Su presencia,
Mi cuerpo hizo una curva hacia adelante
En grácil reverencia.
Aquella única mirada
Mostró el avance del mundo hacia el progreso,
Y la inmensa distancia
Que se pierde a lo lejos,
Entre el mundo de sombras y congojas
Y el más grande de todos sus Maestros.

¡Cuán poco el mundo comprendió Su vida,
Y tanto como ha dado!
¡Cuán jubilosamente,
Libertado,
Él remontó Su vuelo
Escapando, por fin, de la tiránica
Rueda intrincada de muerte y nacimiento!
Una vez ya iluminado,
Como el jardín da su aroma,
Él dio al mundo la Verdad.

Mientras yo, reverente, contemplaba
Los pies benditos que hollaron en un tiempo
De la India la tierra afortunada,
Mi corazón de santo amor henchido,
En un caudal de devoción inmensa
Desbordóse indomable e irreprimido.
Y se fundió mi ser en esa dicha.

Mi mente comprendió de esta manera
Extraordinaria y fácil,
La Verdad que tan ansiosamente
Él alcanzó en sin igual combate.
Y se fundió mi ser en esa dicha.

Mi alma comprendió la infinita sencillez
De la Verdad.
Y se fundió mi ser en esa dicha.

Tú eres la Verdad,
Tú eres la Ley,
Tú eres el Refugio,
Tú eres el Guía,
El Compañero y el Amado.
Tú has embriagado mi corazón,
Tú has conquistado mi alma,
En Ti encontré mi consuelo,
En Ti mi Verdad establecí.

Por donde caminaste,
Sigo yo al margen de Tus huellas.
Donde Tú padeciste y conquistaste,
Atesoro yo fuerzas.
Donde Tú renunciaste,
Yo me ensancho
Sereno, inmensurable.

Eterno cual las estrellas
Que pueblan el firmamento,
He llegado a ser al cabo
Del goce y el sufrimiento.
Feliz por siempre es aquél
Que Te comprende y Te ama
Con pleno conocimiento.

Como el mar, insondable,
Así es mi amor, infinito.
He alcanzado la Verdad,
Y una divina quietud
Alienta a crecer mi espíritu.

Mas, ayer, ansié alejarme
Del mundo de sufrimiento
Hacia un apartado sitio

De una montaña en silencio.
Manumiso,
Desligado
De toda cosa
En busca de Ti, oh Amado,
Y ahora Te apareces dentro
De mí mismo, Iluminado.

Te llevo en mi corazón.
No importa adonde mire,
Te contemplo, Feliz, tranquilo, sereno,
Llenando mi mundo
La expresión de la Verdad.

Mi corazón está henchido de poder.
Mi mente está concentrada.
Yo estoy pleno de Ti.
Como la brisa de levante
Que de súbito surge a la existencia
Y embalsama la tierra circundante,
Así me realicé.

Yo soy la Verdad,
Yo soy la Ley,
Yo soy el Refugio,
Yo soy el Guía,
El Compañero y el Amado.


Jiddu Krishnamurti, El Amigo Inmortal, Editorial Sirio.
Parte 1

UN CANTO A LA VIDAContraportada XV
No tengo nombre,
Soy como la fresca brisa de los montes;
No tengo asilo,
Soy como las aguas sin abrigo;
No tengo santuario, como los dioses misteriosos,
Ni estoy en la sombra de los templos solemnes;
No tengo sagradas escrituras,
Ni estoy sazonado en la tradición.

No estoy en el incienso
Que sube a los altares,
Ni en la pompa de las grandes ceremonias;
Tampoco estoy en la dorada imagen,
Ni en el sonoro canto de una voz melodiosa.

No estoy limitado por teorías,
Ni corrompido por creencias;
No soy esclavo de las religiones,
Ni de la pía asistencia
De sus sacerdotes;
No soy engañado por filosofías,
Ni el poder de sus sectas me da nombre.

No soy humilde ni conspicuo,
Ni apacible, ni violento;
Yo soy el Adorador y el Adorado,
Yo soy libre.

Mi canción es la canción del río
En su anhelo por los mares inmensos
Divagando, divagando.

Yo soy la vida.

Edición facsimilar publicada originalmente
por la Revista de la Estrella, en 1932
http://fernando-sabido-sanchez.blogspot.com/search/label/INDIA?updated-max=2011-03-20T10%3A12%3A00%2B01%3A00&max-results=20&start=22&by-date=false

SAROJINI NAIDU


Hyderabad- Estado Hydebarad , La India, 1879-Lucknow , Uttar Pradesh , 1949

EL RIVAL DE LA REINA



La reina Gulnaar se sentó en su cama de ébano
Alrededor de ella estaban esparcidas incontables tesoros

Las paredes de su cámara estaban ricamente incrustadas
Con ágata, granito, ónix y jade;

Los tejidos que velaban su delicado pecho
Resplandecían con los tonos de una cresta de un avefría

Pero aún así ella se miraba en el espejo y suspiraba
“Oh Rey, mi corazón está insatisfecho”.

El Rey Feroz se inclinó desde su sillón de ébano
“ No fue cumplido tu último deseo, Oh cariño?”

“Hable tu boca y mi vida se derrochará
En aclarar el cielo del descontento”

“Estoy cansada de mi belleza, cansada de
Este esplendor vacío, de esta dicha sin sombra”;

Con nadie a quien envidiar ni contradecir
Ni mi sueño ni mi día tienen sabor ni sal

La reina Gulnaar suspiró como una rosa susurrante
“Dame una rival, Oh Rey Feroz”.

II

El Rey Feroz dijo a su jefe El Vizir
“ Eh, antes del amanecer de mañana estate aquí

Envía de ahora en adelante mis mensajeros allende los mares
Para buscar siete novias bellas para mí,

Radiantes de rasgos, majestuosas de semblante
Encuentra siete sirvientas para la Reina Persa”

…..

Siete nuevas mareas de lunas al llamado de la Tarde
El rey Feroz condujo hasta la habitación de la Reina Gulnaar

Una reina joven mira como la estrella de la mañana
“Te traigo un rival, Oh Reina Gulnaar”

Pero aún así, ella se miró en el espejo y suspiró:
“ Oh Rey, mi corazón está insatisfecho”.

Siete reinas brillaron en torno a su cama de ébano
Como siete gemas blandas en un hilo de seda

Como siete lámparas hermosas en una torre real
Como siete pétalos luminosos de la flor de la Belleza

La reina Gulnaar suspiraba como una rosa susurrante:
“ Donde está mi rival, Oh Rey Feroz?”

III

Cuando los vientos de la primavera despertaron las inundaciones de la montaña
Y encendieron la llama de los capullos de los tulipanes

Cuando las abejas hablaron alto y los días se alargaron
Y los durazneros emocionaron a la canción de la oropéndola

La reina Gulnaar se sentó en su cama de ébano
Engalanando con joyas su cabeza exquisita;

Y aún así se miró en el espejo y suspiró:
“ Oh Rey , mi corazón está insatisfecho”.

La hija de la Reina Gunsaar de 2 primaveras de edad
Con vestidos azules bordados con borlas de oro

Entró corriendo hacia sus rodillas como un mágico bosque
Y arrancó de sus manos el espejo

Con rapidez, se echó encima de sus propios bucles claros
La coronilla con terminaciones de perlas de su madre

En un instante se encaprichó
Y apretó el espejo con un alegre y apresurado beso

La Reina Gulnaar se rió como una rosa temblorosa
“ Aquí está mi rival, Oh Rey Feroz”.

III

Cuando los vientos de la primavera despertaron las inundaciones de la montaña
Y encendieron la llama de los capullos de los tulipanes

Cuando las abejas hablaron alto y los días se alargaron
Y los durazneros emocionaron a la canción de la oropéndola

La reina Gulnaar se sentó en su cama de ébano
Engalanando con joyas su cabeza exquisita;

Y aún así se miró en el espejo y suspiró:
“ Oh Rey , mi corazón está insatisfecho”.

La hija de la Reina Gunsaar de 2 primaveras de edad
Con vestidos azules bordados con borlas de oro

Entró corriendo hacia sus rodillas como un mágico bosque
Y arrancó de sus manos el espejo

Con rapidez, se echó encima de sus propios bucles claros
La coronilla con terminaciones de perlas de su madre

En un instante se encaprichó
Y apretó el espejo con un alegre y apresurado beso

La Reina Gulnaar se rió como una rosa temblorosa
“ Aquí está mi rival, Oh Rey Feroz”.


Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

TEJEDORAS HINDÚES

Tejedoras, tejiendo al despertar el alba,
¿Por qué tejen una vestimenta tan alegre?...
Azul como las alas de un alción salvaje
Tejemos las vestimentas de un recién nacido.

Tejedoras, tejiendo al caer el crepúsculo,
¿Por qué tejen una vestimenta tan brillante?...
Como las plumas de un pavo real, púrpura y verde
Tejemos los velos de novia de una reina.

Tejedoras, tejiendo solemnes y calladas
¿Qué tejen bajo el frío de la luz de la luna?...
Blanco como una pluma y blanco como una nube
Tejemos el sudario para el funeral de un difunto.


RABINDRANATH TAGORE

“Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas"
Rabindranath Tagore
Calcuta- La India, 1861-1941

SI ACASO PIENSAS EN MÍ, TE CANTARÉ CUANDO EL ANOCHECER LLUVIOSO...

Si acaso piensas en mí, te cantaré cuando el anochecer lluvioso
suelta sus sombras por el río, arrastrando, lento, su luz vaga hacia el ocaso;
cuando lo que queda del día es ya demasiado poco para trabajar o jugar.
Te sentarás sola en el balcón que da al Sur, y yo me pondré a cantarte
en el cuarto oscuro. El olor de las hojas mojadas entrará por la ventana,
en el crepúsculo creciente, y los vientos tormentosos
clamorearán en los cocoteros.
Traerán la lámpara encendida al cuarto, y entonces me iré yo,
y tú, quizá, entonces, escucharás la noche,
y oirás mi canción cuando esté yo callado.

ME PARECE, AMOR MÍO, QUE ANTES DE RAYAR EL DÍA DE LA VIDA...

Me parece, amor mío, que antes de rayar el día de la vida
tú estabas en pie bajo una cascada de felices sueños,
llenando con su líquida turbulencia tu sangre.
O, tal vez, tu senda iba por el jardín de los dioses,
y la alegre multitud de los jazmines, los lirios y las adelfas
caía en tus brazos a montones y, entrándose en tu corazón,
se hacía algarada allí.
Tu risa es una canción, cuyas palabras se ahogan

en el gritar de las melodías; un rapto del olor de unas flores
no vistas; es como la luz de la luna que rompiera a través
de la ventana de tus labios, cuando la luna está escondiéndose
en tu corazón. No quiero más razones; olvido el motivo.
Solo sé que es el tumulto de la vida en rebelión.