JOHN BERRYMAN


McAlester, estado de Oklahoma, (Estados Unidos), 1914-1972


DESPEDIDA COMO DESCENSO

El sol alcanzó lo alto; el taxi corrió.
Había una especie de fiebre en el reloj
Aquella mañana. Llegamos a la estación de Waterloo
Con tiempo de sobra y sin poder encontrar mi vía.

El café amargo en un pequeño bar
Nos dio pie a conversar. Cuando el tren
Comenzó a moverse vi que te alejabas
Y desaparecías, y los vasos sanguíneos en mi cerebro

Estallaron, el tren rugió, los otros viajeros
Brincaron entre las llamas, ardiendo en el aire revuelto
Che si cruccia, oí a los demonios maldecir
Y chillar de alegría en ese lugar más allá de toda plegaria.


(Traducción: J.O.)


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