JORGE HERNÁNDEZ CAMPOS


Guadalajara, Jalisco (México), 1921-2004

TÚ ERES PIEDRA


Tú 
eres 
piedra 
y sobre esta piedra 
fundaré lo impalpable 
la mirada en la nube 
el viento entre los árboles 
el calosfrío que divide 
el agua 
de la piel 
la desgana.
Tú 
eres 
piedra 
y sobre esta piedra 
dura 
egoísta 
dispondré lo efímero 
deleznable 
la flor en la oreja 
la juventud 
y si muchos pecados 
mucho 
también 
arrepentimiento.
Tú 
eres 
piedra 
y sobre esta piedra 
quemaré la casa 
pero edificaré
el vino 
la cama 
revuelta 
el amor repudiado 
todo lo que 
mísero 
nos desnuda.
Y las puertas 
del infierno 
no prevalecerán 
contra ello.

A quien corresponda, 1961 

VUELVE FLECHA DE AMOR


Vuelve flecha de amor 
a la tímida fiera que te huía, 
y en la boca tú, llaga, 
apetecida 
posa de nuevo 
tu elocuencia.
Como vino derramado muchas veces 
en la memoria, 
que tu púrpura 
una vez más 
me inunde.
Y si no con amor 
al menos por la gracia 
de haber amado un día 
certero vuelve 
poema, 
vuela, 
infortunio, 
numerosos, 
infinito 
tú mismo 
tú 
que aquí tú me escapaste 
dejándome de nuevo 
desprovisto.

A quien corresponda, 1961


LA QUEJA DEL MERCENARIO


Me dan dentera
esos oficialillos barbilindos
que se pavonean por el campamento
con sus escudos labrados,
al aire las cabelleras
perfumadas.
Creen saber ya
todos los secretos
del arte militar.
Yo prefiero
mil veces a esos otros camaradas
chaparros, peludos y burdos,
y que recién llegados del surco
no te traicionan
en el campo de batalla.
Con sus piernas velludas
y zambas
siempre acuden si en las refriegas
te ven en apuros.
Esos camaradas,
hediondos a mierda
y a sudor, son para mí
más elegantes y bienolientes
que todos los aristócratas
de Atenas juntos.
Dame, oh Palas
Atenea, memoria
y que recuerde yo el nombre
de aquel agricultor pestilente
que me salvó la vida cuando estaba
un espartano a punto de degollarme.
Prefiero mil veces
a esos soldados chaparros
peludos y burdos,
que recién llegados del surco
no te traicionan en el campo de batalla.
Cada uno de esos compañeros,
con sus piernas cortas y zambas
es, de la cabeza a los pies,
todo corazón. 

AUTORRETRATO

En mi lanza
llevo ensartados panes.
Por mi lanza
escurre vino de Ismaros.
Apoyado en mi lanza,
de pie, en el alto,
sano, sereno, impasible,
como y bebo. 

http://literaturaformatic.blogspot.com/2011/04/jorge-hernandez-campos.html
http://www.letraslibres.com/revista/poemas/dos-poemas-version-y-nota-de-jorge-hernandez-campos

No hay comentarios:

Publicar un comentario