SERGUÉI GANDLEVSKI


Moscú –Rusia, 1952

Cuando yo vivía en este mundo* 
Y aspiraba su aire, 
Y cometía estos actos,
Los otros, no los cometí;
Cuando guardaba silencio y decía sandeces,
Despilfarraba y acumulaba,
Me armaba de valor, parloteaba, lloraba,
Nada conservé;
Pero ahora, que estoy muerto
Y me transformé en la materia,
Nadie —ni Kierkegaard ni Buber—
Pueden explicarme para qué,
—No logra entenderlo mi razón—
Y cómo decirlo, porque
Yo vivía y en mi propia cama
De un sobresalto me paraba
En la penumbra de la noche…

* El original en ruso del este poema fue tomado de Arión, revista de poesía, núm. 1, Moscú, 1996.

Con emoción acostumbrarse al ladrido,**
Al gorjeo y al canto de las ranas, mientras
Una hermosa estrella, cuyo nombre me es desconocido,
Brilla en el jardín.
Mirar, borrando el suplemento, como el agua
Enrolla algas en la estaca,
Por el banco de arena dispersa al cardumen
E hincha las redes.
Con la vida venidera, pasada y presente
Cualquier minucia tímida se alumbra
—Revoloteante, amarillenta, murmurante-
A todo disparate se le tiene fe.
No me desgarres el corazón, aún sin esto
Con los años me hice en exceso sentimental.

[1986]

Cuando yo muera, saldré de la ciudad que amo,**
Y, alzando mi hocico al cielo, volcando la cornamenta sobre los hombros,
Poseído por la tristeza, al espacio otoñal divulgaré
Aquello, para lo que no me alcanzaron palabras del habla humana.
Como una barcaza se alejaba tras el rayo tardío de la puesta del Sol,
Como crepitaba el tiempo de hierro en la muñeca izquierda,
Como la puerta secreta se abría con la llave inglesa…
Habla, no hay nada que hacer con esta desgracia.

[1987]

** Los originales en ruso de estos poemas fueron tomados de La fiesta (Fondo Pushkin, 1995).
Traducciones de Ludmila Biriukova 

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