TEÓFILO TORTOLERO



Valencia-Edo Carabobo, 1936-Nirgua-Edo.Yaracuy-Venezuela,1990


TERRÓN SIN AMO

A Livia

Cuando la última tierra sea un terrón
sin amo
la cola de un caballo tirado en el barro
por su dueño loco
y los candados vuelen de sus nidos
mi alma habrá salido
de las rosas
girando en vueltas y quimeras,
como un volatinero que escapara
del vértigo por un alambre roto
de una casa amarilla
donde tragó el polvo de la primera pesadumbre
y el primer amor.

EL VIAJE
 (Il viaggio)

Dábase a oír en las cigarras
un hondo tren que con la noche
lo circuía entre sus ecos
De los vagones de la densa tiniebla
velaba el rostro ya difuso
de los viajantes muertos
Nada sabía de los rieles del aire
ni del tabletear con que los hierros
borraban en el humo
los puertos del dolido itinerario
miró tras la ventana
en la confusa sonaja de los élitros
y supo que iba a bordo frotando la ultima morada
sobre paisajes ya desiertos.
Quiso decir adiós y no hubo tiempo

· ///

Esto queda del día:
chilló un ave en el naranjo,
se hizo un nido y otras aves chillaron

Se vació el nido, se hizo nube, quimera
testigo de plumajes

Voló el aire
con el nido quemado por el viento

Otro nido se hizo más tarde
y aves locas entraron y salieron
del naranjo

Quedó entonces el sentimiento, la opresión
de lo perdido y lo hallado
en un nido cargado de sangre y vaciado
de plumas

Quedó el patio, el naranjo y el sol
Deslizando sus patas por el corredor
Y el patio de humildes ladrillos.

· ///

El año termina en cansancio:
Me siento envecejer y padecer
como los animales antiguos del planeta.
Mi paso es lento y torpe,
tropiezo y caigo igual que un lagarto de plomo
cubierto de espinas que hieren hacia adentro

Pero en mi lenta marcha
escarchada por el aire fiero
aún tengo deseos de besar la tierra
y untar mis lágrimas de luz fogata
de luz ceniza y piedra del día
de llevar mis pasos al mar
que lava todo engaño y toda manía triste.

· ///

No pretender poemas eternos
Escribir en la tierra,
bajando la bóveda de versos
igual que los mansos becerros

Ahuecada el alma de los girasoles
se sabrá que en la boca está el polvo anhelante
que en las rayas de tus manos
pueden también adivinarse
las sagradas estaciones del sol

Dejar que tu corazón hormiguero
venga a lamer la lluvia
Entrada la noche. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario