MIGUEL RAMÓN UTRERA

San Sebastián de los Reyes-Edo. Aragua- Venezuela, 1908


LA FLOR IGNORADA

Alguien torna buscar ese aroma,
mientras bulle el verano.
en cruento, desolado torbellino.

Cuando ese hálito puro
colmaba las fecundas primaveras,
nadie alcanzó a medir sus leves hilos.
Nadie pensó que aquella aldea opaca
guardaría la lumbre del hechizo.

Alguien va a penetrar ese misterio,
volviendo a desandar el tiempo mismo
tras el aroma claro
que ahora es otro tiempo fugitivo.

Y encontrará, como la imagen cierta,
una ignorada flor que duerme, casta
junto al cristal del río

EL BOSQUE DE LOS DÍAS

Del vestigio de otras savias
brotó esta liviana fronda
con descendidos panales
Y cándidas mariposas.

Oh, la luz de lentas noches!
Oh, los días y su sombra!
El eco sólo escuchamos
de la distante memoria.

Alguien vendrá desde el aire
de aquella liviana fronda
Pasos. Pasos. Días. Días.
Y la aldea silenciosa.

Quedó el bosque junto al tiempo
Follajes de eternas formas
Aquella aldea guardaba
toda la ausente memoria.

ESE RÍO DEL TIEMPO

Eso era en el comienzo:
frágil madeja de cristal, brotando
como menuda llama peregrina.

Vino después el nombre transparente.
Cerco de aromas. Ronda de fulgores.
Todo el tiempo en afluencia sin medida.

Ese río avariento se llevaba
lo más puro y hermoso que la tierra
dio en la flor de sus días.

Alguien ha de volver sobre sus pasos;
y al remontar la senda cristalina,
encontrará los pétalos del nombre.
Todo el tiempo en afluencia desmedida.

Aquella opaca aldea custodiaba
los días rumorosos
volcados ya en memoria peregrina.

LA SOMBRA TEMERARIA

Esta sombra nos sigue, de puntillas;
se oculta en todas nuestras horas claras;
y así mismo se infiltra en nuestras voces
con leves ademanes de fantasmas.

La entrevemos, siguiendo nuestros pasos,
y trepando por todas las palabras;
inasible, fugaz, sin rumbo fijo,
pero presente siempre y siempre extraña.

Guardemos ya nuestras mejores voces.
Deshilando las hebras de este sueño,
esperemos la luz de la mañana.

Cuando el día retorne con sus sones,
en el diálogo puro -lumbre y sueño-
se rasgará la sombra temeraria.

(de Nocturnal)

“Tiene ese secreto el humo:
estar ausente y cercano;
dejar huellas en el aire
sin que se note su paso.

Ser imagen de la vida
Y estar de su muerte ufano;
Andar siempre fugitivo 
Y a la vez encarcelado.

Tiene ese secreto el humo: 
Estar presente y lejano”.


(de Edades de la Flor) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario