ADRIANO GONZÁLEZ LEÓN


Valera- Venezuela, 1931 - Caracas, 2008


ACTO FINAL

Detrás queda la espada envuelta por el juego.
Restos de la fruta apetecible. El agua de oro y el
agua de piedra han corrido por los cuatro ríos.
La serpiente queda rezagada entre las hojas.
Con pieles y con túnicas hemos desafiado la
intemperie del mundo. Junto a las bestias y las aves
del viento, has cansado tus pies y has multiplicado
tu dolor. El pan, que ha sido el pan de la lujuria
y los secretos, te lo ofrezco humedecido,
embriagado de lágrimas, cubierto por el polvo para
salvar el polvo. Heredaste del reptil la doble lengua
de la seducción y el desamparo. Por eso tus
palabras se aproximan o desandan. Por eso obedecí
a tu voz y omití el ángel. Me tendiste tus brazos
desde el árbol. Yo me sentía el primer caballero
y no podía desairarte. Ese cambio de cortesías
quebrantó las ordenanzas, pero nos hizo conocer
el bien y el mal. Ni ángeles, ni demonios,
ni dioses, nos volvimos humanos...
Y comenzamos a comernos la tierra con amor".

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